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Charlas de quincho

“Internaron a Alberto Fernández”. La novedad corrió como un rayo entre las muy pobladas de valor agregado mesas del Centro de Exposiciones de Buenos Aires, donde se concretaba la tradicional celebración anual de la Asociación Conciencia. Fue una curiosidad, ya que el festejo número 36 estaba cubierto, en términos políticos, ampliamente copado por representantes del oficialismo (en todas sus variantes y cargos), con poca presencia opositora; y casi nula desde el kirchnerismo y sus aliados. Sin embargo la novedad de la noche apareció cerca de las 21 horas, y fue la noticia de la internación del candidato por el principal frente opositor (aún sin nombre oficial). Fue allí cuando se supo en la cena quién era el que verdaderamente manejaba información correcta y quienes, ante el nuevo panorama político- económico- empresario y periodístico, aún tenía que actualizar su agenda de fuentes ante la verdadera ubicación del poder real. En medio de la cena, y mientras comenzaban a llegar a las mesas el exquisito bife con zanahorias ahumadas, copos de cebolla, papas Solano, vinagreta de huevo y olivas; hubo quién recibió de parte del propio candidato la verdad sobre su salud; generando un ranking sobre la llegada real a quién disputará con Macri la Presidencia. Según el “poroteo” un alto empresario petrolero, dos banqueros de capitales nacionales, tres periodistas y, la novedad, un político del oficialismo con amistades sólidas dentro del justicialismo, tuvieron de palabra del candidato de lo que en realidad pasaba con su salud. En la semana se fue clarificando la dolencia de Fernández. Pero en ese momento en Conciencia, cuando la internación y su alcance era una novedad preocupante, la información exacta se valorizó como un factor de quién está más o menos cerca del poder. O al menos de la oposición. Una vez que se supo que la dolencia no era grave, entre los presentes comenzó a circular otra información clave sobre el candidato opositor: ¿quiénes eran los empresarios y banqueros que en las últimas horas se habían reunido con el Alberto Fernández? Los nombres que comenzaron a lanzarse eran múltiples y curiosos; pero sobresalían dos que hasta hace pocos días sólo tenían ojos, oídos y boca para defender al Gobierno. Se mencionaba entre los que ya tuvieron sus 45 minutos con Fernández a Gabriel Martino del HSBC y a Facundo Gómez Minujín del J.P.Morgan oficina argentina.

