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Cómo ganar dinero con el sinceramiento fiscal

La posibilidad de blanquear bienes y tenencias monetarias genera una pregunta esencial cual es ¿cuánto cuesta el blanqueo? y si de esa decisión surgen algunos beneficios a favor del declarante.

El blanqueo ha generado tantos adeptos como discusiones respecto de los pormenores de la normativa, sin embargo pocos han dado respuesta a la pregunta ¿Cuánto cuesta el blanqueo? ¿Se puede ganar dinero blanqueando?

Decile al contador que me llame que quiero blanquear todo! grita Carlos desde un despacho, que tuvo que armar improvisadamente en el entrepiso de su empresa, conformado por una estructura de metal precaria a la que se accede mediante una escalera armada al efecto, pero que le permite avizorar, desde las alturas, la marcha de la actividad que desarrolla. Carlos es hijo del crecimiento pyme de los últimos años, que le permitió hacer alguna diferencia.

Carlos posee, entre otros bienes, algún terreno en los barrios cerrados de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, que adquirió tiempo atrás mediante la suscripción de un contrato de fideicomiso que le permitió realizar aportes desde el pozo y, que según cuenta a los amigos, lo puso a nombre de su hija por el riesgo que conlleva la actividad empresarial por él desarrollada. También posee unos cien mil dólares morochos o como se denominan en la actualidad -con el manifiesto objetivo de desvirtuar la percepción de ilegalidad que conllevan- dólares blues, que se los compra a un muchacho bárbaro, de confianza, que se los trae en moto a la casa. Pero como no confía en los Bancos los guarda en una caja de acero de novecientos cincuenta kilos que compró en un remate cualquiera. Carlos además posee otros cuantos bienes, muchos sin declarar, otros declarados a medias y otros al valor real. Estos últimos porque el contador le había dicho ya casi enérgicamente, enfurecido, que no podía seguir negreando bienes.

Escaso tiempo atrás, el contador le había informado a Carlos, que el Fisco inició una fiscalización integral sobre su actividad respecto de los últimos cinco años y que los presuntos resultados no eran muy alentadores, puesto que las irregularidades advertidas en el mejor de los casos lo llevarían a pagar el treinta y cinco por ciento (35%) del Impuesto a las Ganancias omitido con más el veintiuno por ciento (21%) del Impuesto al Valor Agregado, intereses y multas. La friolera cifra de cincuenta y seis por ciento (56%)(1) ,pudiendo llegar a superar el ciento por ciento (100%) del monto original. Pero además, le confirmó el contador, que por los montos que estaba manejando el Fisco, tal vez, su situación finalizaría con una denuncia penal por evasión tributaria.

Ante tal información, abatido como si el mismo Mike Tyson, le hubiese acertado una trompada al medio del rostro, cayó abatido, pensativo, temeroso. Preguntó incrédulo si había alguna forma de solucionar este lío. No la había.

Sin embargo, escuchó hace unos días, que ya estaba vigente el blanqueo. Desesperado llamó al contador con ánimo de regularizar todo. Le había vuelto el alma al cuerpo. Porque el sinceramiento voluntario y excepcional no sólo lo iba a eximir de la acción penal, sino que ya no tendría que pagar esa fortuna reclamada por el Fisco.

Ya más tranquilo, preguntó al contador cuál era el costo del blanqueo. El contador le respondió que había varias posibilidades y combinaciones que variaban entre pagar un quince por ciento (15%), hasta no pagar nada.

Rápido de reflejos, Carlos dijo ¡yo no quiero pagar nada!. Al fin y al cabo, el órganorecaudador, impiadoso, estaba tratando de apoderarse de algo que con tanto esfuerzo había adquirido.

Esta circunstancia cualquiera, pero tan común en la cotidianeidad de la tributación argentina, lleva a realizar una introspección respecto de la conducta de los contribuyentes, pero inmediatamente genera un interrogante no menos importante. ¿Cuál es el costo real que debe pagar el contribuyente por blanquear sus bienes? ¿Acaso es posible con una adecuada estructuración financiera ganar dinero en contraposición por el pago del tributo?

Para responder esta pregunta, se consideran los dichos anteriores, pero asumiendo que solamente el contribuyente posee cien mil dólares (u$s 100.000) no declarados en la caja fuerte de su casa.

En función de lo expuesto, las alternativas que podrían suscitarse son las siguientes:

a) Pago del impuesto del diez por ciento (10%). Es decir diez mil dólares (u$s 10.000) (2). Sin perjuicio de ello, atento a que el dinero no se encontraba bancarizado, deberá permanecer depositado e inmovilizado por un plazo de seis meses o hasta el 31 de marzo de 2017, el que resulte mayor, salvo que en dicho lapso decida adquirir inmuebles y/o bienes muebles registrales.

