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Cerca del abismo, Irán y los EE.UU. dan un paso atrás en la escalada

El guía supremo de la República Islámica, Alí Jameneí, afirmó que la pulseada es estratégica y no militar. Y Trump desmintió informes de prensa sobre supuestos planes para el envío de 120.000 soldados a la zona.

Teherán, Washignton y Sochi - Cuando las palabras y las acciones parecían cercar peligrosamente el espectro de una guerra en el golfo Pérsico, Irán y Estados Unidos salieron ayer a bajar la tensión y a declarar su intención de evitar un escenario de consecuencias imprevisibles.

El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, afirmó que “no habrá ninguna guerra” con Estados Unidos, según una declaración publicada en su sitio web oficial.

En un discurso, Jameneí aseguró que la pulseada entre ambos países es estratégica y no militar.

“Este reto no es militar porque no habrá ninguna guerra. Ni nosotros ni ellos buscamos la guerra. Saben que no les interesa”, publicó el sitio web Khamenei.ir.

En tanto, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, de visita a Rusia, negó que su país quiera desencadenar un enfrentamiento militar a pesar del conflicto que persiste sobre los planes nuclear y misilístico de Teherán.

“En esencia no buscamos una guerra con Irán” dijo Pompeo en rueda de prensa conjunta con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en Sochi, en el sur de Rusia, tras tres horas de reunión y antes del encuentro que mantuvo con el presidente Vladímir Putin.

“Espero que impere el buen sentido”, dijo Lavrov. “La región ya vive un exceso de tensión por los diferentes conflictos. Vamos a asegurarnos de que la situación no se degenera hasta un escenario militar”, añadió.

La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de enviar al Golfo un portaaviones y bombarderos avivó la tensión con Irán, después de que este país respondiera, tras una espera de un año, a la decisión de Washington de salir del acuerdo nuclear de 2015 y restablecer sanciones.

La República Islámica declaró que, dado el inclumplimiento nortemericano, dejará de cumplir algunas disposiciones de aquel entendimiento y dio a los firmantes europeos dos meses para asegurarle que no sufrirá por las sanciones, so pena de lanzar medidas adicionales.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA, dependiente de la ONU) ha dicho que Irán cumple con las limitaciones destinadas a demorar su posible acceso a armas atómicas, pero Trump dio por tierra con el acuerdo negociado en tiempos de Barack Obama y que también contó como signatarios a Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania.

Adicionalmente a los dichos de Pompeo, el propio Trump salió a desmentir información divulgada por el diario The New York Times sobre la existencia de un proyecto para enviar a 120.000 soldados a Medio Oriente con el fin de contener a Irán.

“¿Yo haría eso? Absolutamente. Pero no lo hemos planeado. Esperemos no tener que planearlo. Si tuviéramos que hacerlo, enviaríamos muchos más hombres que esos”, dijo a losperiodistas en la Casa Blanca, donde acusó al diario neoyorquino de propagar noticias falsas. “¿Dónde estaba esta historia? ¿En The New York Times? Bueno, The New York Times es noticias falsas”, dijo.

El lunes por la noche, el medio neoyorquino había informado que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Patrick Shanahan, presentó la semana pasada durante una reunión con los asesores de Seguridad Nacional un plan por el cual se desplegarían 120.000 soldados en Medio Oriente en caso de que Irán atacara a fuerzas norteamericanas en la región. El plan, que está apenas en una etapa preliminar, según el periódico, no requiere una invasión terrestre y el número mencionado es el más alto del rango considerado.

Un freno a la escalada en la zona es del interés de los aliados europeos de Estados Unidos, que esta semana habían advertido sobre el peligro de que, en ese contexto, un hecho fortuito pudiera desencadenar un choque de envergadura.

En ese sentido, un portavoz británico de la coalición internacional en Irak y Siria dijo ayer que el nivel de amenaza que representan las milicias proiraníes para las fuerzas occidentales no aumentó, lo que contradijo lo advertido por la administración Trump.

“No se ha agravado la amenaza que representan las fuerzas proiraníes en Irak y Siria”, dijo el general Chris Ghika, quien habló desde Bagdad durante una teleconferencia del Pentágono.

“No hemos visto ningún cambio en la postura o el despliegue de Hashd al Shaabi”, dijo el general Ghika, refiriéndose al gran grupo de unidades paramilitares iraquíes que luchan contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y que son dominadas por milicias chiitas.

Agencias AFP, ANSA y Reuters,

y Ámbito Financiero

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