Negocios

Cepo al ladrillo: reclamo tibio del sector inmobiliario al Gobierno

La cumbre que reunió a los principales actores del mercado inmobiliario tuvo sabor a poco. Llamaron a "normalizar" las operaciones y pidieron apertura al diálogo. 

El mercado de Real Estate tocó fondo. Si bien hay segmentos menos afectados, como el corporativo o el Premium, la industria atraviesa uno de los peores momentos de los últimos largos años. Sin crédito hipotecario, sin valores de referencia, con un dólar indomable y en medio de un proceso electoral que pegó mucho más fuerte post PASO, todo indica que el "cepo inmobiliario" es la crónica de una muerte anunciada para una industria que cuenta las monedas para llegar a fin de año.

En medio de un contexto hostil después del anuncio de las medidas económicas del pasado fin de semana, las instituciones representativas del sector inmobiliario reunieron hoy a sus tropas para unificar el discurso respecto a las medidas de control de capitales.

La sede de CUCICBA alineó al Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios (COFECI), la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) la Cámara de Propietarios, la Corporación de Rematadores y Corredores Inmobiliarios (CRCI), el Centro de Corredores Inmobiliarios (CECIN), los 20 Colegios Profesionales de Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Buenos Aires y la mencionada CUCICBA. En representación de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) estuvieron Ricardo Griot y Teodoro Argerich.

"Los abajo firmantes les solicitamos a las autoridades que se contemplen las transacciones inmobiliarias, ya que las mismas se realizan mayoritariamente en dólares estadounidenses, para que puedan concretarse con normalidad. Ello podrá dar un impulso a la economía, la construcción, el trabajo y el bienestar de las familias que desean concretar el sueño de un hogar", reza el comunicado.

"A efectos de superar esta coyuntura ofrecemos los equipos técnicos de las entidades firmantes para trabajar conjuntamente con las autoridades, con el objetivo de que nos permitan diseñar los procedimientos adecuados para la concreción de compraventa de inmuebles y otros tipos de operaciones inmobiliarias", agrega el anuncio.

Golpe mortal

“En un contexto muy malo, el cepo le pone una traba enorme al sector de la construcción y al mercado inmobiliario. Es un golpe mortal, esto vuela por los aires”, explica Armando Pepe, presidente del Colegio Profesional Inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires. “Muchos de nuestros clientes tienen la plata en pesos en plazos fijos y ante una oportunidad compraban dólares en blanco y decidían invertir en ladrillos, hoy eso no lo podrán hacer”, aclara Pepe.

Según los últimos datos difundidos por el Colegio de Escribanos porteño, las escrituras cayeron un 27,6 % de forma interanual. Los números son más elocuentes si se tiene en cuenta que el crédito hipotecario fue uno de los principales impulsores de la compra de vivienda el año pasado y los últimos datos registran una baja en ese segmento del 66% en comparación a julio de 2018.

Pesimismo extremo

Ante este escenario, la mayoría de los operadores coinciden en que será muy difícil llegar a fin de año. "Si el mercado estaba herido, el Cepo le dio el tiro de gracia", dispara Andrea Valdés, titular de Valdés Bienes Raíces. "Si tenemos en cuenta que la industria estaba planchada, las consecuencias del Cepo serán devastadoras", agrega la empresaria.

Valdés dice que hace tres meses no recibe consultas. "Hoy no se mueve ningún producto, ni siquiera algunas cosas de nicho que funcionan aún en épocas difíciles, como por ejemplo los PH a reciclar, o departamentos chicos muy bien ubicados. Desde que terminó el Mundial de Rusia hemos bajado los precios varias veces. Ya casi no tenemos margen. El mercado es pesimista. No vemos alternativas para reflotar la situación ni en el corto ni en el mediano plazo", concluye.

Tamara Alarcón, Gerenta Comercial de Mazzei Propiedades, coincide con su colega. "El mercado está sumamente deprimido. A esta altura del año solemos tener bastante movimiento para lo que son los alquileres temporales para vacaciones de verano, y los precios suelen ser en pesos. Nos encontramos con que no tenemos precios establecidos porque todo el tiempo nos cambian las reglas. La gente no sabe qué pagar, ni tampoco podemos poner precios de acá al verano porque mes a mes nos suben los costos, los impuestos y los alquileres, no tenemos precios de referencias", advierte y sigue: "Lo que son loteos los precios en dólares se mantienen pero lo que es en pesos no podemos mantenerlos. Creemos que el mercado que puede funcionar es el de la permuta porque encima tenes un poco de dinero para sacar que tampoco te permite hacer grandes transacciones".

En la misma línea, Francisco Villamayor, Fundador y CEO de Bresson Brokers, considera que “las restricciones cambiarias son malas para el sector, peores cuando las noticias se acumulan sobre un mercado que ya se derrumbó un 50% interanual. Las agencias que no estén ágiles para moverse, acompañando e informando al detalle a sus clientes, verán muy difícil la concreción de operaciones de compraventa en el corto plazo".

Para el empresario, "en la letra chica de las medidas que se están tomando hay mucho en juego. Será clave y necesaria una claridad absoluta de la regulación y la comunicación del Gobierno sobre la libre disponibilidad de dólares para compradores y vendedores de propiedades. Se trata de dólares que hoy no están en el sistema y provienen de cajas de seguridad o de venta de vivienda que se reemplazan. El comprador inyecta esos dólares en el sistema y el vendedor querrá tener disponibilidad inmediata de ello. En las próximas horas conoceremos los detalles de las medidas y cómo impactarán”, afirma Villamayor.

Optimismo moderado

Para los desarrolladores y para el sector corporativo, las nuevas disposiciones no impactan de lleno en las operaciones. Según Gabriel Torraca, director de Grid SA., “Las medidas no van a afectar demasiado la situación del mercado actual. El sector está bastante parado y entendemos que nadie tiene que salir corriendo a comprar dólares para ir a comprar una propiedad, o sea que en ese sentido no afecta. Aunque tampoco creemos que mejore”.

Respecto a la pregunta si puede haber alguna oportunidad para los nuevos desarrollos, Torraca dice que sí. "En la Argentina cada vez que hubo alguna restricción en la compra de moneda extranjera, dólares en particular, siempre el ladrillo fue un buen refugio de valor, y así como fue en el último cepo, hubo muchas decisiones que se tomaron para nuevos desarrollos. En este sentido se puede abrir una ventana de oportunidad”.

Con el segmento corporativo sucede algo similar. "Nuestro mercado es básicamente sano y no está sustentado en la base de créditos para su crecimiento. De todas maneras, diferenciamos a quienes ya están dentro del mercado con sus activos en marcha, es decir edificios u oficinas ya rentadas o no y quienes están ingresando como desarrollistas e inversores en proyectos", explica Pablo Manes Marzano, Socio de GM2 Real Estate. "El mercado corporativo soportó bien la devaluación a $45 y esperamos que se comporte de la misma manera a $60. Soportar bien no significa que se mantengan los valores en dólares pero sí que cualquier acomodamiento del nuevo valor locativo sea acotado y temporal", opina el empresario.

Real State.pdf

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario