Política

Bonadio (modo campaña) cita a candidato por pacto con Irán

El llamado como testigo es por haber dicho que la firma del Memorándum era "la prueba del encubrimiento". El tramo principal ya está elevado a juicio, sin fecha.

Con más timming político que interés judicial, el juez federal Claudio Bonadio decidió ayer la citación como testigo del precandidato a la presidencia por el Frente de Todos, Alberto Fernández, en el marco de la investigación por la firma del Memorándum con Irán. Dentro de un tramo que todavía no fue elevado a juicio oral -como el resto de la causa principal sin fecha cierta de debate-, el juez del caso “cuadernos” citó al exjefe de Gabinete para el 10 de julio por críticas realizadas contra Cristina de Kirchner y su administración durante 2015. En rigor, durante una entrevista periodística ocurrida cuando el juez Daniel Rafecas ordenó el primer archivo de la denuncia del fiscal Alberto Nisman por inexistencia de delito, Fernández deslizó que la cuestión ameritaba una investigación más exhaustiva y a un mes de que se presentara en tribunales la denuncia, sugirió que la firma del documento era “la prueba misma del encubrimiento”.

Bonadio aprovechó recientes declaraciones del precandidato sobre el “error garrafal” que significó la firma del Memorándum con Irán (en términos políticos) versus la evaluación que había hecho un Fernández en su versión crítica hacia su ahora compañera de fórmula tras la muerte de Nisman. En aquel momento, el ahora precandidato presidencial sostuvo: “El encubrimiento ya existe, es el tratado, es el pacto. Es la consumación del encubrimiento”. Y agregó que “no se logra concretar por cuestiones ajenas a la voluntad de la Presidenta y de (Héctor) Timerman que son los ideólogos”. “En términos penales estamos hablando de un instigador (por la expresidenta) y de un autor que es el que firmó”, puntualizó. “Ella hizo dictar una ley que la encubre. Es casi una autoamnistía”, concluyó con dureza referido a la ley que aprobó el Congreso para validar el pacto y que quedó fuera de la investigación de Bonadio. Políticamente, la jugada apunta a hacer crujir al binomio por contrapuntos que tuvieron mientras estaban enfrentados. Judicialmente, la citación de Fernández tiene valor nulo para la causa. No formaba parte del Gobierno y realizó evaluaciones públicas del análisis de la denuncia de Nisman y de las implicancias legales que tendría la firma del pacto. De hecho, sostuvo que el instrumento legal de una ley votada por el Poder Legislativo validó el accionar sospechado de delito.

Paradójicamente, el tramo que aún queda en instrucción involucra al exjefe de Interpol, Ronald Noble, quien sistemáticamente ha desmentido que la Argentina haya intentado por alguna vía el cese de las alertas rojas que pesaban sobre los acusados iraníes de haber perpetrado el atentado contra la AMIA, ni antes ni después de la firma del pacto con Irán. Bonadio jamás convocó a declarar (por ninguna vía, ni siquiera teleconferencia) a quien fuera entre 2002 y 2014 el secretario general de Interpol, pese a que éste manifestó su voluntad de que la Justicia argentina tome en cuenta su testimonio para derribar la causa penal sostenida solamente en la lógica hipotética que planteó Nisman, pero que no pudo anexar los requisitos necesarios para convertirse en una acusación sólida que permita corroborar maniobras reales de encubrimiento.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario