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Charlas de quincho

La reclusión de Mauricio Macri en la quinta Los Abrojos, con alguna distensión futbolera, visitas ilustres y, ayer, el primer desembarco formal de Hernán Lacunza y su gabinete con el primer diagnóstico sobre la situación cubrió toda la expectativa de este complicado fin de semana.

La reclusión de Mauricio Macri en la quinta Los Abrojos, con alguna distensión futbolera, visitas ilustres y, ayer, el primer desembarco formal de Hernán Lacunza y su gabinete con el primer diagnóstico sobre la situación cubrió toda la expectativa de este complicado fin de semana. Por la tarde, mudó la acción a Olivos, donde encerró a María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Elisa Carrió, Marcos Peña, Mario Negri, Luis Naidenoff para cerrar filas y contarles cómo será el nuevo Ministerio de Hacienda. De todas formas, casi como una salvaguarda a la (inevitable) saturación de la política, o porque los acontecimientos estaban programados mucho antes de que se sospechara la conmoción que hace apenas una semana atrás causaron las PASO, a pesar de todo, también hubo tiempo para algunas reuniones como la presentación del libro de Madame Beaux, enigmática empresaria internacional con intereses en Argentina; o la reunión de 7 Bolsas granarias del país que presentaron su documento sobre política agroindustrial, o el encuentro económico que realizó una consultora en la Bolsa de Comercio, que término siendo multitudinario, por obvias razones. Y, mientras los avatares políticos eran centro obligado de todas las charlas, el feriado de ayer se prestó a algunos viajes cortos y catárticas reuniones de amigos que seguían, al minuto, lo que iba ocurriendo tanto en el seno del Gobierno como en los alrededores del emergente Alberto Fernández. Veamos.

Mientras Mauricio Macri dejaba mensajes en el teléfono de Alberto Fernández el miércoles pasado en medio de la crisis económica, el candidato del Frente de Todos excusó su demora en responder en que estaba dando clases en la Facultad de Derecho. Tras la contundencia en las PASO, comenzó su tradicional curso de “Teoría del Delito y Sistema de la Pena” con un número de inscriptos que osciló entre los 47 y los 50, números similares al porcentaje obtenido el domingo. La clase de una hora y media encabezada por el candidato incluyó selfies al final, en una postal distinta a la de los últimos 20 años de continuidad cuando el profesor titular era el exprocurador Esteban Righi. Pero el tema de conversación “interclaustros” fue que así como hubo ganadores en la elección, también existieron quienes no alcanzaron el umbral mínimo en las PASO para competir en la general. Se trata también de docentes titulares que recibieron la mala noticia de que sus cursos fueron dados de baja por ausencia inscriptos. Uno es el fiscal ante la Cámara Nacional de Casación y amigo “xeneize” del presidente Mauricio Macri, Raúl Plee, quien ofrecía su curso sobre “Delitos contra la administración pública”. El otro, juez de Casación y Presidente de la Comisión de Reforma del Código Penal realizado a instan- cias del Gobierno, Mariano Borinsky, que ofertó un curso sobre “El Delito de Contrabando”, sobre el que además tiene un libro escrito con su colega Pablo Turano. Los alumnos eligieron otras ofertas.

Una vieja y muy pintoresca librería de Palermo Hollywood fue el escenario elegido por Giberte Beaux para presentar su libro “Una mujer libre”. La enigmática empresaria, que pocos conocen en Argentina a pesar de ser una muy destacada productora agropecuaria, dueña de la que se considera la primera estancia de ganado del país, y que fuera de los Jesuitas, se dio el gusto de dar “clase” frente a un público reducido y muy selecto. Presentada por Silvina Chediek como “vaquera, petrolera, y accionista de Adidas”, entre otras muchas cosas en diferentes partes del mundo, la “señora de las varias décadas” explicó también cómo se llevó a la marca de las 3 tiras a competir nuevamente con Nike en la actualidad. Varios de los invitados, mayormente empresarios, aunque también estaba el exembajador Archibaldo Lanús, amigo personal de la autora, y varios ganaderos, departieron posteriormente sobre la situación del país, tema del que Madame prefirió abstenerse. Lo mismo hubieran preferido, seguramente, los empresarios-dirigentes que el martes se reunieron en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, para presentar sus Lineamientos de una política Agroindustrial, recopilación de temas pendientes de uno de los sectores más fuertes de la economía (y al que los distintos gobiernos “apelan” siempre, por las buenas, o por las malas). Claro, el cónclave se había programado bastante antes de la debacle post-PASO, por lo que el dueño de casa, José Martins (ex Cargill) tuvo que hacer malabares, con éxito dispar, para esquivar los temas más urticantes que no eran, justamente, los referidos al sector. Allí, sin embargo, se pudo escuchar de primera mano una de las primeras versiones sobre Alberto Fernández y el campo, ya que el ahora “candidato exitoso” visitó recientemente Santa Fe, lugar en el que aseguró su “desacuerdo con Néstor Kirchner respecto al cierre de las exportaciones de carne (2006), y también con (Guillermo) Moreno respecto a las políticas de comercio exterior”. Por supuesto que la gran duda de todos era si las declaraciones formaban parte de la batería de campaña, si quiere dar señales fuertes para calmar un poco las aguas antes de la primera vuelta, o realmente Fernández todavía mantiene alguno de los principios de su etapa junto a Domingo Cavallo en el Partido Federal.

Quinchos 2
Remanso. La presentación del libro de Giberte Beaux fue una excepción en medio del delirio de politica y economía que tapó el fin de semana.
Remanso. La presentación del libro de Giberte Beaux fue una excepción en medio del delirio de politica y economía que tapó el fin de semana.

Obvio que, al margen de los avatares económicos, el deporte principal hoy por hoy es apostar a los cargos en el próximo gobierno, mientras que muchos de los actuales funcionarios comienzan a barajar posibilidades para dentro de 4 meses. También es cierto que las mayores especulaciones pasan por el eventual gabinete de la fórmula Fernández-Fernández, por el momento más novedosa, aunque varios de los nombres en danza forman parte de un pasado bastante reciente. Por caso, el ex diputado radical, y ex titular de Agroindustria Ricardo Buryaile (Formosa) intentaría recuperar la Comisión de Agricultura de la Cámara baja en su vuelta al Congreso, mientras que uno de sus compañeros parlamentario y coterráneo, pero de signo contrario, Luis Bazterra, dicen que ahora intenta posicionarse para la cartera de Paseo Colón, aunque ahí los rumores hablan también de Felipe Solá, tal vez el más experimentado y conocedor de las lides de Gobierno, tanto a nivel bonaerense (donde fue ministro y gobernador), como en la órbita nacional, ya que estuvo 10 años al frente de Agricultura durante los 90. Otros, sin embargo, descartan esta posibilidad por las sucesivas negativas de Solá de volver al área, y porque creen que Alberto no tiene tanta gente experimentada alrededor, y el currículum de Solá lo habilita para más.

Mientras algunos siguen evaluando los resultados que puede haber en octubre entre la “fórmula española” (Fernández-Fernández) y la “fórmula italiana” (Macri-Pichetto), otros se inclinan a un plazo mucho más corto y descartan que todavía se pueden dar muchos cambios en el equipo actual. Por ejemplo, con el siempre codiciado, pero cada vez con más diferencias, Rogelio Frigerio que, dicen, volvió a “pegar un portazo” el domingo de las PASO por la demora en autorizarlo a dar a conocer los resultados, lo que constituyó uno de los tantos papelones de esa noche. El caso es que el entrerriano no es fácilmente sustituible debido, entre otras cosas, a su muy buena relación con la mayoría de los Gobernadores que justamente hoy, gran parte de ellos, se inclina a respaldar al binomio opositor. Y justamente este es el caso de lo que ya se llama “la pulseada de la nafta”, en la cual sorprendió un tanto la posición bastante radicalizada de ambas partes, incluyendo la decisión oficial de “congelar” los precios, lo quelevantó polvareda en las provincias productoras, en especial en Río Negro y Neuquén. El caso es que el asunto no sería tan lineal y, además de dejar en claro que las provincias petroleras hubieran preferido que les aumenten las retenciones a las zonas agropecuarias (total, eso a ellos casi no los afecta), y que esta postura era compartida por el ahora extitular de Economía, Nicolás Dujovne, estratega del aumento anterior del cuestionado gravamen y, probablemente, una de las causas de su alejamiento del Gobierno, puso en evidencia el giro de 180º del propio Macri que, hasta ahora, venía protegiendo especialmente al sector petrolero. Parece, sin embargo, que el rotundo vuelco de los gobernadores Alberto Weretilneck, de Río Negro; y Omar Gutierrez, de Neuquén (recientemente reelecto hasta el 23) hacia la “fórmula española”, al punto que no solo no acompañaron al oficialismo, sino que la oposición casi duplicó en votos al oficialismo nacional en ambos distritos, lo que puso de particular malhumor a Macri, que interpretó el hecho casi como una traición, debido a la relación que tenían (aparentemente) y las distintas ayudas dadas a ambas provincias. El enojo es tan grande que, se dice, hasta el mediático Guillermo Nielsen habría intercedido frente a Dujovne (antes de su partida) por encargo de Alberto (Fernández) para que “no toquen al sector de los combustibles”, sin aparente mayor éxito.

En uno de los tantos ágapes de este fin de semana largo sanmartiniano, especialistas en comunicación política se anoticiaron sobre los problemas que tendría en la Argentina el afamado consultor español Antonio Sola, pese a su dilatada fama como “creador de presidentes” a lo largo de América latina y España. Comentaban en una de esas tertulias, en la zona de Retiro, que en este país le cuesta hacer pie, a lo que se suma, según cuentan, algunos problemas judiciales que estarían en trámite ante la Justicia correccional. Al asesor de la fórmula presidencial Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey, de campaña suspendida, lo recordaron en ese ágape, además, por sus recientes impresiones sobre Axel Kicillof, candidato a gobernar la provincia de Buenos Aires desde diciembre próximo: “Lo ví en una conferencia y parecía un comunista recién tocado por la mano de Stalin”. No muy oportunas, por cierto. Pensaban los especialistas que el problema de Sola pasa por importar el tipo de campaña que le fue exitoso en España, donde trabajó para Antonio Rajoy y José María Aznar. “Lo que funciona para atornillar el voto de la derecha del Partido Popular aquí no va”, y agregaban que quizá lo haya despistado el haber trabajado para derechistas varios del continente, como los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox o el colombiano Juan Manuel Santos, por citar algunos. Pero lo que más desataba la curiosidad, en este corrillo, fue saber de qué iba la denuncia judicial radicada en su contra días pasados en sede vecinal del barrio porteño de Belgrano. Misterio.

Tras una semana de locura en los mercados y en la política, el Centro Despachantes de Aduana (CDA) festejó su día y también conmemoró los 107 años de su creación con una coqueta fiesta en Puerto Madero. La institución mantiene una ferviente lucha en el Congreso por una ley que aprobó el Senado a mitad de año -iniciativa empujada por la radical Silvia Giacoppo y el peronista Alfredo Luenzo- y espera ser sancionada en Diputados para crear un Colegio Público. Durante los festejos estuvo el jefe de la Aduana, Diego Dávila, quien se mostró más informal que el resto de los invitados -campera de cuero marrón, ante una mayoría de traje- por fuera del sector VIP y con una cerveza de una conocida marca para la que trabajó en el ámbito privado, donde se hizo conocido. En medio de comidas varias, bebidas y baile hubo tiempo para una reflexión que se deslizó entre mesas y sillones: la gestión macrista marcó a los despachantes como un gasto innecesario que derivaron en choques desde el principio, aunque luego pudieron acercar posiciones y trabajar, según confiaron, “con tranquilidad”. Otros flamearon la compleja situación post-PASO y reconocieron a este diario: “Lo único que no queremos, si hay cambio de gobierno, es que vuelva la aduana paralela. Ya hay dos o tres nombres en danza que vende el kirchnerismo y sus antecedentes no son buenos”.

Vamos a terminar con un chiste de la línea suave.

Un hombre, vestido muy humildemente y con expresión triste, se para a la puerta de un bar un día muy lluvioso. De inmediato extrae un hilo con una piedra atada en la punta y lo arroja en un charco grande que ha formado la lluvia en la calle. Pocos minutos después, guareciéndose de la tormenta con un paraguas, pasa un hombre bien vestido a paso rápido que se detiene de golpe cuando ve al otro.

- ¿Qué hace allí, señor?

- Estoy pescando.

- ¡Pero... se está mojando todo!

- Estoy pescando -vuelve a responder el hombre, con tono monocorde.

Entonces, conmovido, el otro lo toma del brazo y lo empuja hacia el bar.

- ¡Venga, señor! Tómese una copa, por favor, yo lo invito... Lo va a reconfortar.

El hombre lo mira, guarda el hilo con la piedra en su bolsillo, y lo acompaña.

Una vez en la barra, después de terminar un segundo scotch, el hombre que lo invitó le pregunta condescendientemente:

- ¿Y? ¿Cómo anda la pesca?

- Hoy muy bien -le responde-. Usted es el octavo.

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