En una de las mesas, la convocada por Chrysler Argentina, obviamente el tema en cuestión era la situación de las terminales automotrices y lo que fue ese día la primicia de este diario sobre el lanzamiento del plan de subsidios a la venta de unidades 0 km; medida que se oficializó el miércoles pasado. Obviamente, en una mesa completa con analistas del sector, la novedad se tomó como una muy buena medida con la única salvedad del tiempo que se tardó en atender una situación más que complicada entre las automotrices. Se habló sobre la posibilidad que las terminales estén comprobando una máxima teórica de la economía real: la curva de Laffer, (elaborada por el economista Arthur Laffer) y que estudia la relación entre los ingresos fiscales y las tasas impositivas; y el punto de equilibrio entre la presión tributaria y la recaudación. Según la norma teórica, puede llegar un punto donde el incremento de la presión impositiva sea tan alto, que es más conveniente no producir o vender ya que de hacerlo a determinadas tasas se perderá plata. Y en consecuencia, se recaudará menos. Esto se estaría dando en la actualidad de las terminales del país, ante la aplicación de las Retenciones 2.0 y las tasas de exportación; especialmente para los vehículos fabricados en el país de menor gama. Por este impuesto el país estaría perdiendo ventas por unos u$s 500 millones en exportaciones (medido en casi u$s500 dólares por auto), que se podrían obtener si no se aplicara este tributo. O dicho de otra manera, la voracidad fiscal es tan alta que termina fagocitándose la posibilidad de producir más. Esto estaría cambiando, algo, a partir de la última modificación oficial al aplicar la nueva política de reembolsos. En este sentido se destacaba en la mesa la atención de Dante Sica a la situación y la presión que el ministro de Producción ejerció casi quijotescamente sobre el resto del Gabinete para que se atendiera la situación de las terminales. Casi por sorpresa, y a instancias del periodista Román Lejtman (nuevo jefe de política de Infobae), se sentó para hablar con buen ánimo el canciller Jorge Faurie. Siempre diplomático pero sin huir a ningún tema, volvió a ponderar la organización del G-20 de noviembre y diciembre del 2019 en el país; al punto de mencionar que el gobierno japonés pide consejo al argentino sobre cómo administrar un evento de este nivel y que sea exitoso. ¡Qué lástima que no lo pueden votar a Macri en el exterior, se lamentaba un empresario del circuito financiero en una mesa aledaña al escuchar, vía indirecta, las reflexiones del canciller. Otro que caminaba distendido por el salón era el exministro de Economía Alfonso Prat Gay con su señora Delfina Rodríguez Beccar; evitando, pregunte quién pregunte, respuestas críticas sobre la gestión actual; militando en la línea de los que creen que es momento de apoyar y no socavar los cimientos de Cambiemos en el poder. Sólo menciona dos momentos críticos. La primera fue cuando entre marzo y abril de 2016 desde la jefatura de Gabinete de Marcos Peña se le indicó que deje de negociar un eventual acuerdo con parte de la oposición para aplicar una política de tarifas de servicios públicos a largo plazo, y desde la repartición de Marcos Peña se le indicó que eso era imposible porque hubiera provocado que el Presidente perdería poder-. La segunda fue más acá en el tiempo y cuando se le consultó sobre su “sueño tucumano”, en relación a que podría haber sido el candidato del oficialismo para las elecciones de ayer en Tucumán. Prat Gay fue seco: no tuve el apoyo necesario. No hacía falta aclara a quién o quienes se refería. Alguien que volvió a sumar minutos de requerimiento político y empresario, efecto que se notó con crecen en la cena de Conciencia, era el exministro de Producción y actual presidente del BICE, Francisco Cabrera. Se conoció que el ahora presidente del BICE, es además (dada la confianza personal que mantiene con Mauricio Macri), quién tiene a su cargo la elaboración de un largo listado de potenciales futuros funcionarios sub 45 para un eventual segundo mandato del actual Presidente. La intención de Cabrera es renovar la política, otra vez, y que el aporte se haga en gran parte desde las empresas. Muchos, rápidos, se apuraron para un nuevo besamanos con el exministro de la Producción para que su tarjeta personal esté arriba de la de cualquier otra persona. Se verá.

La gala de Conciencia fue encabezada por la primera dama presidencial Juliana Awada, la vicepresidenta, Gabriela Michetti; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta ; y el presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz. Entre los invitados estuvieron presentes también el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, el ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Hernán Lacunza; el exgobernador de Buenos Aires Daniel Scioli, los embajadores de los Estados Unidos Edward Prado, y de Francia, Pierre Henri Guignard ; el ministro del Interior Rogelio Frigerio; el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley; el diputado nacional Eduardo Amadeo, la ministra de Educación de Buenos Aires Soledad Acuña, el intendente de Quilmes, Martiniano Molina, y el senador nacional Federico Pinedo. Entre los empresarios se hicieron ver Bettina y Alejandro Bulgheroni, el presidente de YPF, Miguel Ángel Gutiérrez; Jorge Brito (Banco Macro), Claudio Cesario (presidente de la Asociación de Bancos de la República Argentina (ABA), el presidente del Banco Ciudad, Javier Ortiz Batalla; Federico Ovejero y Bernardo García (General Motors), Pablo Armagni (Telefónica), Adelmo Gabbi (presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires) Martín Cabrales, el presidente del Banco de Valores, Juan Ignacio Nápoli, Gabriel Martino (HSBC), José Urtubey (directivo de la UIA) , Alejandro Macfarlane; además del economista Martín Redrado, el periodista y escritor Jorge Asís.

