Opiniones

Cepo al dólar: entre la escritura y la lechuga

En la actualidad todos los caminos conducen a acopiar dólares que te permitan liquidez, o bien un activo real como una propiedad pensando en el largo plazo.

Entre reperfilamiento, reestructuración, caída de financiamiento internacional, postergación de los desembolsos del FMI y demás yerbas, el mercado financiero quedó sin alternativas de inversión. Mercado con mano única, compran dólares o propiedades.

El nuevo presidente electo ya dejó marcadas sus señales en la economía. Podemos enumerarlas de la siguiente manera, a saber:

  • Reniega de las Leliq, quiere un mercado financiero más transparente, aborrece darles a los bancos encajes remunerados y aboga por un sistema de encajes más liviano. En este contexto, los bancos compran y venden dinero, si los encajes dejan de ser remunerados y no se pueden convalidar tasas activas más altas bajarían las tasas pasivas. Ergo no sería tan rentable el plazo fijo.
  • Si las tasas de plazo fijo dejan de ser muy rentables, muchos inversores podrían verse tentado a comprar dólar bolsa, sin embargo, este dólar está un 30% más elevado que el dólar mayorista, lo que deja una sensación de pagar más de la cuenta por un activo que no tiene renta alguna, más allá de su valorización.
  • Las letras del Estado nacional son un buen instrumento financiero, el único problema es que cada tanto hay un reperfilamiento. Las letras en pesos tienen rendimientos que van del 90% al 130% anual, según plazo. Las Letes en dólares rinden entre 300% y 160% anual, claramente son un “paga dios”, van directo a una reestructuración.
  • El dólar con cepo total, elimina de la paleta de productos financieros un activo importante, deja a la mayoría insatisfechos y los que tienen excedentes comienzan a volcarse a la compra de propiedades. En la actualidad, el precio de las propiedades es muy elevado, un monoambiente puede valer $ 4.000.000, sin embargo, hay empresas constructoras que están ofreciendo este activo en pozo, y pagan una renta equivalente a un alquiler en pesos, para no dejar con un sabor amargo al inversor, y que al menos disfrute de una renta mientras el edificio se está construyendo.
  • Los bonos argentinos seguirán en el ostracismo hasta tanto el gobierno no defina cómo va a reestructurar la deuda pública. Mucho depende del posicionamiento político del nuevo gobierno. Algunas versiones dan cuenta que el próximo gobierno desea aplicar una quita a la deuda con el FMI y reestructuración a la uruguaya de la deuda privada. Otros abogan por el camino inverso, acordar con el FMI, obtener el desembolso de u$s 14.000 millones que resta y reestructurar con quita la deuda privada. Por el momento, no hay definiciones en este aspecto. Todo hace pensar que el próximo presidente quiere reestructurar con quita la deuda del FMI que tomó Mauricio Macri, y pagar los bonos que colocó Cristina Fernández de Kirchner.
  • La tasa de retorno de los bonos, es la tasa de descuento de las inversiones en argentina. Sin que se termine de definir el tema de la deuda, no podremos proyectar utilidades y valor de las empresas que cotizan en bolsa. Hay muchas empresas que cotizan en bolsa a precios atractivos, su evolución dependerá de la renegociación de la deuda pública, la tasa de retorno de los bonos y el riesgo país emergente de dicha renegociación. Esto también le cabe a la llegada de nuevas inversiones al país, por ahora muchas se están retirando.

En la actualidad todos los caminos conducen a acopiar dólares que te permitan liquidez, o bien un activo real como una propiedad pensando en el largo plazo.

Para ponerlo en términos más mundanos, escritura o lechuga, todo el mercado financiero argentino queda resumido a un activo financiero y un activo real, el resto depende de las decisiones que tome el próximo presidente, por ahora no está hablando con el FMI, y no hay ofertas concretas de reestructuración. En conclusión, estamos en el limbo financiero, y por eso los mercados están chatos, con escaso volumen y sumamente aburridos.

El mes de noviembre debería ser fundacional para el mercado financiero, en el mientras tanto estamos en la edad de piedra, se compran dólares y se guardan en un cofre, o se compran propiedades para alquilar, como hacia mi abuelo cundo llegó de Italia. Un déjà vu al paleozoico.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario