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Con menos tambos, habrá más faltante de leche

… que, sin duda, la noticia de la semana es la creciente falta de algunos productos lácteos en góndolas de supermercados, situación que se va a acentuar con la llegada del otoño-invierno, ya que sigue cayendo la cantidad de tambos (cerraron por lo menos 500 más el año pasado), y la industria enfrenta un alarmante 60% de capacidad ociosa. Ambos factores determinan que, si bien también el consumo doméstico está cayendo, las usinas estarían prefiriendo algunos rubros más rentables por sobre otros, como la leche fluida de más volumen, pero menos margen. Para intentar interpretar lo que pasa, “desapareció SanCor como oferente de leche en sachet, y mientras la leche líquida se vende a $40 por litro, el equivalente en un queso se coloca a $70”, dice Raúl Cata, titular de APL (Asociación de Productores de Leche) quien hace años viene alertando sobre la crisis de los tambos. Es que, según dice, hace más de 4 años que el precio en tranquera no cubre los costos de producción y hoy, a $10,50 el litro (unos u$s0,24) “se encuentra muy lejos de los u$s0,32 por litro que hay de costo, y aún de los precios que se recibían el año pasado”. El problema es que la capacidad ociosa también es muy cara y si hay que importar para cubrirla, el precio internacional de u$s3.300 por tonelada (sin aranceles y sin flete), da muy por encima de lo que se está pagando por la producción local. Mientras se espera algún tipo de avance de la Mesa de Competitividad Lechera (que también preside el propio presidente Mauricio Macri), y no se escuchan explicaciones de ningún funcionario, los dirigentes ya están en alerta. “Y esto recién comienza. Seguramente, además, esto va a empeorar con una inflación de 40%”, dice Catta.

… que, mientras los productores siguen cruzando los dedos para que el clima no complique la última etapa de la campaña agrícola, y se puedan recolectar y sacar los granos de los campos, el segundo gran tema de la semana fue si, justamente, la forma en que los productores van a vender esta cosecha, y que tan pronto la van a liquidar. Según el analista y asesor de la Bolsa de Bahía Blanca, Jorge Ingaramo, “los productores tienen que despachar, sí o sí, alrededor del 60% de la soja y otro tanto del maíz en los próximos 4 meses, para hacer frente a pagos ineludibles (contratistas, arrendamientos, fletes, insumos), lo que daría algo más de u$s13.000 millones hasta mediados de año. Pero el balance cambiario es otra cosa, porque buena parte de ese monto queda en pesos. No vuelve a dólares”, alerta el economista mediterráneo despejando varias dudas y no menos especulaciones de los mercados. Según los datos, los productores que podrían vender unas 53 millones de toneladas de soja y 43 millones de maíz, obtendrían algo más de u$s17.000 millones, de los cuales más de u$s10.000 millones son de gastos, y el resto para encarar la nueva campaña, bienes de capital y para vivir…

… que, a esta altura, todos hacen malabares para mejorar la eficiencia, disminuir costos y aprovechar, al máximo, cada recurso. Por eso, la reciente presentación de una nueva aplicación que apunta a mejorar la logística de transporte despertó gran curiosidad. Es que sin meterse con los costos de los fletes, el programa permite detectar dónde están los camiones, fletes falsos, transportes vacíos, y cantidad de oportunidades que tienden a reducir uno de los grandes costos “tranqueras afuera”. “Muvin App es una herramienta de gestión logística que tiene dos componentes: por un lado, un panel web que usan los dadores de carga y, por otro lado, una aplicación móvil que usan los choferes de camiones, que sirve para conectarlos y gestionar todos los movimientos de flete de granos”, explicaron los directivos.

… que, mientras la autorización de Brasil para el ingreso de trigo sin arancel de fuera del Mercosur causó algún revuelo inicial, el tema no parece dar para mucho. Es que por un lado, se trata de una autorización para 700.000 toneladas (cuando Brasil debe importar por lo menos, 10 millones de t). En segundo lugar, no es sólo para EE.UU., sino para todos los orígenes fuera del Mercosur y, en tercer lugar, aunque la medida estaría fuera del acuerdo del Mercado Común del Sur, la realidad es que Argentina desabasteció muchas veces a Brasil a causa de la mala política interna (que hizo caer fuertemente la producción de trigo), obligándolo a comprar en terceros mercados con altos aranceles, lo que encarece el trigo para los consumidores brasileños. Seguramente, el tema quedará ahora en manos de la diplomacia de ambos países.

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