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Con discurso social, Conte aceptó gobernar Italia con los populistas y el centroizquierda

Recibió encargo formal del presidente, Sergio Mattarella. El mercado reaccionó positivamente a la superación del impasse institucional. La Unión Europea también saludó el fin de la crisis política.

Roma - El primer ministro saliente de Italia, Giuseppe Conte, aceptó formar un nuevo Gobierno en base a una mayoría inédita de socialdemócratas del Partido Democrático (PD) y populistas Cinco Estrellas (M5E), con el objetivo de construir un país “más inclusivo” y que retorne al “primer plano” europeo.

El premier, que cayó tras la ruptura de la alianza anterior entre el M5E y la ultraderecha, aceptó el nuevo encargo del presidente Sergio Mattarella “con reservas”, fórmula de rigor a la espera de la prestación de juramento del nuevo gabinete, cuya composición debe ser validada por el jefe de Estado.

Justo después de encontrarse con Mattarella, Conte anunció que su voluntad de construir junto al M5E, formación basada en el rechazo a los viejos partidos, y el PD, principal fuerza de centroizquierda, “un nuevo humanismo”.

Prometió una reactivación económica que le permita al país “recuperar un rol de primer plano en Europa”. Llamó en ese sentido a generar una Italia más justa, más competitiva, más solidaria, más inclusiva”.

La bolsa de Milán subió un 2% tras su discurso, aliviada por la superación del impasse político.

El presidente de la Comisión Europea (CE, órgano ejecutivo de la Unión Europea), Jean-Claude Junker, celebró la nominación del moderado Conte, subrayando que Bruselas “cuenta con la activa contribución de Italia al proyecto europeo”.

Italia llevaba tres semanas hundida en una grave crisis política, desde que el jefe de la Liga (extrema derecha xenófoba) y ministro del Interior, Matteo Salvini, hubo roto su alianza de 14 meses con sus socios del M5E argumentando que estos le ponían demasiados impedimentos a sus proyectos de grandes infraestructuras y bajas de impuestos.

Salvini sorprendió a todos en plena etapa estival demandando elecciones inmediatas.

“Estamos en una fase muy delicada para el país y debemos salir cuanto antes del período de incertidumbre política creado por la crisis de gobierno”, continuó Conte, tras un encuentro de una hora con Mattarella, quien lo recibió con una gran sonrisa.

Según el sistema parlamentario italiano, una vez que el Gobierno sea investido, Conte deberá obtener la confianza de las dos cámaras del Parlamento. Para agilizar el proceso, anunció que va a consultar inmediatamente a “todos los grupos parlamentarios” y las fuerzas políticas de la nueva mayoría, y presentará su lista de ministros al presidente “en los próximos días”.

En su programa, Conte habló de recuperación económica, necesidad de inversiones en la región del Mezzogiorno (sur), preocupación por los jóvenes que abandonan en masa esa zona, y de la importancia de un desarrollo compatible con el respeto al medio ambiente. En cambio, no pronunció ni una palabra sobre su futura política migratoria.

Salvini criticó al nuevo gobierno, la que calificó de reparto de “sillones ministeriales”.

El miércoles por la noche, el líder ultra ya había reconocido su derrota prometiendo volver a la batalla en virtud de sus resultados en las europeas de mayo (34%). “¿Que debemos esperar seis meses o un año para ganar? No tenemos prisa”, desafió.

Otro interrogante que se abre es la suerte de Luigi Di Maio, viceprimer ministro saliente y líder del M5E, deteriorado mediáticamente por Salvini en 14 meses de alianza y muy debilitado por la crisis actual.

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