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Con sólo tres films en los 60, Peter Fonda fue ícono contracultural

Con Dennis Hopper y Jack Nicholson hicieron, con pocos dólares, la película que revolucionó la forma de producir en Hollywood. Antes había sido descubierto por Roger Corman, quien lo hizo debutar en el cine.

El pasado viernes murió Peter Fonda, hijo de Henry, hermano menor de Jane y padre de Bridget. Gracias a sólo tres películas filmadas entre 1966 y 1969, Peter Fonda se convirtió en un ícono de la contracultura. Tenia 79 años y en muy poco más habría podido celebrar el cincuentenario del film que revolucionó la manera de producir películas en Hollywood, “Busco mi destino” (“Easy Rider”). El responsable de su estrellato fue Roger Corman, el astuto genio indie que en 1966 decidió reunir al hijo de Henry con Nancy, la hija de Frank Sinatra, subirlos a una moto, colgarles esvásticas y rodearlos de Hell’s angels, con un guión repleto de sexo, drogas y salvajadas. “The Wild Angels” (“Los ángeles salvajes”) costó menos de 400 mil dólares, y sólo en los EE.UU. recaudó unos 4 millones. Ademas fue nominada a mejor película en el Festival de Venecia, lo que ayudó a convertir a Peter Fonda en una celebridad. Al año siguiente Corman redobló la apuesta y le dio el protagónico en “The Trip”, crónica de un publicista que experimenta con LSD. En “The Trip” -censurada en muchos países, incluida la Argentina- el guionista, Jack Nicholson, tenía un papelito, igual que el desmadrado Dennis Hopper. Entusiasmados por la fama del joven Fonda, los tres decidieron que para interpretar hippies que iban en moto totalmente drogados no necesitaban a Corman, y así surgió “Easy Rider”, historia de unos freaks motorizados que trafican cocaína, viven en una comuna, son acosados por la gente intolerante y se hacen amigos de un abogado sureño que pronto abraza su estilo de vida.

El film fue un inusitado éxito de taquilla, y tal vez puede ser considerado lo mas representativo del cine del flower power. Con un presupuesto similar al de “The Wild Angels”, “Easy Rider” recaudó 60 millones de dólares en todo el mundo, lo que sacudió las bases del sistema de los grandes estudios para siempre. Pero ni Fonda ni Hopper supieron capitalizar el fenómeno. Nominando al Oscar al mejor guionista junto a Hopper y el escritor Terry Southern, Fonda luego llegó a dirigir tres films (“The Hired Hand”, “Idaho Transfer” y “Wanda Nevada”) y no dejó de aparecer en films indies como “La fuga del loco y la sucia” o “Futureworld”.

Su personaje de “Easy Rider”, Wyatt (por el mítico sheriff Wyatt Earp, que su padre encarnó en el clásico de John Ford “My Darling Clementine”) se convirtió en un ícono de la época, al punto de que su imagen probablemente haya sido el poster más vendido de esos tiempos junto al de Steve McQueen, Bruce Lee y el Che Guevara. Su ultimo papel fue en un spot publicitario del 2017 en el que el viejo hippie de “Easy Rider” cambia su moto por un Mercedes Benz.

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