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Charlas de quincho

Mientras la última semana en Buenos Aires se pareció más, en realidad, a una remake de la película de Michel Douglas, “Un día de furia”, y varios se lamentaban de que el expresidente Raúl Alfonsín no haya logrado en los 80, su frustrado proyecto de trasladar la Capital del país a Viedma (al menos así, los pobres porteños, podrían circular y disponer mínimamente de su ciudad), pareció comenzar a dividirse todo en dos planos: las quejas, demandas y el juego cruzado de la oposición en toda su gama por un lado, y el resto de las actividades que intentan retomar el accionar, a pesar de los coletazos del tsunami del 11-12 de agosto que sigue sin aquietarse, por el otro. Desde hoy comienza a bordarse una agenda internacional en medio de la campaña que tendrá en la mira tanto a oficialismo como oposición. Parte de esa acción habrá que buscarla en Washington con o sin argentinos como protagonistas. Sin duda, la nota de la semana fue el peregrinaje a la Tierra Santa del peronismo (ahora a Tucumán) donde el gobernador Juan Manzur convocó a un multitudinario asado. También en el Congreso, el sumarísimo planteo de la Ley de Emergencia Alimentaria dio pie a reuniones públicas y no tanto, mientras los empresarios en general, siguieron eligiendo el más que bajo perfil para sus encuentros. Una de ellos, en The Vault, en plena City dejó mucha tela para cortar, igual que el encuentro de la FIAB (las Bolsas latinoamericanas) en la emblemática entidad de Rosario, o las reuniones espontáneas que comienzan a sucederse en varias localidades rurales debido, entre otras cosas, a los hechos de inseguridad creciente para nada aclarados, hasta ahora, por autoridades locales, ni nacionales. Veamos:

Mauricio Macri no termina de cerrar aún la agenda de su viaje a Nueva York la semana próxima. El grupo de viaje incluye a Juliana Awada, Jorge Faurie, Fulvio Pompeo, Iván Pavlovsky y, eventualmente y con horario todavía sin confirmar, Hernán Lacunza. Todo el minué de esas presentaciones presidenciales ante el recinto de la Asamblea General de la ONU, que incluyen la recepción que da Donald Trump a los presidentes (y la consiguiente chance de improvisar foto) ofrece una oportunidad importante para Macri de mostrarse (quizás por última vez) como Presidente y usar así su máximo activo. No está claro si la Cancillería cerrará algunas de las bilaterales que tiene en carpeta, no porque no haya pedidos, sino por falta de voluntad argentina. Como sea, todo los ojos estarán entre Nueva York y Washington en esa semana que arranca el 23 de este mes. No solo la visita de Macri mueve la agenda sino la posibilidad de un encuentro de Lacunza en la gran manzana o en la capital con funcionarios del FMI. Otro evento, el 60 aniversario de la creación del BID, convoca a americanos en Washington a partir del 26, pero en ese evento Rogelio Frigerio podría ser el encargado de representar el país; al menos la cuestión esta así agendada a pesar que todo cambia día a día. Un día antes se producirá otro evento en Washington extraño a la Argentina pero con impacto local presente y futuro: el directorio del FMI recibirá por primera vez a la búlgara Kristalina Georgieva, única candidata en carrera para suceder a Christine Lagarde como directora gerente, pero que aún no tuvo la bendición formal y definitiva. Otro dato de la agenda internacional, pero en este caso de Alberto Fernández, despierta curiosidad en Buenos Aires. Se afirma ahora en el albertismo que el candidato no viajaría finalmente a México para reunirse con Andrés Manuel López Obrador. No sería un problema de falta de voluntad del mexicano, sino de protocolo, más allá que AMLO sea bastante reticente a las relaciones internacionales. No hay problema, entonces, con esa relación de Alberto F. Sí aparecen en el horizonte algunos celos de Juan Manuel Abal Medina (padre) por la familiaridad del contacto entre el candidato y el presidente de México que no habría sido lograda por él, sino por los contactos de Felipe Solá y de Marco Enríquez Ominami, que participó mucho también en el armado del viaje a España.

