Economía

Claudio Cesario: "No creo que sea necesario una reestructuración de la deuda externa agresiva en términos de quita de capital e intereses"

El banquero no cree que requiera quita de capital e intereses. Dijo que "el BCRA no tiene que hacer ninguna cosa rara para desarmar las Leliq".

Claudio Cesario, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) se muestra confiado respecto al futuro de la Argentina. No ve mayores problemas con la restructuración de la deuda externa y recomienda que esta no sea “demasiado agresiva”. Respecto a la situación del sistema financiero lo ve sólido y líquido y le quitó dramatismo al tema de las Leliq al decir “no son una bomba”. Consideró que “el que gane va a encontrar un país mucho más ordenado en términos macroeconómicos” y admitió que ya han tenido encuentros con los asesores del candidato por el Frente de Todos, Alberto Fernández. Respecto de la mora del sector señaló que en términos históricos es “bajísima”. Se refirió a la necesidad de una modificar un marco laboral y cuestiono que en Argentina “el empresario está mal visto y a nosotros nos pegan” al tiempo que descartó que el sistema financiero haya sido el sector que más ganó.

A continuación, los principales aspectos del reportaje concedido a Ámbito.

"Las Leliq no son una bomba porque son un instrumento de política monetaria, no de ahorro"

Periodista: ¿En qué situación se encuentra el sistema financiero?

Claudio Cesario: El sistema financiero hoy está sólido, liquido solvente. Hoy por hoy no tenemos ninguno de los problemas típicos que aquejaron siempre al sistema financiero argentino. Sigue siendo minúsculo en términos del tamaño, si se comparan los depósitos y créditos en relación al PBI.

P.: ¿Cómo se compara con la región?

C.C.: Los depósitos se encuentran por debajo del 20% en relación al PBI y los créditos 12/13%. Es cierto que con la devaluación, este número ha bajado. El promedio de la región duplica estas cifras, la media está entre 40 al 45% en depósitos. Todos sostienen que el sistema tiene que dar más créditos, pero para que esto ocurra necesitamos más depósitos. Necesitamos que la gente deposite, que sienta confianza en que no tienen ningún problema para retirar sus fondos en dólares o en pesos. Y por suerte esto está ocurriendo ya que tanto en abril del año pasado como después de las PASO, la gente no tuvo problema alguno para retirar sus fondos. De hecho, el horario extendido solo duró dos días porque cuando la gente percibió que no había problema alguno con sus ahorros, no fue necesario mantener la extensión de horario.

P.: ¿Hoy cómo está la situación de los retiros?

C.C.: El retiro de depósitos en dólares está en un disminución diaria baja pero hay que señalar que se fue un cuarto de lo depositado en un mes y algo. Esto demuestra que el sistema está líquido.

"El nivel de liquidez está por arriba del 50%, para aquel que quiera retirar sus depósitos no hay problema"

P.: ¿Cómo está el tema de los depósitos en pesos?

C.C.: Muy bien, ha habido una pequeña dolarización de la cartera, pero no como los gurúes que pronosticaban que la gente se iba a llevar todos los pesos…

P.: ¿Por qué algunos especialistas sostienen que luego del resultado de las elecciones el 28 de octubre puede haber más retiros y suba del dólar?

C.C.: Parecería que no debería haber un cimbronazo importante, pero es un tema de expectativas. Por poner un ejemplo: el depositante que tiene dólares en un banco es hipotéticamente quién pueda estar alcanzado con el Impuesto a los Bienes Personales y si te dicen que este impuesto será modificado, puede ser que por las dudas diga “saco el depósito y espero a ver qué pasa”.

P.: ¿Las Leliq son una bomba de tiempo como algunos señalan?

C.C.: No es así. Las Leliq no son una bomba porque son un instrumento de política monetaria, no de ahorro como eran las Lebac. Las Leliq están solo en manos de los bancos que cuando captan depósitos el excedente lo colocan en Leliq en el Banco Central.

"El BCRA no tiene que hacer ninguna cosa rara para desarmar las Leliq".

Lo que están diciendo es que las tasas de absorción monetaria que llegaron a estar en el 83%, lo que hacen es complicar a la economía en general. El desafío es cómo hacer para que el sistema vuelva a tener tasas normales. Para que la gente deje los pesos voy a tener que pagar tasas que sean positivas, sino la gente compra dólares o un auto.

P.: ¿Hoy la tasa real no es positiva?

C.C.: Hoy el depositante recibe entre 5 y 6 puntos frente a la inflación.

