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Charlas de quincho

Elecciones en provincias clave como Santa Fe; un corte de energía conmocionante que le compitió en "cartel" a la ampulosa presentación oficial de Miguel Pichetto en Vaca Muerta; la presentación del libro-disco de Santiago Kovadloff en el CCK que reunió a un público ecléctico, tanto de la política como artistas y seguidores varios; algunos viajes y frente a una semana más que corta alterada por dos feriados de los "inamovibles", todo aderezado por los acuerdos cruzados, los frentes y la preparación para las candidaturas del próximo sábado 22, dieron lugar a infinidad de datos, chimentos y rumores.

Las alternativas del acuerdo que terminó con Miguel Pichetto como candidato a vicepresidente de Mauricio Macri y hasta dónde llegará el apoyo peronista al nuevo formato de Cambiemos desvelan a los hombres de negocios. Por supuesto que el tema se diluyó bastante con la maratón de los restantes acuerdos que se desencadenaron a partir de allí, con la visita “oficial” a Vaca Muerta y, especialmente, con las elecciones del domingo que consagraron, entre otros, a Omar Perotti en Santa Fe, después de un largo ciclo del socialismo en una de las tres provincias más importantes del país. Por supuesto que el hecho que Perotti sea senador y peronista, o que el oficialista Federico Pinedo también fuera uno de los “cercanos” al histórico líder del Senado, o la estrecha relación del propio Pichetto con el Consejo de la Magistratura, entre otros aspectos, no pasaron para nada desapercibidos entre los analistas que evalúan al ahora candidato oficial, algo más que aprobado por el (al menos hasta hace muy poco), líder del purismo PRO, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, con quien el candidato a vice ya tuvo tres encuentros casi a solas. Pero, si bien se perfila el avance de los peronistas en el Congreso, con más senadores y más diputados que en el ´15, todavía faltan varias elecciones a gobernador como Santa Cruz, Chaco, Mendoza, Salta y la reprogramada La Rioja, con fecha indefinida aún. Y, tal vez, esta última sea la menos previsible, en parte por los cambios a los que los forzó las Justicia al no permitir la reelección del actual gobernador Sergio Casas, del FpV, pero también por la crisis económica que atraviesan muchas provincias, en especial las más alejadas del norte, y que determinan que la mayoría de los grupos políticos locales ya se hayan pronunciado por “No PRO, no Cambiemos”. De ahí que se haya abierto algún espacio por el actual ministro de Planificación e Industria, Ruben Galleguillo, un ejecutivo dialoguista obligado a negociar con el Gobierno nacional, pero también con los empresarios jaqueados, especialmente, por las tarifas eléctricas en una provincia electrodependiente, por el riego y la falta de agua de superficie, y por los fletes ante las muy largas distancias a puerto.

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Eólico. Ruben Galleguillo, ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja, y el Parque Eólico Arauco (la segunda generadora de energía eólica del país).
Eólico. Ruben Galleguillo, ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja, y el Parque Eólico Arauco (la segunda generadora de energía eólica del país).

Los principales operadores y masticadores de información que hay en el Congreso -no los legisladores, quienes en su gran mayoría, y con el correr de los años, parecen involucionar en cuanto a lectura del día a día- peinaron, durante el fin de semana, los movimientos de los últimos días en materia de campaña nacional. Del lado del oficialismo, cabalgadores de peripecias políticas señalaron que la incorporación de Pichetto como candidato a vicepresidente de Macri no es más que algo nuevo y que no tiene techo, más allá de si aporta o no votos en la trifulca electoral. El ahora exjefe del bloque PJ en el Senado se construye, en buena medida, a pedido del votante-consumidor, y la oportunidad le llega en un momento ideal. Por ende, nada tiene más fuerza que una idea a la que le ha llegado la hora. La política es increíble, en particular, para Macri, a quien lo llevó a decir meses atrás que su padre estuvo relacionado con la delincuencia durante la era K. En caso de obtener la reelección presidencial, podría inaugurarse una etapa muy sana en el país: la del discurso con contenido después de años largos de un cristinismo lleno de chicanas y de un macrismo culposo que todavía sufre las consecuencias de no haber blanqueado la herencia ni haber empujado los “verdaderos” debates que necesita la Argentina, por más espinosos que fueren. También habrá que hacer un seguimiento de la supuesta endogamia “amarilla”, que nunca fue tal aunque hoy parece herida de muerte.

La reunión de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en Ginebra demostró que a veces las casualidades no parecen tales. A la 108a Conferencia Internacional del Trabajo, donde anualmente viajan los funcionarios responsables de las áreas de Trabajo, representantes empresarios y del sindicalismo local para debatir (siempre de manera crítica) la situación del mercado laboral local. Allí se dio un encuentro semicasual que entusiasma al Gobierno. A la conferencia internacional en esa localidad suiza viajó el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, acompañado por el secretario de Trabajo de la Nación, Lucas Aparicio. Ayer a la tarde europea el funcionario argentino preparó un ágape para toda la delegación de argentinos, en la que, con una cierta diplomacia y urbanidad, que en general no se ve en Buenos Aires; Sica escuchó las clásicas críticas (pero en tono calmo) del secretario general de la CGT, Carlos Acuña. Este volvió con los hits que se escuchan habitualmente en el país, como que la economía “cada día está peor” y que no se ve reactivación económica y que “esto lo escuché varias veces. Primero era el segundo semestre, después los brotes verdes”. Escuchaban, atentamente, el sindicalista de la UOCRA, Gerardo Martínez, y el representante de la UIA Daniel Funes de Rioja. Salvo los buenos modales, nada que no se haya escuchado antes. La novedad pasó por otra línea, por ahora algo débil, pero que para el oficialismo podría convertirse en una causa político-sindical altamente expectante. Casi de casualidad, o no tanto, Sica le dedicó varios minutos a departir interesadamente con el secretario general del Sindicato Petrolero de Córdoba, Guillermo Borelli, uno de los pocos sindicatos independientes del país. Y que a su vez soporta la presión del secretario general de la CGT, Carlos Acuña, para que abandone la posición independentista del sindicalismo ortodoxo criollo y se sume al redil. Como Borelli mantiene una posición chúcara e irreductible de apostar por una vía autónoma de los gremios tradicionales, Acuña lanzó artillería pesada y judicial, para que se integre a la federación Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (SOESGyPE). El caso está ya en el despacho del juez de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Carlos Rosenkrantz; y de su resolución podría aparecer una luz auspiciosa de cierta flexibilización y aire fresco en el sindicalismo argentino. Al menos esto es lo que considera el Gobierno. Al punto de, pícaramente de parte de Sica, ser invitado formal para que se sume a la mesa de modernización sindical en la que está trabajando el Gobierno nacional. Como hipótesis de mínima se quiere potenciar a Borelli como representante de una nueva generación de sindicalistas para modernizar el gremialismo criollo. Como máxima, existe la expectativa para sumarlo a una especie de pata sindical de Juntos por el Cambio. Y, quizá, hasta algún tipo de ofrecimiento legislativa aprovechando que el cordobés representa a aproximadamente 6.000 trabajadores.

En las filas de Cristina de Kirchner celebraron los resultados provinciales del fin de semana pasado -incluida la del inoxidable y polémico Gildo Insfrán en Formosa, distrito al que todavía no llegó la “renovación” que tanto inculca el camporismo- y se preparan para un cruento cierre de listas. El retorno casi estelar -aún fresco- del serpenteante Sergio Massa inyectó furia en decenas de dirigentes y militantes de primera línea, quienes llevan más de un año en busca de la mal llamada “unidad” por todo el país. Hay algo en lo que comparten oficialistas y cristinistas: la elección estuvo polarizada desde el año pasado y nunca hubo margen para terceras opciones, como la que siempre proyectó el oscilante tigrense. A punto de sacar el “banquito” del ring, Massa tuvo que dejar de lado el “ni Macri ni Cristina” para abrazarse rápido con Alberto Fernández. El problema ahora es que los -también mal llamados- “peronistas” están dispuestos a otorgarle jugosos espacios que ni siquiera el propio Massa se esperaba ante una -y ya clásica en su repertorio- nueva voltereta política. Los verdaderos justicialistas que quedan bajo el amparo del camporismo, los “reales”, podrían salir de nuevo perjudicados y aumentar la presión de una olla que estallará en caso de una derrota.

“Las economías regionales también somos parte del país”, defiende Mario González, de La Riojana, una cooperativa que se ubica entre las principales productoras y exportadoras de la provincia(produce más de 30 millones de litros de vino por año, entre otros productos), pero representa el sentir de la mayoría de los hombres de negocios ante las muy buenas perspectivas, pero la dura realidad. Por caso, se supo que en los próximos días visitarán la zona un grupo de empresarios chinos interesados en varias inversiones, incluido el Corredor Bioceánico para el cual ya propusieron financiamiento al 3% para todo lo que resta del proyecto, con 10 años de gracia, y pagadero en 20 años. Otro tema estratégico también será el barco japonés con productos para el NOA, que atracará en puertos del norte chileno a fines de este mes, para mostrar la viabilidad de esa entrada. “El anuncio del Plan Belgrano fue lo que le permitió a Macri ganar en el norte. Pero pasaron más de 3 años y todavía falta mucho”, reconoce un empresario olivícola, mientras señala que Brasil ya está construyendo un puerto con los chilenos sobre el Pacífico -Ecoport-, y que “lo que no se hace por convicción, termina haciéndose por necesidad”. El caso es que Chilecito, tal vez una de las localidades más potentes de la provincia, ni siquiera está enganchada al actual programa de recuperación del Belgrano. Lo concreto es que como muestra de la crisis, la provincia está produciendo cerca de 50% de lo que hace una década, y los problemas ya llegaron a la UIA, ya que no se trata sólo de vinos y aceite de oliva. De hecho, entre los principales rubros de exportación aparecen el papel y cartón; y luego los cueros y pieles, aunque también figuran productos de farmacia y laboratorio, algunos de los cuales, a pesar de todo, ya se están exportando a China.

