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Bolsonaro le dio su apoyo público a Moro en el peor momento de la Lava Jato

El ministro de Justicia y exjuez anticorrupción accedió a presentarse la semana que viene en el Senado, donde deberá dar explicaciones sobre el escándalo del los chats filtrados.

Brasilia - El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dio ayer un fuerte respaldo a su ministro de Justicia, Sérgio Moro, frente a las sospechas surgidas sobre su actuación como juez en el proceso que llevó a la cárcel al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Bolsonaro no hizo declaraciones sobre el caso, pero sí utilizó un lenguaje simbólico: recibió a Moro para una reunión privada en su residencia oficial y luego juntos atravesaron en lancha el lago Paranoá de Brasilia, para una ceremonia en la que el ministro fue condecorado.

El acto se realizó en el cuartel de la Infantería de Marina en Brasilia y conmemoró el 154 aniversario de la batalla de naval de Riachuelo durante la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay.

El gesto vine a dar respaldo al exjuez tras el escándalo surgido por la información a la que accedió The Intercept, que contiene mensajes que Moro intercambió, en su condición de juez federal, con fiscales de la operación Lava Jato en torno al proceso en el que halló a Lula culpable de corrupción.

Los mensajes, intercambiados en la plataforma Telegram, llegaron a The Intercept, según dijo el sitio web, a través de una fuente anónima. Sin embargo, los fiscalers involucrados en la trama denunciaron haber sido víctimas de un ataque de hackers.

Los chats sugieren que el entonces juez orientó a los procuradores en sus investigaciones contra Lula, lo cual está expresamente prohibido por la ley. Además, muestra a aquellos motivados políticamente para cerrarle el paso a aquel en el proceso electoral del año pasado.

Muy afectado por el escándalo, Moro accedió a acudir el miércoles de la semana próxima al Senado para dar explicaciones. De ese cuerpo dependerá su promoción como juez del Supremo Tribunal Federal (STF), algo que Bolsonaro dijo que haría el año próximo.

La aparición de esos mensajes dio alas a la defensa de Lula y al Partido de los Trabajadores (PT), que siempre denunciaron que el expresidente había sido víctima de una “persecución política” y que el juicio en su contra estaba “viciado” y debía ser declarado nulo.

Nuevo ambiente

La defensa de Lula confía ahora en una apelación que presentó el año pasado a la Corte Suprema, en la que pedía justamente la nulidad del proceso debido a lo que calificaba de “parcialidad” por parte de Moro y los fiscales de la Lava Jato (ver nota aparte).

El juez del Supremo Tribunal Federal Gilmar Mendes comentó incluso un debate que se ha abierto en los medios judiciales acerca del posible uso de pruebas obtenidas de una forma ilegal, como sería el caso de los mensajes publicados por el portal The Intercept.

“No necesariamente son pruebas nulas. Sí, por ejemplo, se obtiene de forma ilegal una prueba que demuestra la inocencia de una persona condenada por asesinato, generalmente se considera válida”, dijo, confirmando lo anticipado el martes por Ámbito Financiero.

Agencias Télam y ANSA,

y Ámbito Financiero

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