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Brexit: Boris Johnson insistirá con su plan ante el Parlamento

El premier británico quedó descolocado tras el revés del sábado. Cumplió de mala gana con la orden legislativa de pedir otra prórroga y ni siquiera firmó la carta pertinente. Más miedo a una salida brusca de la UE.

Londres - A diez días de la fecha prevista para la salida de la Unión Europea (UE), el Reino Unido sigue sumido en la incertidumbre después de que el Parlamento obligara al primer ministro, Boris Johnson, a pedirle al bloque un nuevo aplazamiento del divorcio.

Pese ese severo traspié, el premier conservador planea volver a buscar este mismo lunes el visto bueno del legislativo a través de un procedimiento especial, algo que la oposición laborista pretende aprovechar para colar la convocatoria a un nuevo referendo sobre el tema.

El sábado, los diputados aprobaron una enmienda para que el acuerdo que alcancen Johnson y Bruselas para el brexit no sea avalado hasta que se adopte la legislación para implementarlo, con lo que activaron una ley que obligó al Gobierno a pedir la nueva prórroga. Eso hizo Johnson, pero a regañadientes y en medio de señales contradictorias.

Así, la UE tiene tres cartas. La primera, sin firmar, pide una prórroga de tres meses. La segunda, sí rubricada por Johnson, dice que no quiere ese aplazamiento. Y la tercera, del embajador británico ante la UE, Tim Barrow, precisa que la prórroga sólo se pidió para ajustarse a la ley.

“Ahora empezaré a consultar a los líderes de la UE sobre la manera de actuar”, tuiteó el presidente de Consejo Europeo, Donald Tusk, tras hablar por teléfono con Johnson.

Según Downing Street, el dirigente conservador conversó igualmente con el presidente francés, Emmanuel Macron, y con la canciller alemana, Angela Merkel. Francia consideró que “no interesa a nadie” volver a aplazar el brexit.

Para el jefe del opositor Partido Laborista, Jeremy Corbyn, es una victoria: “A pesar de su postura irritable y fanfarrona”, Johnson tuvo que “respetar la ley”. “Su acuerdo perjudicial fue derrotado”, tuiteó en la noche del sábado.

El diputado John McDonnell, encargado de asuntos económicos en el Partido Laborista, subrayó que Johnson “buscaba socavar la primera carta” que pide un aplazamiento, enviando otra “contradictoria”.

“Es teatro en cierta medida, pero también es algo fundamental”, dijo en una entrevista en la televisión Sky News, al estimar que el primer ministro no era digno de confianza.

La prensa conservadora fustigó este domingo al Parlamento. “El Reino Unido podría haber comenzado a sanar con el fin del purgatorio del brexit, pero los diputados nos sometieron a un aplazamiento aún más agonizante”, escribió The Mail on Sunday. The Sunday Telegraph preguntó: “¿Por qué no nos dejan ir?”.

La ley que obligó a Johnson a pedir la extensión fue adoptada en septiembre para evitar un brexit sin acuerdo, algo a lo que el premier se había declarado preparado si fuera necesario con el fin sacar al Reino Unido de la UE el 31 de octubre, pero que es considerado una alternativa ruinosa por parte del empresariado.

Esa ley estipula que si para el 19 de octubre el parlamento no había aprobado ningún acuerdo de salida, el primer ministro debía pedir el aplazamiento del brexit al 31 de enero de 2020.

Johnson esperaba esquivar el texto haciendo aprobar, el sábado, un nuevo acuerdo de retirada alcanzado con la UE días antes, pero la Cámara de los Comunes aplazó su votación de fondo para inicios de la semana.

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