Casi 41.000 argentinos están bajo tratamiento sustitutivo renal

Según cifras oficiales, casi el 70% de ese total está con diálisis y el 30 restante, trasplantado. Se estima que a nivel mundial 850 millones de personas presentan enfermedades en ese órgano.

Casi 41.000 personas están bajo tratamiento sustitutivo renal en la Argentina, 69,8% de ellas con diálisis y el restante 30,2% con trasplante de riñón, según datos del Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (Sintra).

Asimismo, se estima que 850 millones de personas en el mundo padecen enfermedades renales, que causan 2.4 millones de muertes por año.

"Más del 70% de los afectados desconoce que tiene enfermedad renal. Así como la gente sabe que el colesterol es malo y muchas veces lo pide en un análisis de sangre, tenemos que hacer famosa a la creatinina, que es el determinante bioquímico para medir la función renal, y al análisis de proteínas en la orina, para determinar si hay pérdida o no", aconsejó Augusto Vallejos, coordinador nacional del Programa de Abordaje Integral de Enfermedades Renales.

Consultado sobre las causas de los problemas renales crónicos, el especialista detalló que "la más frecuente es la diabetes".

"La diabetes afecta a muchos órganos, como el sistema nervioso, el corazón y los vasos sanguíneos. En el caso de los riñones, el aumento de la glucosa en sangre, entre otros factores, puede provocar nefropatía diabética, que genera pérdida progresiva de la función renal", alertó Vallejos con motivo del día mundial del riñón, que se conmemora cada segundo jueves de marzo.

El experto agregó que alrededor del 40% de las personas con diabetes tiene algún grado de enfermedad renal: "Las manifestaciones clínicas que pueden presentarse en las etapas iniciales suelen ser inespecíficas, como el cansancio, que al hacerse cotidianas producen una adaptación y no se las identifica como un problema de salud", explicó.

"Los síntomas de uremia, que aparecen en la fase avanzada de la enfermedad renal, generalmente se dan cuando el paciente tiene ya muy escasa función de los riñones, menos del 10% de su capacidad habitual de filtración. Eso genera una especie de intoxicación que se presenta con fatiga, palidez, náuseas, vómitos, somnolencia, retención de líquidos y hasta deterioro de la conciencia", destacó.

Por su parte el doctor Marcelo Puddu, responsable de operaciones médicas de Fresenius Medical Care Argentina, enfatizó la importancia de adoptar hábitos saludables para evitar afecciones.

"Debemos lograr que la detección de enfermedades renales sea una intervención de atención médica primaria, incluido el acceso a herramientas de identificación, como análisis de orina y sangre. La detección de individuos de alto riesgo, el diagnóstico y tratamiento temprano son costo efectivos", aseguró.

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