Supóngase entonces, que el contribuyente decide depositar el dinero el día 30 de septiembre, por lo que la indisposición de los bienes operará hasta el 31 de marzo de 2017.

Es decir, que el costo real, en la medida en que permanezca inmovilizado no será solamente del diez por ciento (10%), sino que se verá incrementado en dicho costo de inmovilización de seis meses.

Adicionalmente, admítase que el contribuyente quiere mantener sus ahorros en dólares, por lo que en el caso de que la ley no instituyera la inmovilización de los fondos, podría adquirir bonos de la Nación Argentina en dólares como por ejemplo el AY24, que devenga una tasa semestral en dólares de cuatro con trescientos setenta y cinco por ciento (4,375%) .

Es decir que el costo real del blanqueo asciende al diez por ciento (10%) con más un cuatro con trescientos setenta y cinco por ciento (4,375%) en concepto de costo de oportunidad e inmovilización, totalizando aproximadamente, en un cálculo teórico estimado, un costo del catorce con trescientos setenta y cinco por ciento (14,375%). (3)

Conforme lo expuesto, como primera recomendación, cabe concluir que el sujeto decidido a sincerarse no debe esperar la restitución de los fondos hasta el 1 de abril de 2017. Las opciones para salir del estado catatónico de inmovilización que plantea la normativa son dos: I) adquisición de bienes inmuebles o, II) adquisición de bienes muebles registrables.

En tal orden de ideas, el contribuyente, por ejemplo, podría comprar un inmueble y generar rentas mediante alquileres, en el primer caso, o hacerse de un automóvil y generar rentas trabajando como remisero, en el segundo.

Ambas circunstancias pretenden evitar la inmovilización. Sin embargo, tales ideas resultarían pésimas atento a que los costos de transaccionabilidad de estos bienes son demasiado altos en relación con los rendimientos y, probablemente toda la operatoria de ponerlos a generar rentas sea superior a los seis meses de espera que propone la normativa.

Llegado este punto de análisis, es dable recordar que constituyen bienes muebles registrables, conforme establece los artículos 213 y 215 de la Ley General de Sociedades (4) , las acciones de sociedades anónimas.

Ergo, una solución inteligente sería realizar el blanqueo e inmediatamente comprar acciones de empresas, atento el grado de liquidez que detentan (Vg.Tenaris, YPF, BBVA Banco Francés, etc.)y que adicionalmente poseen cotización en Estados Unidos.

La normativa no realiza aclaración alguna respecto a si la permanencia del bien mueble registrable debe ser de la misma naturaleza y origen, o si simplemente alcanza con poseerlo durante el plazo de seis meses. En tal sentido, podría interpretarse que la normativa no vedaría el trading entre diversas acciones.

Con tal criterio, un correcto asesoramiento, permitiría no sólo menguar el impacto del diez por ciento (10%), sino superarlo, transformando el blanqueo en una oportunidad de negocios y ganancias.

b) Bono u$s a tres años adquiridos hasta el 30/09/2016. No se paga tributo alguno. No permite su comercialización. Su tasa de interés es 0%.

Considerando el caso anterior, si la inmovilización de seis meses implica un fastidio desde el punto de vista financiero, ¿alguien puede imaginarlo por tres años? Continuando con el esquema de análisis antes descripto, si bien no se realiza erogación originaria alguna en concepto de penalización, la inmovilización del saldo implicaría una pérdida financiera real del veintiséis con veinticinco por ciento (26,25%) (5) .

Por el contrario, pagando el 10% se generarían múltiples opciones de inversión, inclusive suponiendo que durante los primeros seis meses no se realiza aplicación financiera alguna del dinero. En tal circunstancia la ganancia de la opción a) respecto de la b) implica un total de once con ochocientos setenta y cinco por ciento (11,875%) (6).

c) Bono u$s a siete años adquiridos hasta el 31/12/2016. No se paga tributo alguno. No permite su comercialización por cuatro años. Su tasa de interés es 1% anual.

Si con ante la posibilidad ofrecida en el punto b) se consideraba que la elección de bonos era una pésima opción, estamos tentados de no realizar aclaración alguna respecto del promocionado bono mágico, que adquirió tal denominación por la cantidad de beneficios fiscales que promocionaba pero que pareciera que no son extensibles a los financieros.

