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Charlas de quincho

Quinchos de verano con movimientos en el departamento de la expresidenta y una cena picante en la despedida a un embajador. Veamos: 

A pesar de que la “movida” veraniega tiene a muchos desperdigados por distintos lugares de veraneo (incluyendo a buena parte del Gabinete), igual hubo varias reuniones y quinchos en este verano más piadoso desde el punto de vista de la temperatura. Algo de esto parece que pensaron los estrategas de Cristina Fernández, ya que es singular el movimiento que se registra en el departamento de la calle Juncal desde los primerísimos días del mes, incluyendo sábados y domingos. El desfile es casi incesante, al punto de que los choferes y guardias privados ya optan por picnic, o mate con facturas, en la puerta del edificio, aprovechando las múltiples opciones de patisserie que hay en la zona. También dicen que el ministro de la Producción, Dante Sica, profundo conocedor del timing de la burocracia oficial (que siempre decae en enero), se quedó firme en su cargo, aprovechando para avanzar en los espacios dejados por otros en áreas con las que tiene zonas “grises” como Energía y Agroindustria, con las que a pesar de la aparente calma se comenta que la tirantez es cada vez mayor. Lo concreto es que, en plena inundación de buena parte del país, y desastre por pérdidas humanas y de bienes, poco y nada se escuchó hasta ahora desde la cartera de Luis Miguel Etchevehere, ni siquiera para retrucarle a la siempre controvertida Hebe de Bonafini que salió a atacar a la soja y propuso “quemar los campos de los ricos”, lo que mereció la más dispares interpretaciones, aunque todas partiendo del delirio. Es que, dado el inexistente soporte técnico para semejantes objeciones, sobradamente justificadas por los científicos hace ya más de 20 años (al punto que hasta China acaba de aprobar ahora 5 variedades de transgénicos, entre ellas 2 sojas), se cree que la titular de la Madres busca levantar un poco su perfil mediático, tal vez, con miras a la inminente campaña del “cristinismo” con el que pretende jugar algún rol no demasiado claro aún. Lo concreto es que, mientras Etchevehere estaba en Alemania con su jefe de gabinete, Santiago del Solar, Sica, no sólo fue parte de la comitiva oficial a Brasil junto a Macri sino que también hizo escala en Resistencia y, junto al ministro Nicolás Dujovne, aprovechó para reunirse con ruralistas e inundados y definir las primeras medidas. El que también aprovechó muy bien la “volada” fue el sucesor de Etchevehere en la Rural, Daniel Pelegrina, quien de visita por la región, tuvo varias y extensas reuniones con algunos ministros.

En otro quincho del que participaron hombres de campo se comentó que, mientras los productores de huevo de la Argentina cerraron un 2018 para el olvido, con caída en la producción, consumo y exportaciones de ovoproductos, el máximo referente de la Cámara que los nuclea, Javier Prida, encara este año con claras intenciones políticas dentro de las filas de Cambiemos en la localidad bonaerense de Marcos Paz. Lo cierto es que la precandidatura del “huevero” sorprendió a propios y ajenos, porque hasta hace solo unos meses Prida se mostraba bastante enojado con el Gobierno ya que su sector no fue tenido en cuenta en la rebaja del IVA al 10%. Ahora el panorama es bien distinto porque Prida anda de reunión en reunión para levantar su perfil en el oeste bonaerense pero sus habituales críticas al Gobierno por las dificultades que atraviesa la actividad, son cosas del pasado.

La primera cena del año de Teresa González Fernández fue para despedir a su amigo, el embajador argentino en Israel Mariano Caucino, que estuvo en Buenos Aires por las fiestas. Ecléctica sería el mejor calificativo para la mesa de 12 que se reunió en el departamento de Figueroa Alcorta, donde aparecían desde el titular del INCAA (Instituto Nacional del Cine) Ralph Haiek, hasta el presidente del Círculo de Legisladores, el bonaerense Daniel “Chicho” Basile, pasando por el diseñador y fashionista Roberto Devorik, o el ex vicepresidente de la Exxon, Tomás Hess, entre otros. Lo variopinto de la asistencia justificó ampliamente lo cambiante de los temas ya que se escuchó tanto sobre una alarmante estimación que habla del cierre de, al menos, 40 bodegas debido a problemas de costos, como sobre los 4 días que el premier de Israel, Benjamín Netanyahu, pasó en Brasil para la asunción del presidente Jair Bolsonaro calificada de “histórica”, ya que es la primera vez que un mandatario israelí visita Brasil. Los resultados: el anuncio de una asociación “estratégica” entre ambos países, que colocó muy alta la vara para la demorada visita de Macri al principal cliente de Argentina. Entre plato y plato, se escuchó también sobre las inversiones de Disney para competir con Netflix o hasta la reivindicación del exintendente Jorge Domínguez quien, decían, llevó a la imparable Villa 31 a su menor expresión.

