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Claves de la política

PELIGROSA CONFUSIÓN

Alberto Fernández tuvo que salir el fin de semana a despegarse de la foto que Máximo Kirchner se sacó con Santiago Cuneo, un clásico ejercicio de marketing político básico pero que resultó complicado esta vez para el kirchnerismo.- “Estoy enfrentado con los nazis y antisemitas”, dijo sobre Cuneo que tuvo un mal final por sus posiciones sobre ese tema con su programa en un canal de cable. Más allá de esa posición de Alberto F., hay otras lecturas sobre la foto, incluso adentro del universo K. Si se piensa en la decisión de Cristina de Kirchner en convocar a Alberto Fernández como candidato a presidente para aportar moderación y centralidad a la fórmula (ante la idea de no llegar al número en la elección), bien puede razonarse que Cuneo aporta como contrapeso al voto violento e irracional contra Macri. No sería extraño, en una aplicación extensiva de la fábula del escorpión y la rana que la foto, entonces, lejos de ser un error, haya sido buscada.

HORACIO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA

La Capital sigue manteniendo, frente al cierre de listas del próximo sábado, la pole position en cuanto a interrogantes. Horacio Rodríguez Larreta ya le ofreció a Martín Lousteau uno de los dos sillones en el Senado y, por ley de cupo y corrección política, se sabe que el otro que le toca a la mayoría debe ser para una mujer. En la decisión se cruzan algunos criterios de selección que van mas allá de la estructura política del macrismo en la ciudad. Uno de ellos (y quizás el más determinante para el electorado del distrito) es la puja entre pañuelos verdes y pañuelos celestes que se reeditará en las calles cuando vuelva la discusión de la ley del aborto al Congreso. Más allá del acompañamiento que quiera tener Lousteau (se dice que exige una pañuelo verde para que lo acompañe) el PRO tiene su propia puja interna. Se sabe que Paula Bertol, por ahora en Washington en el sillón de la OEA, ya fue llamada por Marcos Peña para que se prepare como candidata. Eso no significa que Horacio Rodríguez Larreta haya tomado la resolución. Bertol garantizaría en este sentido un voto más progresista que el de las otras posibles candidatas para el electorado porteño. Carmen Polledo también esta anotada para la carrera. La diputada lideró el año pasado la resistencia en contra de la ley del aborto, por lo que una supuesta candidatura suya tendría lugar en el caso que Mauricio Macri y Larreta optaran por hacer equilibrio en la ciudad con las posturas verdes. Frente a estas chances aparece otra, la de Marta Varela, senadora con una posición mas en equilibrio entre esos colores. Varela, además, viene con un perfil adicional: fue clave para que la Argentina contara a fines de 2017, y tras cinco años de siesta, con un Comité contra la Tortura que tiene, entre sus principales funciones, monitorear los lugares de detención y la defensa de los derechos de las personas privadas de su libertad. La historia de ese comité comenzó en 2002, cuando el país participó del proceso por el que se adoptó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de Naciones Unidas. Argentina fue el sexto país en ratificarlo, el 15 de noviembre de 2004, aunque el protocolo facultativo entró en vigor el 22 de junio de 2006. Recién a fines de 2012, y como cada país debía generar su propio mecanismo el Congreso, entonces con cómoda mayoría kirchnerista en ambas cámaras, sancionó la creación del “Sistema Nacional de Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes”, ley reglamentada el 7 de enero de 2013. El Frente para la Victoria -que utilizó de manera constante los derechos humanos para hacer política- cajoneó ese sistema que está activo al 100% en la actualidad gracias al PRO, que negoció en el Congreso para empujar el tema desde la bicameral de Defensoría del Pueblo que comandó Varela. Por lo tanto, la senadora aporta una novedad para el PRO. En medio de esas decisiones en el armado porteño aparece también Federico Pinedo. Hace una semana reunió a su tropa para comunicarles que estaba convencido que no reelegiría banca en el Senado.

LA APUESTA BONAERENSE

Otra mujer está también en el centro de la escena, pero en este caso del armado que lidera Roberto Lavagna. Graciela Camaño está aprendiendo a equilibrar fuerzas con la gente de Lavagna y Juan Manuel Urtubey, en un ejercicio de “macheo” en cada distrito. Es el poroteo clásico en cada distrito para unificar candidatos, equipos y militantes. No lo tenía pensado Camaño para esta altura pero el pase de Sergio Massa al kirchnerismo obligó a recalcular todo; incluso algunas ilusiorias ganas de hacer un retiro elegante, que no se dieron. Cree Camaño que tiene cuerda suficiente para fiscalizar la elección en la provincia de Buenos Aires y así apuntar a un resultado honroso. Buscan armar listas, cargos y despues definir el candidato a gobernador del lavagnismo. Ella misma habla de buscar una cara joven para ese cargo, buscando esquivar lo que obvio: que Lavagna y Urtubey la quieren solo a ella para esa boleta bonaerense. Como a los demás, le quedan solo cinco días.

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