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Challenger de Bs. As.: cómo sostener un modelo de negocios en medio de la crisis

Ámbito dialogó con Mariano Ink, director del torneo, sobre las dificultades de organizar un certamen en este contexto económico. "Nos asustamos, pero estamos tranquilos", avisó.

Las grandes luces del tenis porteño suelen enfocar al Argentina Open, que se disputa en febrero. Pero al cierre de la temporada, la pelota amarilla vuelve a picar en Palermo, a pocos metros del BALTC, en el Challenger de Buenos Aires, un torneo que supo tener a Guillermo Coria y Diego Schwartzman con el trofeo en sus manos y que este año tuvo que contener las balas de una economía que impactó sobre todos.

Mariano Ink, director del certamen y uno de los responsables del departamento de tenis de Torneos, la organizadora de este evento y que también produce el ATP 250 de Córdoba, reconoció tiempos difíciles en la previa, aunque nunca estuvo en duda la realización. “Nos asustamos, pero estamos tranquilos”, dijo el exárbitro y hoy representante de Diego Schwartzman, Guido Pella y Horacio Zeballos, entre otros.

El Challenger de Buenos Aires se jugará entre el 23 y 29 de septiembre en el Racket Club, emplazado entre Deportes Racionales y Excursionistas, en una zona de Palermo emblemática para el tenis vernáculo. Según su organizador, se trata de un evento “boutique”: más allá del tenis, el foco está puesto en la experiencia para el público. Así, el modelo de negocio apunta a endurecer los cimientos de un certamen que arriba a su quinta edición.

Challenger de Buenos Aires

- Periodista: ¿Es negocio el tenis en Argentina?

- Mariano Ink: Sí, pero todo negocio tiene que tener inversión. Es un deporte muy popular en el país, el argentino es muy tenista, lo mira aunque no juegue, y sabe. En la región es un deporte de clase alta, y acá es de clase media, accesible. Con todo esto, sí, es negocio. Pero necesita los tiempos de inversión, con una visión a largo plazo. A pesar de los vaivenes, el evento crece y se va afirmando. Tenemos un grupo de empresas que apuestan e invierten con nosotros, y yo les agradezco mucho a los auspiciantes que creen en el deporte y apuestan año a año y confían en nosotros.

- P.:¿Cómo fue la preparación en medio de la crisis?

- M.I.: Nos asustamos un poco con la devaluación, pero la verdad que estamos muy bien. Es el quinto año del evento y eso se nota, como producto creció. Estamos tranquilos, con el evento sólido, y contentos de ver que con la crisis el torneo se sostiene, con buen nivel de jugadores, con expectativas.

- P.: ¿Cómo se traslada a las empresas la diferencia entre un Challenger y un ATP?

- M.I.: Desde que arrancamos con el Challenger hace cinco años, que teníamos el corazón puesto en que crezca y llegar a hacer un ATP 250, diferenciamos a este torneo como un evento boutique, por eso elegimos los clubes que elegimos, butacas para todo el público, un patio comercial ordenado. Tratamos que el Challenger se distinga como boutique y con la historia de ver profesionales consagrados y también al futuro del tenis argentino.

- P.: ¿De qué forma se vende el torneo, teniendo en cuenta que también está el torneo de Córdoba?

- M.I.: En Torneos trabajamos en forma conjunta con la Dirección de Ventas, con Comercial, y lo hacemos todo el año para los dos eventos. Ahora tenemos mucho foco en esto, porque es imposible no tenerlo, pero a la vez lo hacemos pensando en Córdoba. Es una gran ventaja dedicarle todo ese tiempo, porque cuando tenés una crisis, gracias a que trabajaste tan sólido todo el año lo podés pasar más fácil.

Mariano Ink
Diego Schwartzman, Mariano Ink y Marcelo Denti, director comercial de Torneos.
Diego Schwartzman, Mariano Ink y Marcelo Denti, director comercial de Torneos.

- P.: ¿En qué medida el ATP de Córdoba ayudó, puntualmente, a este Challenger?

- M.I.: Te diría que el Challenger, al principio, ayudó más al torneo de Córdoba. A nivel organizativo, toda la experiencia que obtuvimos en el Challenger, nos preparó mucho para poder organizar el ATP 250, que es como la Fórmula 1. Son eventos parecidos, pero el otro es de una dimensión mucho más grande. Por eso ninguno de los dos compite, y ambos enseñan para que los dos crezcan. Haber hecho el 250 y que todos nos digan que fue de categoría internacional, nos permite ahora aplicarlo al Challenger.

- P.: ¿Puede crecer Torneos en el tenis?

- M.I.: Primero, los eventos tienen que crecer por sí mismos. Acá llevamos cinco años, aunque hicimos otros antes, y siempre parece el primero, en cuanto a las experiencias en general, y el de Córdoba tiene mucho para crecer como producto, gastronomía, estacionamiento, sector comercial, tribunas. Estamos proyectando hacer el estadio y en 2021 va a estar construido mayormente. El departamento de tenis de la empresa también tiene que crecer mucho en el management, porque queremos tener jugadores de otros países. Estamos en un momento increíble, representando a Schwartzman, Pella y Zeballos, es un lujo. Además estamos con jugadores del recambio. Un gran objetivo sería la expansión regional, tanto con jugadores como eventos.

- P.: En ese plan, ¿qué futuro le depara al Challenger?

- M.I.: Siempre tratamos de mejorar en servicios. No es un evento que quizás crezca en el sentido de cantidad, de tribunas más grandes, porque es un torneo boutique. Intentamos mejorar el servicio a los auspiciantes, al público, que la gente viva una experiencia muy buena. Este año tenemos foodtrucks, un patio cervecero, el VIP lo mejoramos.

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