La semana pasada se contaron aquí las tensiones con respecto a potenciales frenos a la obra pública. A las pocas horas, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, inició un raid de visitas a diferentes lugares para calmar el escenario. También llevó la promesa de liberación de fondos para terminar tramos en rutas con el fin de inaugurar los mismos antes de cada elección nacional (PASO, generales y un eventual balotaje, respectivamente). Quien sorprendió a gran cantidad de trabajadores fue la directora de Vialidad Nacional, Patricia Giménez, mucho más amena al trato personal que el ministro Dietrich, quien siempre se mantiene al tanto de su equipo de comunicación para grabar lo necesario y partir rápido hacia otro lugar, excepto si reconocer a hinchas del club River Plate. Días atrás, el funcionario cometió un acto infantil y de riesgo al correr, como el conocido personaje Forrest Gump que interpretó Tom Hanks, hacia un rodillo neumático que asfaltaba una ruta. Por suerte, se agarró bien del pasamanos de la máquina y pudo colgarse para charlar con quien la manejaba. El ministro tampoco obvió recorridas por obras de Participación Público Privada (PPP), aunque el panorama es más denso allí, ya que los movimientos de suelo que se pueden realizar en un día los estiraron a un mes como para mantener a flote los trabajos.

La detención de un reconocido médico del Hospital Garrahan investigado por siniestros intercambios de pornografía infantil puso en alerta a todo el personal de la mejor institución pública en cuanto a cuidado de menores. Los empleados hirvieron de bronca ante el conocimiento de la causa y también ante el tsunami de información de dudosa proveniencia que corrió durante días en los principales medios de comunicación del país. Por caso, en los pasillos del hospital se agarraron la cabeza ante las declaraciones de una persona que decía conocer al médico en cuestión, y que incluso habló bien del detenido en varios momentos de la “entrevista”. Los minutos al aire que le dieron a ese personaje sirvieron para confirmar que, en realidad, quien dialogaba era uno de los clásicos vendedores de chipá que se encuentra de manera regular en las inmediaciones del Garrahan. El viernes pasado, se celebró el “día del periodista”.

Quinchos

Aunque demorada, para algunos, la visita oficial al país del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro que asumió a principios de año, tuvo varias lecturas, desde la política (con el respaldo poco protocolar, pero explícito al Gobierno de Mauricio Macri, hasta los acuerdos que siempre se firman. Esta vez, sin embargo, la visita dejó ya un avance concreto: el destrabe de los negocios de exportación de langostinos argentinos a ese país, bloqueados por los productores brasileños desde hacía más de 1,5 año. El tema no solo es estratégico para una zona jaqueada económicamente como Mar del Plata que tiene en la pesca, una de sus principales fuentes de ingreso, sino que además representa al menos unos U$S 400-500 millones más de divisas que ingresarán al país, ya que se estima en un piso de 50.000 toneladas las que se pueden enviar a ese destino. Además, el efecto “competencia” puede determinar una mejora de U$S 1-2 por kit en la totalidad de lo que se exporta. Si bien se teme que se intente volver a poner alguna pararancelaria para frenar estas ventas, la reapertura constituyó una señal muy positiva para los productores locales.

“No solo de pescado vive el hombre”, pareció ser la consigna del equipo de La Cabrera, para agasajar a la prensa en su día, en uno de sus locales de Palermo. El multitudinario convite, probablemente convertido en el mayor del circuito para el Día del Periodista, permitió degustar la “carne” en todas sus variedades, y ratificar el porqué de la aceptación internacional de este producto, convertido en emblema de la Argentina. Tanto es así que, mientras algunos propugnan por insólitas hamburguesas de lentejas, o de soja, la gente que comanda Gastón Riveira sigue expandiéndose por el mundo. Chile, Perú, Paraguay, México e, incluso, en ¡Filipinas¡, mientras analizan abrir también en Miami. Para no olvidar el frente local, parece que habrá una “Cabrera al paso” en Aeroparque, otra en Ezeiza, y una en Pilar, muy cerca del Sheraton. Evidentemente, la carne “no” es débil