Retomando el esquema de análisis anterior podríamos concluir que el supuesto a) en relación al c) otorga una ganancia, asumiendo la inmovilización de los seis meses seiscientos veinticinco por ciento (16.625%) (7) .

d) Fondos comunes de inversión

Pareciera ser una opción atractiva, prima facie, porque -a diferencia de los bonos- se trata de instrumentos de renta variable. Es decir,el resultado obtenido está sujeto al desempeño del patrimonio que posean y, que en el caso de análisis, se encontrarán constituidos por los específicamente establecidos por la ley, tales como proyectos de infraestructura, inversión productiva, inmobiliarios, energías renovables, pequeñas y medianas empresas, préstamos hipotecarios actualizados por Unidad de Vivienda (UVI), desarrollo de economías regionales y demás objetos vinculados con la economía real.

En este caso, se propone una inmovilización de cinco años y, en la actualidad no existe una amplia variedad de proyectos concretos donde colocar esos fondos (8) , lo que podría atentar contra el éxito de esta metodología de inversión.

Conclusiones

Como puede apreciarse, existe una presunción legal, que conlleva a una falacia de razonamiento, y que responde a la siguiente lógica: si se decide no entregarle los fondos sincerados al Estado debe pagarse una penalidad del diez por ciento (10%), por el contrario, si no se les entrega no debe pagarse e incluso podría llegar a ganarse dinero (9) .

Sin embargo, ello no es cierto en absoluto, puesto que como se puede apreciar en los casos de análisis, tal criterio no contempla el altísimo costo financiero asociado a la inmovilización de algunas propuestas, que veda la posibilidad de las oportunidades y rentas extraordinarias que otorga la liquidez de los fondos.

Cabe concluir entonces que, a los efectos de realizar el blanqueo debe realizarse un previo análisis tributario para determinar la mejor manera de implementarlo, aportando seguridad jurídica a aquellos partícipes del mismo. Para ello deviene necesario entender pormenorizadamente la normativa. Sin embargo, ello no obsta que a la hora de efectivizarlo, pagando o no, se deban analizar todas las posibilidades de inversión, puesto que casi como en un espectacular truco de ilusionismo, aun erogando fondos se puede ganar mucho dinero, mientras que no haciéndolo,la posibilidad de pérdidas es mucho mayor.

(*) Titular de Ruiz & Asociados, consultores tributarios, financieros y abogados
1) Si bien el cálculo técnico deviene más detallado y preciso, a los efectos explicativos se considerarán válidas las afirmaciones vertidas.
2) Como el impuesto se ingresa en pesos, el contribuyente deberá oblar ciento cuarenta y nueve mil pesos, conforme la cotización establecida por la AFIP.
3) El cupón de interés se devenga semestralmente en mayo y noviembre de cada año. Asimismo, como la cotización actual del bono de referencia (AY24) se encuentra cotizando sobre la par, el rendimiento es menor, rondando el 5,25%anual al momento de redacción del presente artículo.
4) Ley 19.550 (BO del 25/04/1972).
5) Bonos de la Nación Argentina en Dólares como por ejemplo el AY24, que devenga una tasa semestral en dólares de cuatro con trescientos setenta y cinco por ciento (4.375%) . Es decir que 4.375% x 6 semestres = 26.25%.
6) Supóngase que se paga el 10% pero el saldo es reinvertido por cinco semestres (3 años vs. 1 semestre de inmovilización) al 4.375% que estipula el bono AY24. El cálculo resulta entonces que 5 semestres x 4.375% = 21,875%. A ello debe restársele el 10% original = 11.875%
7) Supóngase que se paga el 10% pero el saldo es reinvertido por siete semestres (4 años de inmovilización vs. 1 semestre) al 4.375% que estipula el bono AY24. El cálculo resulta entonces que 7 semestres x 4.375% = 30.625%. A ello debe restársele el 10% original = 20.625%. Adicionalmente se resta cuatro por ciento (1% anual) que se deja de percibir por no adquirirse el bono y suponiendo su venta en el año 4. Entonces 20.625% - 4% = 16.625%.
8) Al respecto, la Resolución General Nº 672 de la Comisión Nacional de Valores (BO del 28/07/2016), estableció un Fondo Común de Inversión cerrado cuyo monto de suscripción de cuotapartes no podrá ser inferior a dólares estadounidenses doscientos cincuenta mil (u$s 250.000.-) ni superior a dólares estadounidenses diez millones (u$s 10.000.000.-).
9) Como presuntamente sería en el caso de invertir en el Bono Mágico que devenga un interés del uno por ciento (1%) anual.

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