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"Carne suave", seductora muestra de Sergio Bazán

Con el fin de abrir un polo de atracción para la formación y exposición de artistas emergentes, Viviana Romay, hija del “zar” de la TV Alejandro Romay, inauguró en septiembre último la sala Imán en el barrio de Chacarita, como sede de su fundación Cazadores. Sergio Bazán, al frente de las clínicas para artistas plásticos, acaba de presentar en ese espacio la exposición “Carne Suave”, muestra grupal en la que da lugar a la convergencia de sus recorridos en la escena artística. Allí expone su propia obra, pero integrada a la de tres artistas jóvenes que él mismo seleccionó entre sus discípulas: Josefina Alen, Elina Carullo y Ana Vogelfang.

“Cuando la fundación Cazadores me propuso la confección de una muestra me pareció mucho más apropiado elegir este camino”, dice a este diario. “Complementar miradas distintas, integrando al mismo tiempo a nuevas generaciones”. Sobre el título y la significación de la muestra, Bazán especifica: “En el nombre hay, desde luego, una resonancia irónica. La expresión ‘Carne suave’ nos recuerda a las empanadas, por supuesto, pero también puede entrar en juego con otros múltiples significados. Mi serie es de calaveras, y a través de tela sobre bastidores yo quería representar las ‘Muertes de ahora’, la ‘carne sobre la tela’, la materialidad y el símbolo; la alusión, también, a las tantas veces predicada muerte de la pintura, pero que no muere nunca”.

Bazán (1962) se formó con Juan Carlos Distefano en escultura y dibujo. En los años 90 obtuvo la Beca Kuitca y la de la Fundación Antorchas. Entre otros lugares, realizó muestras en Collins and Milazzo, de Nueva York; en la Sicardi Gallery de Houston, Texas; en la Diana Lowenstein Fine Arts, de Miami, y en la galería Barbara Farber, de Amsterdam. En Buenos Aires en el Museo Nacional de Bellas Artes, el Centro Cultural Borges, la Fundación Proa, etcétera.

Acerca de su criterio para elegir a Alen, Carullo y Vogelfang, la tríada de artistas jóvenes que lo acompañan en la muestra, señala: “Las incorporé como solistas, para recurrir a una imagen musical. No se trata de que entre ellas haya una similitud estilística, y mucho menos trabajaron con consignas para la muestra. Cuando las elegí, las obras que aportaron ya estaban realizadas. En sus obras, sin embargo, el espectador podrá observar seguramente una preocupación por el tema del cuerpo, de la carne, que da nombre a la muestra. En algún caso por la piel de unos jardines, la presencia llamativa de un corpiño, o muros bombardeados. La integración, en el contexto de ‘Carne suave’, es armónica”.

Bazán, desde 1985, ha desarrollado una intensa labor docente en clínicas de arte contemporáneo. Desde 1990 a 2000 ha trabajado para el proyecto de clínicas de análisis y producción de obra en el país. Recibió la distinción de Mejor Docente 2009/2010” otorgada por la Asociación Argentina de críticos de arte.

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