La política ingresó en etapas de definiciones. El miércoles se sellaron los acuerdos electorales de cara a las PASO, iniciándose las negociaciones para cerrar los nombres que irán en las boletas. Se vienen tiempos de actos de campaña, fotos con candidatos, encuentros políticos y, por supuesto, cenas con empresarios. En este último casillero el que picó en punta fue Alberto Fernández, quien el jueves por la noche llegó hasta Parque Norte para arengar a unos dos mil referentes de las pequeñas y medianas empresas de todo el arco industrial: de textiles a metalmecánica pasando por muebles y servicios financieros. El anfitrión del encuentro en el salón Fresno del predio de los mercantiles fue el titular del Partido Solidario, Carlos Heller, quien aprovechó para mostrarse junto al articulador de la “unidad” peronista. Entre empanadas y vino, Fernández se mostró sonriente y no despreció ningún pedido para sacarse fotos. En la mesa principal lo esperaban algunos empresarios como Leandro Iraola, presidente del Grupo Corven; Daniel Milian, de la cosmética Millanel; Eduardo Fernández, titular de Apyme: Leonor Farías, presidente de precintos Berko; Alejandro Simón, CEO de Sancor seguros, entre otros. Al momento de ser presentados ante el auditorio, Fernández y Heller fueron aplaudidos por los empresarios, quienes no tardaron en entonar un viejo himno kirchnerista. “Vamos a volver, vamos a volver”, resonó en el salón mientras ambos subían al escenario para pronunciar sus discursos.

Las negociaciones para la inscripción de alianzas electorales ya son parte del pasado y ahora arranca la etapa de toma y daca para definir las listas de cara a las primarias de agosto. La fecha clave será el próximo sábado 22, cuando al filo de la medianoche los frentes deberán presentar a sus precandidatos. Como siempre, las negociaciones serán reñidas, sobre todo en aquellos frentes conformados por varios partidos políticos. Tal es el caso del flamante “Frente de Todos”, la alianza nacional que conforman el PJ, Unidad Ciudadana, el Frente Renovador y otras 16 fuerzas. En lo que respecta al territorio porteño, la puja no será sencilla por la cantidad de nombres en danza. Uno de los que pelea por entrar entre los primeros puestos de la lista para diputados es Carlos Heller. El dirigente cooperativo fue diputado nacional entre 2009 y 2017, cuando quedó fuera de la Cámara baja tras no renovar su banca en las últimas elecciones legislativas. Hace dos años, el titular del Banco Credicoop figuraba cuarto en la lista de Unidad Porteña, que sólo logró tres escaños para Daniel Filmus, Gabriela Cerruti y Juan Cabandié. Allegados al otrora dirigente de Boca se imaginan a Heller ocupando el cuarto lugar en la lista de Diputados. Desde el Partido Solidario creen que a diferencia de 2017 ese puesto le permitiría entrar al Congreso.

Vamos a terminar con un chiste de la línea suave.

Se muere un ingeniero y va a las puertas del cielo. San Pedro busca en su archivo, pero, en la maraña de papeles, no lo encuentra, y le dice:

- Lo lamento, no estás en la lista.

De modo que el ingeniero va al infierno, donde lo alojan inmediatamente.

Al día siguiente, el ingeniero se pone a diseñar y construir mejoras, y al mes ya tenían ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo, sistemas de control visual y detección de incendios, termostatos digitales, etc.

Un día, Dios llama al Diablo por teléfono, y éste le cuenta lo feliz que estaba con el ingeniero. Dios se enfurece:

-¿Qué? ¿Tenés un ingeniero? ¡Eso es un error, los ingenieros siempre vienen al cielo! ¡Me lo mandás de inmediato!

- ¡Ni loco! -responde el Diablo-. Acá mejoró todo, se queda.

-Mandámelo o te demando -amenaza Dios.

-¿Ah, sí? -responde el Diablo- ¿Y de dónde vas a sacar un abogado?.

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