P: El candidato Alberto Fernández dijo que va a bajar de la tasa de interés e incentivar los créditos para el sector productivo…

C.C.: Al que le dieron un subsidio estuvo contento, pero ese costo fue absorbido por el sistema financiero. El crédito debería tener una tasa variable que de alguna manera refleje el costo más la prima de riesgo. Si se lograra bajar la expectativa de inflación y por ejemplo la tasa BADLAR fuera del 20%, se podría prestar al 25%. Hoy está a 50 y al 55 nadie te toma un préstamo pero si se bajan las expectativas inflacionarias lo que vas a lograr es que la tasa del depositante no sea 50 sino que se sitúe en el orden del 20 a 30 por ciento. Una tasa en pesos para la Argentina del 20, 30 o 40 por ciento no es mala para la Argentina porque si la inflación va a ser del 30% o 35% para el año que viene, que yo te dé plata y termines pagando lo mismo que te llevaste, no es un mal negocio. El problema es querer un crédito al 10%, eso es matar la gallina de los huevos de oro.

P.: La gente hace lo que puede y está pagando altísimos intereses por el financiamiento de la tarjeta crédito. El mes pasado subió 5,9% a un nivel récord

C.C.: Lo que estamos haciendo los bancos frente a los clientes muy endeudados es ofrecerles un crédito personal para que cancelen la deuda con las tarjetas.

P.: ¿Cómo está la situación crediticia de las empresas?

C.C.: Salvo alguna corporación que tuvo problemas puntuales o un importante retailer, grandes problemas no hay. Lo que tenés es la típica Argentina donde la gente se financia con el de al lado. Va pateando los pagos, es una cadena, pero en lo que hace a la mora no tenemos mayores problemas, ni con empresas grandes ni con pequeñas. Está instalado el tema de la mora en los créditos UVA no existe.

P.: ¿Aumentó la morosidad?

C.C.: Hoy la mora es bajísima en términos históricos, alrededor del 5%. En los peores momentos de crisis en la Argentina hubo ratios de mora del 20 o 30%. Es cierto que estuvimos en niveles de mora de 1 y ahora de 5 pero se explica porque el crédito se achica entonces lo que te va quedando es lo que esta mora pero la verdad no nos preocupa. Por supuesto ahora lo que nos preocupa es la situación general, la alta inflación, la presión tributaria tanto a nivel nacional, provincial y municipal, el tema laboral. Entendemos que la Argentina merece tener una discusión seria sobre cuál es el marco laboral en el que nos tenemos que mover. Estamos con un marco laboral de los cincuenta o setenta cuando el mundo se mueve por otro lado. Nuestro convenio es de 1975.

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Claudio Cesario.
Claudio Cesario.

Cambios

P.: ¿Considera que debería adecuarse el convenio laboral?

C.C.: Seguramente. Todavía contempla la categoría de perfo grabo verificador, es decir los que eran encargados de llevar a cabo el trabajo perforar tarjetas para las viejas computadoras. Ha habido muchos cambios mucho de los tramites que se hacían en cajeros hoy se realizan vía home banking. Una de las dos cosas que nos muestran las encuestas que hemos encargado es que, primero los depositantes quieren tener una tasa de interés positiva, y la segunda es “me molesta ir a la sucursal” y si tuviera que ir, lo haría en otro horario, a eso de las 8 o 9 de la mañana, antes de entrar al trabajo. Estamos en medio de un gran cambio en los servicios de atención al público y seguramente los bancos seremos cada vez más tecnológicos. A la gente le molesta perder tiempo en la sucursal. Hay que trabajar en adecuar las funciones a lo que se demanda. Lo que hoy tenemos en algunos bancos, en la banca pública, edificios enormes, con una línea de cajas monstruosa, con un montón de personas atendiendo al público para depositar o mandar una estafeta no existe más en el mundo. Lo que hoy hay es una o dos posiciones de caja – cada vez menos – y el personal realizando tareas de promoción y de venta.

P.: ¿El gremio acompaña estos cambios?

C.C.: Así como los bancos se tienen que ir adecuando, el gremio también se va a tener que ir adecuando. Lo que hay que ir logrando, sin que haya pérdida de derechos, es adecuar la metodología de trabajo a lo que demande el público.

Ganancias

P.: Se sostiene que los bancos fue el sector que más plata ganó, tanto en el gobierno actual como en el anterior, ¿es cierto?

C.C.: En realidad lo que ha hecho el sistema bancario es el salir empatado con la inflación. Pero eso funcionan en la medida que no tengas ajuste por inflación, porque mis pasivos y activos que son monetarios, se ajustan como la inflación.

P.: ¿Por qué entonces se cree que ustedes son los grandes ganadores?

