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Congelan precio de la luz para hogares, transporte y peajes

Se mantienen las alzas anunciadas en gas y AySA. No hubo acuerdo ni medidas para naftas.

Entre los anuncios realizados ayer, el Gobierno incluyó el congelamiento del precio de la energía hasta fin de año para los hogares de todo el país, aunque a última hora desde la Secretaría de Energía afirmaron que la medida también incluirá a los comercios.

El ministro Nicolás Dujovne dijo también que no habrá nuevos aumentos de transporte y peajes en lo que resta del año, a lo que se sumó después el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunciando que no se aplicará el aumento previsto en el pasaje de subterráneos para mayo.

Dujovne confirmó además las subas en las tarifas de gas previstas para mayo y junio, y el diferimiento del 22% de las facturas de los residenciales del período junio-setiembre para pagar entre diciembre y marzo sin intereses.

El titular de Hacienda dijo que el costo fiscal de estas medidas será de $9.000 millones, de los cuales $4.500 millones, como ya se sabía, serán para compensar a las petroleras por las tres cuotas en que percibirán el incremento del gas y para cubrir el costo financiero del diferimiento a los residenciales.

Sin cambios en la política de precios de la energía y los combustibles, el gasto fiscal que efectivamente deberá afrontarse dependerá de la cotización del dólar y del valor del petróleo en el mercado internacional. Esto es así porque el precio de la energía mayorista se paga en dólares a las generadoras y porque los eventuales aumentos que se produzcan en el gasoil incidirán en el costo del transporte público pero no se trasladarán a los consumidores.

Otra premisa del esquema es que todas las tarifas volverán a subir el 1 de enero, de resultar reelecto el actual Gobierno. Como el balotaje está previsto para el 24 de noviembre, es impensable que se traten en audiencia pública aumentos en ese mes para aplicar desde el 1 de diciembre.

Entonces puede deducirse que las tarifas de gas y electricidad aumentarán el primer mes de 2020, incluyendo el reconocimiento a distribuidoras y transportistas por lo que no percibirán en 2019 al haberse suspendido el ajuste semestral por inflación que tienen asegurado por contratos de 2017.

Tras esas salvedades, los anuncios de ayer implican:

El precio mayorista de la energía se congela para los hogares de todo el país hasta fin de año. Los aumentos estaban previstos para mayo y agosto y se calculaban en un 4% sobre la tarifa final de Edenor y Edesur, lo que podía significar más en algunas provincias, aunque ayer Dujovne habló de un 6%. El congelamiento no alcanza a lo que perciben las distribuidoras provinciales pero sí a Edenor y a Edesur en proceso de traspaso desde la Nación a la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. La medida terminaría incluyendo a los comercios.

El transporte público y los peajes que no dependan de las provincias no tendrán nuevos aumentos este año.

El precio mayorista de la energía subirá un 6% en mayo e igual porcentaje en agosto para las pymes, el alumbrado público y las medianas y grandes demandas.

Las tarifas de gas aumentarán un 9,1% en mayo y un 7,5% en junio, aunque desde este último mes hasta setiembre incluido habrá un diferimiento del 22% de la factura de los hogares que se pagará entre diciembre y marzo.

Las tarifas de AySA aumentarán un 27% en mayo, acumulando un alza interanual del 48,5% porque ya hubo otra suba en enero.

Las medidas anunciadas no implican acuerdo con las petroleras sobre el precio de los combustibles, lo que significa que se mantiene la desregulación del mercado. Esto permite anticipar un nuevo aumento en los surtidores en mayo e incluso en los meses posteriores, cuya magnitud dependerá del dólar y de la cotización del petróleo, que se mantiene firme alrededor de u$s 71, ayer u$s3,3 más o un 4,7% más que cuando las petroleras locales decidieron el último aumento al público.

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