Y eso también quedó claro en Córdoba, durante la multitudinaria reunión de Trigar. Allí no estuvo el Gobernador Juan Schiaretti, que sigue de “estratégicas” vacaciones (están por terminar), aunque las inquietudes de los productores pasaban por otro lado: ¿con que gobierno van a cosechar el trigo que empezaron a sembrar?. A la luz de las proyecciones parecería que se espera continuidad. De hecho, tanto la Bolsa de Rosario como la de Buenos Aires prevén una campaña de entre 22 y 23,5 millones de toneladas para este ciclo 19/20. Una de las notas del encuentro fue la enfática presentación del titular de los molineros, Diego Cifarelli, por la imperiosa necesidad de la molinería de exportar dado que tiene una capacidad ociosa de más del 50%, aunque cuenta con una capacidad instalada de más de 13 millones de toneladas anuales . También hubo un claro interés de Argelia, Egipto y Túnez por incrementar las importaciones de trigo argentino, al punto que el embajador de Egipto, el mayor importador del mundo de trigo, lo expresó públicamente. El principal argumento para ese interés volvió a ser la “seguridad alimentaria”, que es en rigor seguridad política para los gobiernos de cada uno de esos países. En tanto, en reuniones privadas, el poderoso importador de trigo, Brasil, a través de su empresarios, admitieron que se incrementará la importación porque están satisfechos con la provisión de la Argentina; podría conformarse una comisión conjunta para mantener un seguimiento de la calidad de la provisión. En tal sentido, Gustavo Idígoras del CEC (Centro de Exportadores de Cereales) resaltó que para poder exportar trigo hay que, justamente, poner el acento en el respeto a la inocuidad que demandan los mercados del exterior.

También en Córdoba, mientras algunos comentaban la reelección de Miguel Acevedo, de Aceitera General Dehesa (AGD), al frente de la poderosa UIA, otros analizaban la alternativa de los biocombustibles, aparentemente jaqueados por el, lobby petrolero que encabeza la propia YPF. Los hombres de negocios destacan que, tanto es así que en dos años (desde mayo del 17) mientras el tipo de cambio subió 115%, y el precio de la nafta super en surtidor lo hizo en 92%, el bioetanol apenas pudo avanzar 47% y mientras siguen los reclamos por el desfase, “la autoridad de aplicación parece borrada”, reconoce una fuete del sector. Tampoco pueden explicar demasiado porque se exporta biodiésel, mientras se importa más de 20% de gasoil; o porque no se aumenta el porcentaje de corte con las naftas si por el combustible vegetal se paga apenas $24 el litro, mientras que mezclado, en el surtidor, se cobra $45. “El precio de los bio están pisados por los petroleros”, se quejan sin mayores expectativas.

Vamos a terminar con un chiste de la línea suave, importado de Estados Unidos.

En una reserva indígena muere el gran jefe y su hijo asume en su lugar. Hombre joven, más interesado en la modernidad que en los antiguos ritos, no sabe qué responder cuando, poco antes del invierno, la comunidad le pregunta si hará frío o no, como para ponerse a resguardo. Así, sin que nadie se entere, va a su choza, toma el celular, y llama al Servicio Meteorológico para pedir información:

--Creemos que sí, que será un invierno frío --le responden.

De inmediato, el joven jefe vuelve ante su tribu y anuncia:

--Será un invierno muy frío. Vayan a buscar troncos para tener fuego suficiente.

Una semana después los indios vuelven a preguntarle al jefe si hará más frío, y el jefe vuelve a llamar al Servicio Meteorológico.

--Sí, confirmado, hará más frío --le responden.

El jefe reúne entonces a la tribu y dice:

--¡Hará mucho más frío! ¡Vayan a conseguir más leña!

Otra semana después, la tribu pregunta una vez más al jefe si el invierno, ya inminente, será muy frío, y el jefe se comunica por tercera vez con el Servicio Meteorológico para preguntarles por el pronóstico.

--No tenga ninguna duda --le confirman--. Será un invierno muy crudo.

--¿Y usted cómo está tan seguro? --pregunta el jefe.

--Porque los indios están juntando leña como nunca.

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