C.C.: En Argentina el empresario está mal visto y a nosotros nos pegan el doble por está la idea de que ganamos mucho. En realidad, el sistema financiero Argentino comparado con otros en el mundo y deflactado por inflación, es negativo, no tiene rentabilidad. Y en los países de la región la rentabilidad es del 10 al 15% descontada la inflación. ¿Si uno me pregunta si es un buen negocio tener un banco en la Argentina? frente a otros negocios sí, frente a otro banco de la región, ¡no! Porque no ganan plata, si los Bancos ganaran la plata que la gente piensa, los activos de los bancos serían cada vez mayores, cuando los activos se mantienen constantes con la inflación. En los últimos 10 años el patrimonio de los Bancos se mantiene constante porque no crecen ni los depósitos ni los créditos.

P.: ¿Con qué país va a encontrar el próximo presidente?

C.C.: El que gane va a encontrar un país mucho más ordenado en términos macroeconómicos, con cuentas públicas más ordenadas, con reservas en el Banco Central – (Mauricio) Macri asumió con menos de 5.000 millones de dólares.

P.: Algunos especialistas sostienen que tampoco el gobierno de Macri dejará muchas reservas…

C.C.: Cuando se realizaron las elecciones primarias teníamos aproximadamente 33.000 millones de dólares, hoy quedan 20.000 o algo más y estamos a veinte días de las elecciones, yo no creo que haya un drenaje que deje las reservas en 5.000 millones de dólares. Volviendo a qué país encontrará el nuevo presidente por ejemplo, las cuentas fiscales de la Nación y las provincias están más ordenadas. De las 24 provincias, 20 son superavitarias. No hay atrasos de pagos. Al margen del congelamiento de las naftas, hoy las tarifas están actualizadas.

"El próximo presidente va a tener una posición de arranque mucho mejor que la que había en 2016"

P.: ¿Cómo ve el problema de la deuda externa?

C.C.: No creo que sea necesaria una reestructuración de la deuda externa agresiva en términos de quita de capital e intereses. En un mundo con tasas muy bajas, la Argentina no se puede dar el lujo de estar cuatro o cinco años sin acceder al sistema internacional, que es lo que estuvieron fuera del mercado los que incumplieron y trataron de realizar una quita de deuda agresiva. Le estaría costando unos 150.000 millones de dólares, porque está tomando unos 30.000 millones de dólares por año, que la Argentina no puede darse el lujo de perderlos. Creo que el mundo va a dar prórroga de plazos, cuatro a cinco años, con ajustes en los cupones de intereses es lo que está sobre la mesa. Y el Fondo Monetario Internacional se va a sentar a negociar con quien gane las elecciones.

P.: ¿Argentina sigue generando interés entre los inversores extranjeros?

C.C.: Obviamente que sí. Por eso entiendo que, sea Alberto (Fernández) o Macri el próximo presidente, lo que tiene que mantener es la visión de asociar al mundo, porque las grandes posibilidades de generar riqueza en la Argentina están de la mano de la energía, del litio, del campo, de las energías renovables. Hay un potencial interesantísimo para generar riqueza, desarrollo y demás pero, por ejemplo, Vaca Muerta requiere unos 2.000 millones de dólares para el gasoducto y un módulo de la planta de licuefacción cuesta otros 4.000 o 5.000 millones de dólares y son proyectos de tres, cuatro a cinco años. Y esto lo tiene que financiar el mundo.

P.: ¿Se va a superar la grieta?

C.C.: Vamos a necesitar mucho tiempo para que estas diferencias se corrijan, empezamos con unitarios y federales, seguimos con peronistas y antiperonistas y ahora tenemos la grieta entre Cambiemos y el kirchnerismo. Lo interesante y lo inteligente sería poder acordar políticas de mediano y largo plazo que le sumen bienestar a la mayoría de la gente. Lo que necesitamos premiar es el esfuerzo, el trabajo, la dedicación. No está mal que a la gente le vaya bien como consecuencia de su trabajo, de su estudio, de su capacitación.

"El problema es que en la Argentina, de alguna manera, se mira con desconfianza al que le va bien"

Sin embargo, en realidad, esa persona es la que está generando riqueza y si es empresario, generando empleo y dando bienestar a la gente. A los empresarios exitosos – que son pocos – se los ataca, con esa idea de “combatiendo al capital”, cuando hay que hacer que venga el capital, que invierta y que se generen puestos de trabajo.

P.: Lo noto optimista ¿porque?

C.C.: Si, siempre y es porque apuesto acá, me gusta la Argentina, me gusta vivir acá, mi familia es de acá, cuando tuve alguna la oportunidad de irme del país siempre aposté por quedarme.

Entrevista Liliana Franco

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