The Vault -la Bóveda-, justamente porque allí funcionaba un banco y uno de sus privados está exactamente donde se ubicaba la gigantesca caja fuerte de reservas, fue el marco elegido por una docena de empresarios, la mayoría ligados a la exportación, para analizar con algunos invitados, el rumbo del país, la política y, sobre todo, el marco para poder continuar con sus actividades muy afectadas desde hace un par de semanas, por los continuos cambios en las reglas de juego. Allí, mientras se sucedían las quejas por las medidas del BCRA y lo que algunos consideran una “expropiación”, al obligar a la exportación, no a ingresar los dólares de sus operaciones, sino al imponerles la “pesificación” de esos montos, los hombres de negocios trataban de hurgar datos sobre “los que vienen”, especialmente, si en octubre se vuelve a imponer el “albertismo” (por ahora pocos hablan de Cristina y sus problemas familiares), y sus variadas vertientes. Como es lógico, el mega asado en Tucumán con que Manzur-Jaldo homenajearon al candidato de la fórmula peronista fue comidilla de este, y otros tantos almuerzos durante la semana. Y mientras algunos barajaban la posibilidad de que Wado de Pedro fuera el próximo Canciller en un gobierno de los Fernández, otros comentaban los embates que ya se estarían registrando dentro de “la Casa” (como se conoce a la Cancillería en los pasillos del Ejecutivo) entre los que están y los que pugnan por venir, algunos de los cuales parece que quieren posicionarse en forma adelantada, y varios sindican como más ligados a La Cámpora.

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El tema es central para este sector que, en general, venía aprobando la gestión Macri justamente por sus avances en las relaciones económicas internacionales que beneficiaron a casi todos los rubros, aunque lo más saliente, debido a su fuerte peso específico, pasa por la agroindustria que justifica más de 65% del total de divisas que se ingresan al país. Y aquí, si bien hubo grandes logros, como el muy reciente de la apertura del mercado de china para las harinas de soja argentinas, los reclamos también se escucharon de la mano de la “primarización” a que se está sometiendo al sector al beneficiarse las ventas d externas de porotos de soja, por sobre sus derivados, aceites, harinas y pellets con mucho más proceso. Igual, el próximo lanzamiento (esta semana) en la Bolsa de Cereales, de la campaña 19/20, que se cosechara ya con el nuevo gobierno, centra las expectativas, aunque sea difícil que alcance los números de la última cosecha (147 millones de toneladas) dado que siguen bajando las chances del maíz, mientras que vuelve a ganar terreno la soja, y el clima hasta ahora sigue complicando con una seca incipiente, y varias heladas. También la “grieta” entre los combustibles fósiles y los bio quedó en evidencia ya que, “mientras el lobby petrolero sigue logrando respaldos y medidas para Vaca Muerta que, según se estima, puede llegar a aportar cerca de u$s10.000 millones de exportaciones recién para el 2030, otros rubros que ya están duplicando o triplicando ese monto, solo reciben más impuestos y aumentos de retenciones”, se quejaban en el almuerzo. Y en este sentido, el resumen de las demandas fue de un aceitero “Nosotros, a futuro, necesitamos seguridad de retenciones razonables; que no haya restricciones a las exportaciones, y que no se vuelva al esquema de la ´mesa de los argentinos´”, dijo, en alusión a los controles y restricciones también en los precios internos de los productos, lo que constituyó un mensaje directo a la nueva administración.

