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Cómo ser polista por un día (sin haberse subido jamás a un caballo)

EXPERIENCIA - No hace falta ser un erudito de este deporte para poder practicarlo. Hoy, se puede aprender a montar, jugar un partido y pegarle a la bocha, en tan sólo unas horas.

Tango, folklore, chimichurri, mate, dulce de leche: la argentinidad se siente en todas las expresiones. Así como figura en shows, bailes y gastronomía, lo hace también en el deporte. Y es ahí, cuando se luce el polo.

Ya no hace falta esperar al Abierto de Palermo para poder vivir un partido. Tampoco es necesario ser un erudito en el tema para subirse a un caballo y comenzar a practicar este deporte. Hoy, jugar al polo es una experiencia que todos pueden vivir y disfrutar en tan sólo un día.

Las empresas que ofrecen este servicio, invitan a experimentar una jornada en el campo con todas las atracciones relacionadas al deporte más argentino.

La aventura comienza temprano a la mañana, alrededor de las 10, e incluye traslados. Si bien cada compañía tiene sus particularidades, el mercado se rige generalmente bajo la siguiente agenda: una vez llegado al campo, se dan algunos tips teóricos, luego se mira un partido, se almuerza con empanadas, asado y vino y a la tarde se está listo para jugar. Quienes lo viven, lo sienten como un espectáculo muy especial.

"Lo hacemos todos los días del año. Con esta actividad, los visitantes se sumergen en el mundo del polo. Empiezan la mañana mirando un partido con 8 polistas profesionales, se les cuenta las reglas del partido y, después del almuerzo, se juega a 4 chukkers (períodos o tiempos del partido)", explicó a este diario, Celia Alfie de Argentina Polo Day.

¿Qué se aprende en esta jornada? Primero a montar a caballo, que es lo principal para poder disfrutar de esta aventura. Luego, los instructores explican cómo tomar el taco de polo, apuntar a la bocha y el día concluye compartiendo un mini juego de polo (casi como un jugador profesional).



Para ser polista por un día, esta empresa ofrece traslados a sus dos increíbles campos de polo ubicados en Capilla del Señor, a sólo 50 minutos de la ciudad de Buenos Aires. Se trata de un servicio 5 estrellas, con canchas en perfecto estado, donde se nota la dedicación y el amor por los caballos.

"Lo divertido, es que entre chuckkers, vemos el backstage, cómo ensillan los petiseros, tocan la campana cuando terminan el chuckker, aprenden diferentes técnicas de tackeo. Es decir, los turistas, no son sólo espectadores, sino que se van metiendo en la experiencia", agregó Alfie.

Para vivir esto, solo hacen falta ganas. Si uno jamás se subió a un caballo, esta es la oportunidad. Esta símil clínica de polo para principiantes, es la excusa perfecta para vivir un día bien argentino. Por esa razón, muchos eventos corporativos apuntan a este tipo de experiencias, donde pueden participar hasta 200 personas. En tanto, los grupos, para el turista tradicional, pueden ir de los 2 a las 35 personas.

La jornada, se extiende hasta después de la caída del sol, que le imprime un aura especial al campo. A las 19 horas, comienza el traslado de vuelta a casa.

"El Polo Day es para gente que viene a aprender y quiere tomar unas horas de clase. Tienen una recepción de bienvenida, un almuerzo de tres pasos (entrada plato principal y postre) y merienda. A la hora de jugar, se les brinda todo lo necesario para que estén equipados: casco, coderas, botas y taco", explicaron desde Estancia Puesto Viejo, otra de las compañías que ofrece el servicio en un campo ubicado a 13 kilómetros de Cañuelas. Allí también, instructores especializados invitan a subirse a un caballo y disfrutar de una magnífica jornada al aire libre.

"Nuestra intención es acercar el polo a la gente. Que más personas tengan acceso a este deporte. Rompimos con el paradigma de que es sólo para algunos. Si no tenés caballos ni petisero, te lo damos. Armamos prácticas para turistas o para el que quiere venir a jugar", resaltó Alfie, quien dijo además que cuentan con otra experiencia interesante: el Polo Night. Se trata de un momento único para quienes quieran jugar al polo bajo las estrellas, dada que esta es la única cancha profesional iluminada. Al igual que en el Polo Day, que es una jornada más extensa, en esta experiencia nocturna, dan la oportunidad de visitar palenques y observar petiseros ensillando y cuidando de los caballos. Además, se practican las diferentes técnicas de taqueo, usando los tacos de pie. El programa Polo Night inicia a las 19:00 y termina a las 24:00 e incluye traslados.

¿Cuánto cuesta?

POLO DAY

u$s185/195

por persona dependiendo la empresa)

Incluye todo: traslados, almuerzo, servicios de polo.

POLO NIGHT

u$s165

por persona

con todo incluido.

DISTANCIA

La mayoría de los campos se encuentran a menos de una hora de la Ciudad de Buenos Aires.

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