Política

Centenaria celebración atravesada por importante anuncio

A pasos de allí, también en el predio de la Rural, avanzaba otra gala. El evento ya era importante de por sí. Fiat cumplió 100 años en el país y lo celebró con una gran fiesta el martes pasado en la Rural con más de 400 invitados. En medio del impacto que había generado el anuncio de la expresidenta, Cristina de Kirchner, al designar unos días antes a Alberto F. como su candidato, la celebración de la marca italiana tenía un condimento especial ya que estaban invitados el primer mandatario, Mauricio Macri, y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, sus archienemigos. El encuentro no se pudo dar esa noche ante los ojos de todo el público, como muchos esperaban (sí se reunieron en privado por la tarde en Casa Rosada), ya que la jugada de CFK obligó al cordobés a cancelar su participación a esa cena empresarial para cambiarla por otra política con Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto, la mesa chica de Alternativa Federal.

Además de ser el gobernador de la provincia en la que está instalada la planta de Fiat, Schiaretti está ligado a la marca por su paso, antes de dedicarse a la política, por la filial brasileña. De todas maneras, la gala tuvo su esplendor con la presencia de Macri, en un día en que los corrillos políticos estaban alterados por el cambio del mapa electoral y cualquier gesto presidencial podía ser importante. Sin embargo, Macri prefirió no opacar el ágape, se mostró relajado y con toda la atención puesta en la celebración. Antes de entrar al salón a ocupar su mesa, por ejemplo, se hizo un tiempo para una recorrida por una mini exposición que había armado la automotriz con modelos icónicos de distintas épocas. Para el mandatario, no es una compañía cualquiera ya que la llegó a presidir en los años de Sevel, a mediados de los 90, cuando sucedió en el cargo a su padre. Recordó en su discurso que Franco le había inculcado su amor por la marca. Fue recibido por Cristiano Rattazzi, presidente de la automotriz en la Argentina, quien estaba eufórico por la conmemoración de la empresa que, como destacó en su alocución, marcó su vida. En algún tramo del discurso, se lo notó también emocionado. Todo coronado con la proyección de imágenes que recorrieron la historia de la marca en el país al ritmo de “il ballo del mattone” de Rita Pavone de fondo. En la mesa principal –que compartieron, obviamente, Macri y Rattazzi – estaban las máximas autoridades del grupo a nivel regional y mundial. Antonio Filosa, COO de FCA Latam; John Elkann y Mike Manley, Chairman y CEO de Fiat Chrysler Automobiles. Entre discursos y una agenda apretada de Macri, no hubo demasiado tiempo para una charla prolongada entre invitados de tanta importancia. Además de algunas anécdotas que relató Macri como número uno de la compañía, cuando integraba el Grupo Socma, la conversación derivó en temas futbolísticos, una debilidad del primer mandatario, por su pasión boquense. Es que Elkann, como cabeza mundial del grupo, lidera Exor, el holding que, además de FCA, controla CNH Industrial, Ferrari, el diario The Economist, PartnerRe y el club Juventus. Cada uno dio su visión del momento que atraviesa el fútbol mundial y hasta hubo chanzas por la rivalidad entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, la estrella del club italiano. La charla distendida duró una media hora, mientras degustaron el menú compuesto de trucha de lago con puré de papa, palta y huevo de campo y aioli de lima y ojo de bife braseado en Bloody Mary, con spezzle de espinaca, verduras crocantes y pesto piamontés. El postre fue payusnaya de dulce de leche y helado de coco y nueces acarameladas. Estuvieron también presentes, entre otras personalidades, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich y el economista Martín Redrado, muy consultado por los invitados ansiosos por saber su opinión de la economía que viene. El extitular del Banco Central tranquilizó a su espontánea audiencia alejando la posibilidad de que la Argentina caiga en default. Casi a las 23 horas, cuando la mayor parte de los invitados se había ido, apareció sorpresivamente en el escenario Escalandrum, el grupo fundado por el baterista Daniel “Pipi” Piazzola, nieto de Astor Piazzolla. Tocaron varios temas de Astor. La cantante Julia Zenko cantó “María de Buenos Aires”. Todo acompañado por una coreografía de tango a cargo de Mora Godoy y su grupo de bailarines.

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