Distensión y entusiasmo en el cóctel que la gente del Rofex realizó en su sede de Buenos Aires (con increíble vista al Parque San Martín y la Torre de los ingleses), para festejar la compra del 5% de sus acciones, en u$s10 millones, por parte de un grupo inversor externo, mayoritariamente de capitales holandeses. La adquisición, que llevó casi un año de tratativas, fue por acciones de la Bolsa de Comercio de Rosario que igual sigue siendo el socio mayoritario, ahora con algo menos del 30% (tras la reciente fusión con el MatBa). Andrés Ponte, titular del Rofex, no podía ocultar su entusiasmo, ya que la adquisición ratificaría el valor que tiene ese mercado sobre el cual se piensan incrementar fuertemente las operaciones (por ejemplo, triplicar las coberturas de tipo de cambio), y generar nuevos productos, como un nuevo Índice Accionario de pronta aparición. El grupo inversor, es el Orange Equity Partners (OEP).

El director del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, Jorge Cometti, lleva una vida en los claustros del bellísimo Palacio Noel que se levanta sobre la calle Suipacha, entre Posadas y el bajo. Allí comenzó como cadete una sólida carrera y sin duda lo ha visto todo. La música es una presencia constante y hasta se exhibe en el Museo una colección histórica de instrumentos de cuerdas. Pero el jueves al atardecer unos inmensos bafles hacían temblar los muros con el potente sonido del Dj Gabo Rossi. El proyecto lo presentó el Ministerio de Cultura de la CABA, a cargo de Enrique Avogadro. El Fernández Blanco será la primera movida de la extensa serie “Viví los museos de noche”. “Atardecer Electrónico” & “Una noche en el Museo”. “Miércoles y jueves de enero y febrero. Gratis”. Así, con mayor o menor éxito, la experiencia continuará en los museos Sívori y Larreta. La propuesta se diferencia de “La Noche de los Museos”, donde se recorren las salas, hay visitas guiadas y la gente está invitada a disfrutar del arte. El Ministerio anuncia una experiencia diferente, que dice: “¿Sabías que los mejores jardines de la Ciudad están en los Museos? ¡Ahora vas a poder disfrutarlos bailando con la mejor música y comiendo rico!”. Algunos, en voz baja, rogaban para que las fachadas de esos nobles edificios de cultura no padezcan el mismo pintarrajeo que se ve hoy en el Centro Recoleta.

Lo peor era en realidad el olor a pescado frito que llegaba hasta las salas vacías con sus colecciones a la vista y un guardia que bostezaba. Nadie fue a mirar la estupenda colección de platería colonial, ni los peinetones, ni los grabados de Bacle o de Essex Vidal que forman parte de nuestro rico patrimonio. Hacía apenas unos pocos días el centro Cultural Recoleta había logrado reunir batallones de jovencitos. No obstante, el atardecer electrónico fue un verdadero fracaso. Jorge Cometti firme, en el jardín , como un soldado, esperaba que el viento se llevara la marea de olores y que se calmara el sonido. Entretanto, los amantes del Palacio Noel comentaban esa noche que sumando sus colecciones a las del Museo de Bellas Artes, el Malba y el Fortabat, en su conjunto, concentran el mayor el patrimonio artístico de toda Latinoamérica.

Vamos a terminar con un chiste sociológico.

Un ejecutivo sale de su empresa cuando, en la calle, un mendigo desaliñado y maloliente le pide dinero para comer. El empresario se detiene, lo observa y le da un billete de 50 pesos. Pero antes le dice:

--¿Usted no se gastará este dinero en alcohol, verdad?

--No, señor --responde el mendigo--. Hace años que no tomo.

--Bien. ¿Pero tampoco se lo gastará para ir al hipódromo?

--¡De ninguna forma, señor! También hace mucho que no juego. Todo lo que me dan es para comer.

--De acuerdo. ¿Y no lo usará para tomar unas clases de golf?

--¿Usted me está tomando el pelo? --se fastidia el linyera--. ¿Cómo se le ocurre que voy a jugar al golf?

--Está bien. ¿Pero tampoco se irá de putas?

--¡Señor! --exclama el linyera, ya furioso--. ¿Usted cree que con 50 pesos roñosos podría pagarle a una mujer?

--Perfecto --dice el ejecutivo guardando el billete--. No le daré este dinero sino que lo invitaré a comer a casa. Mi mujer preparó una comida espectacular que le va a encantar.

--¿Usted está seguro de lo que dice? --se sorprende el linyera--. Su mujer se va a enojar mucho. Yo no ignoro que apariencia tengo, también sé el olor que tengo por no bañarme.

--Eso es lo importante, señor. Quiero que ella compruebe en qué estado queda un hombre que ha dejado el alcohol, el juego, el golf y el sexo.

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