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Bonadio vuelve a dictar otra preventiva a Cristina

Cierra círculo para garantizar "conexidad" con el caso "cuadernos", relacionando la obra pública con los presuntos sobreprecios en la compra de buques con Gas Natural Licuado. Amplió embargos y apuntó a exfuncionarios. Prisión a expresidenta nuevamente supeditada a desafuero del Senado.

El juez federal Claudio Bonadio procesó ayer con prisión preventiva a la expresidenta y senadora Cristina de Kirchner en la causa que investiga la importación con supuesto sobreprecio de buques con gas licuado, conocida como GNL. La decisión del magistrado recayó además sobre los detenidos exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el exfuncionario de esa cartera Roberto Baratta, junto a otros empresarios, intermediarios y exfuncionarios.

Bonadio amplió el embargo que ya tenía la senadora en la causa por los cuadernos a $1.000 millones porque las consideró investigaciones vinculadas. Los cargos son “cohecho pasivo, o defraudación contra la administración pública, por administración fraudulenta, ambos en calidad de coautora, los cuales concurren en forma real” con los cargos por los cuales ya se la procesó en “cuadernos”. La mezcla de ambos expedientes sorprende: GNL había tenido un traspié luego de que fuera el caso donde se aplicó inicialmente la prisión preventiva a exfuncionarios fundada en los lazos residuales de poder. Pero todo volvió hacia atrás luego de que se comprobara que la pericia en la que se basó el juez y el fiscal para disponer las detenciones fue falseada y copiada de internet por el perito David Cohen. El especialista terminó procesado por falso testimonio. Sin embargo, GNL sirvió de incubadora para que Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli tramitaran el nacimiento de “cuadernos” bajo su órbita.

Bonadio insistió en pedir el desafuero al Senado. “La medida se hará efectiva cuando se apruebe su desafuero o bien cuando cesen sus fueros”, sostuvo en la resolución de casi 400 páginas. En el fallo, Bonadio sostuvo que entre los años 2008 a 2015 “los imputados pusieron en funcionamiento y sostuvieron en el tiempo un sistema ilegal destinado a importar GNL a través de diferentes empresas internacionales que intervinieron sin proceso licitatorio”. La participación de intermediarios y la selección de agencias marítimas que participaron de la operatoria también se realizó “sin licitación” y esas empresas “facturaron a precios con variaciones injustificadas, componentes que incidieron en el precio finalmente abonado que generó un perjuicio económico a las arcas del Estado”, sostuvo Bonadio. Lo curioso es que parte de esa faceta de la denuncia llegó al expediente como reveló Ámbito Financiero, de la mano del falso abogado Marcelo D’Alessio que declaró el 5 y el 12 de noviembre pasado ante Stornelli. Allí aportó unas carpetas que le habían llegado por vía anónima a su “estudio jurídico” en las que postuló que en realidad hubo maniobras de corrupción relativas al agenciamiento marítimo y a los contratos con las navieras. En la resolución de ayer, el juez (para ahorrarse problemas) excluyó el testimonio de D’Alessio de la nómina de pruebas lo que obraba en el cuerpo 22 de la causa. Aun así, enlistó la malograda pericia de Cohen entre las probanzas, aunque ya no hizo foco en ella para los procesamientos.

Bonadio sostuvo también que el monto del supuesto perjuicio a las arcas públicas es “difícil de determinar, ya que Enarsa no realizó un adecuado control y seguimiento de la operatoria”, por lo que no se sabe. El magistrado dispuso el procesamiento, sin prisión preventiva, del extitular de Enarsa, Walter Fagyas, el exsecretario de Energía Daniel Cameron y el empresario Roberto Dromi y su hijo, entre otros ejecutivos y exfuncionarios. Entre ellos, exdirectivos de YPF y Enarsa a los que también trabó embargos que van entre los $200 y $300 millones. Con el de ayer, la expresidenta suma tres procesamientos con prisión preventiva: los otros dos son en la causa de los “cuadernos” y en la que se la imputa de haber buscado encubrir a los ciudadanos iraníes acusados por el atentado a la AMIA a través de la firma de un memorándum de entendimiento con ese país.

La causa del GNL se inició a través de una denuncia radicada en los tribunales federales de Comodoro Py en 2014 por los entonces diputados del PRO Laura Alonso, Federico Pinedo y Patricia Bullrich. La causa de los “cuadernos” es investigada por Bonadio y Stornelli porque entendieron que era conexa a la casua del GNL y así lograron que quedara en el Juzgado Federal 11. Esa conexidad había sido avalada parcialmente por la Cámara hasta que los investigadores la rotularon de manera distinta. Los puntos de conexión entre ambas son inescrutables, pero jurídicamente Bonadio terminó de cerrar el círculo para “blindar” el caso de corrupción ligado a la obra pública ante eventuales vicios de origen.

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