Varios encuentros se fueron generando alrededor de la ronda de los candidatos que sigue con distintos sectores, pero con particular incidencia en las entidades del campo. Así, a la seguidilla del propio Mauricio Macri, Alberto Fernández, o Lavagna (en cuyo entorno se sigue insistiendo con que “lo habrían traicionado” para justificar la negativa a aliarse con otras fuerzas), se siguieron ahora Juan José Gomez Centurión con la Mesa de Enlace, Sergio Massa, el exEconomía de CFK, Axel Kicillof con la Federación Agraria Argentina (que sigue insistiendo con grieta de las “políticas diferenciales”) y que fue de la mano de Omar Príncipe, extitular de la entidad, de muy cercana relación con Cristina durante la Administración K, y hasta el ahora candidato a vice presidente del oficialismo, Miguel Angel Pichetto, que concurrió al encuentro de MercSoja en Rosario; todos, seguramente, con la mira puesta en los aportes voluntarios (por la propia producción), y no tanto (por aumentos en viejos impuestos y algunos nuevos que se temen) que representa el “campo” como ningún otro sector a la hora del “manotazo” oficial. Pero también allí, en Rosario, en el multitudinario encuentro de las Bolsas latinoamericanas que se realizó en la centenaria sede de la entidad rosarina, se dio un ejemplo de anti-grieta, o de superación de diferencias, cuando los equipos completos de la Bolsa de Buenos Aires, con su titular Adelmo Gabbi a la cabeza, y de su entidad adherida, el BYMA, se encontraron con el dueño de casa, Alberto Padoán, y el presidente (y equipo) del poderoso MatBa-Rofex, Andrés Ponte, después de las tensiones entre ambos grupos, justamente por la pulsada para asociarse con el mercado de futuros de granos (MatBa) de la Bolsa de Buenos Aires, en la que finalmente se impusieron los rosarinos.

Vamos a París a un quincho cultural y netamente argentino. El artista plástico Ariel Godoy presentó sus trabajos en la Galería Argentina de París. Aguas bravas, como se titula la colección, suma 19 obras -óleos y acrílicos sobre tela, así como también collages- a ese exquisito espacio de arte de la representación diplomática argentina en Francia. “La pintura del entrerriano Godoy presenta diversas funciones en primer plano. Muestra ese encuentro donde la figuración y la abstracción se tocan, a veces se confunden, otras se desmezclan”, asegura la curaduría de la muestra que continúa hasta el 19 de setiembre. Politólogo de profesión, Godoy encontró su vocación artística en 2006. Con huellas expresionistas, el artista se acerca a la pintura como una creación que reflexiona constantemente sobre la realidad y, de manera vanguardista, genera una poesía y un lenguaje irrepetibles. Con la presencia del embajador Mario Verón Guerra, la agregada cultural Carolina Ghiggino, y otras personalidades de la comunidad argentina en Francia, el martes 10 de setiembre, quedó inaugurada la muestra pictórica Aguas bravas, de Ariel Godoy, en la Galería Argentina de la representación diplomática en París. “Aguas bravas se disfruta con la certeza que la conexión plástica alimentará el espíritu del único modo en que una obra de arte puede hacerlo: con franca y desinhibida predisposición”, aseguran los organizadores que festejaban el fin de semana el exito de la muestra en París. La Galería Argentina es un espacio de arte prácticamente inédito entre las embajadas. Tiene el propósito de promover el arte y a los artistas argentinos en el exterior. Dirigida por Eduardo Carballido, ha albergado obras de Julio Le Parc, Antonio Seguí, Luis Felipe Noé, Martín Reyna, Mario Gunfein, Cristina Ruiz Guiñazú, Roberto Plate, Rafael Alterio, Gaby Grobo y Martha Le Parc, entre otros notables artistas, en los 25 años que cumple en octubre próximo.

Vamos a terminar con un chiste sobrenatural:

Un anciano, al que le gustaba mucho pescar, estaba sentado al borde de un río con su caña. Al cabo de una hora oye una voz a su lado que le dice:

- Llevame con vos...

El hombre se sorprende, mira hacia todas partes y no ve a nadie. Intrigado, continúa pescando en silencio hasta que vuelve a oír la misma voz:

- ¡Llevame con vos!...

Entonces examina más cuidadosamente a su alrededor y ve, flotando en la orilla del río, una rana.

- ¿Sos vos la que me habla? -le pregunta.

- Sí, soy yo... -le responde la rana-. Soy una princesa encantada que, a cambio de un beso, me convertiré en la mujer más hermosa que hayas visto nunca en tu vida, y conmigo podrás tener un sexo sin límites como el que siempre soñaste y jamás tuviste.

El viejo mira un momento a la rana, la toma entre sus dedos, y se la guarda cuidadosamente en el bolsillo de la camisa.

- Pero... ¿qué haces? -protesta la rana-... ¿Te has vuelto loco? Te dije que me besaras para convertirme en mujer y darte los placeres sexuales que nunca tuviste.

Entonces el hombre entreabre su bolsillo y le responde:

- Mirá, a mi edad prefiero tener una rana que me hable.

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