Economía

Cañonero: "La principal misión del BCRA es reducir la inflación, que sigue siendo muy elevada"

El vicepresidente del BCRA expuso sobre los desafíos y las oportunidades del nuevo esquema monetario en la Argentina. Además explicó la política que se lleva adelante para contener a la inflación.

El vicepresidente del BCRA, Gustavo Cañonero, expuso sobre los desafíos y las oportunidades del nuevo esquema monetario en la Argentina durante el XVI Seminario Mercados Globales “Desafiando el Consenso” que se realizó en Santiago de Chile. Durante su exposición explicó que “la principal misión del BCRA es reducir la inflación” que considera “sigue siendo muy elevada”.

El funcionario explicó que a pesar del sesgo antiinflacionario que tiene la política monetaria local, la inflación sigue siendo alta. “El esquema actual refuerza automáticamente su sesgo contractivo ante aumentos en el nivel de precios, ya que el valor real de la meta de base monetaria se reduce”, dijo.

“El Banco Central no puede ignorar el último número inflacionario y la reacción que esto generó en los mercados financieros y en la sociedad”, aseguró y explicó que por ello se anunció una restricción monetaria adicional hasta mayo inclusive, “preservando los niveles de sobrecumplimiento sobre la meta de base”.

En ese sentido, el funcionario recalcó que “los nuevos anuncios de política monetaria están orientados a moderar el impacto de la dinámica inflacionaria de corto plazo sobre las expectativas de inflación”.

Para Cañonero un estricto control de los agregados monetarios conducirá a la reducción de la inflación y postuló a la “perseverancia y disciplina monetaria” como principales herramientas. Y sobre este apartado aseguró que el Banco Central “está preparado para mantener este sesgo contractivo por el tiempo que fuese necesario”.

En el mismo panel explicó cómo se desarrolló la política monetaria actual en Argentina. “Fue necesario elegir un esquema monetario simple pero convincente, con un estricto compromiso sobre una meta controlable por el Banco Central”, analizó. En ese momento dijo que se eligió el objetivo de crecimiento nulo para la Base Monetaria por nueve meses consecutivos, excluyendo el ajuste estacional de diciembre y junio.

El esquema monetario se complementó con la definición de una zona de libre flotación del tipo de cambio que incorporaba de posibilidad de intervenir en mercado cambiario siempre que el tipo de cambio saliera de esa zona, reforzando o relajando la restricción monetaria si el peso se depreciara o se apreciara, respectivamente, más allá de la zona de no intervención.

Recordó que en todos los meses se sobrecumplió la meta de base monetaria original, permitiendo que las tasas de interés buscaran el nivel demandado para equilibrar esa restricción de liquidez impuesta. “Con el correr de las semanas, las tasas de interés fueron cayendo, reflejando una mejora en la perspectiva inflacionaria, menor volatilidad del tipo de cambio, y cierta recuperación de un ancla nominal”, completó.

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