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Congelar óvulos: todo lo que hay que saber, en diez preguntas

Son muchas las mujeres que desean posponer la fertilidad. Gracias a la ciencia, en la actualidad se pueden vitrificar ovocitos. Aquí, la información.

Muchas mujeres deciden posponer la maternidad por diversos motivos. Para quienes elgien esta opción, la evolución de la ciencia ayuda a las mujeres a concebir hijos a edades más avanzadas, con un procedimiento que se llama vitrificación de óvulos.

Las que tomen la decisión de posponer la maternidad deben tener en cuenta la importancia de preservar la fertilidad. La Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) busca promover información sobre este procedimiento.

¿Desde qué edad se pueden congelar óvulos?

En la actualidad, los óvulos se pueden vitrificar con aplicación clínica desde que la mujer alcanza el desarrollo puberal.

¿Cuál es la edad ideal para hacerlo?

El momento perfecto para congelar ovocitos es antes de los 29 años. También es favorable el resultado entre los 30 y 35, y hay menos probabilidad de eficacia clínica luego de los 36.

¿Cuánto tiempo pueden permanecer congelados?

Una vez que se realiza la vitrificación, la técnica permite mantener a los ovocitos congelados a -196 grados sin vencimiento.

¿Cómo es el proceso?

El proceso médico implica estimular la ovulación con fármacos inyectables u orales y realizar una captación ovocitaria mediante un procedimiento trasvaginal mínimamente invaisvo, que dura no más de 30 minutos. Es ambulatorio, la paciente puede retirarse en el transcurso de las dos horas posteriores a la intervención. Sólo debe realizar reposo durante ese día. El uso de nuevos fármacos ha minimizado ciertas molestias que se generaban antes como el dolor. La tolerancia es altamente satisfactoria. La mujer solo debe tomarse un día para realizarse la intervención y luego puede volver a su rutina normal. Durante el período en el que se aplican las inyecciones puede trabajar y llevar adelante su vida cotidiana sin restricciones.

¿Todas las mujeres pueden congelar óvulos?

Pueden vitrificar todas aquellas que tengan reserva adecuada. Es decir, niveles hormonales normales y favorables. Está desaconsejado en pacientes que tienen una disminución de la reserva ovárica, donde se evalúe que el congelamiento no va a aportar altas expectativas de logro de embarazo. Esto es una consideración médica que se evalúa en cada caso en particular. De acuerdo a los parámetros de cada paciente es que se toma una determinación médica. La edad podría ser una contraindicación relativa.

¿Existe algún riesgo o contraindicación?

Los riesgos tienen que ver con la hiperestimulación ovárica, que puede generar distensión abdominal y dolor, pero afortunadamente en los últimos años se ha minimizado debido a los cambios en los protocolos. Por otra parte está el riesgo de cualquier procedimiento operatorio, que son la infección y la hemorragia, que en este caso su incidencia es menor a 1 en 10.000 casos.

¿Qué pasa si congelo óvulos y luego decido no usarlos?

Congelar óvulos no tiene conflicto porque son células que pueden ser descartadas. Pueden ser usadas por la paciente si quiere tener hijos pero si no los utiliza se pueden descartar sin ningún conflicto ético.

¿Las posibilidades de lograr un embarazo con un óvulo congelado son las mismas que con un óvulo “fresco”?

La vitrificación se comenzó a realizar en 2006. Hay publicaciones académicas que evalúan que los resultados con óvulos vitrificados pueden ser levemente menores a los procedimientos con óvulos frescos. Pero en realidad cada resultado es particular, no todos los ovocitos son iguales, hay distinta calidad de ovocitos en diferentes pacientes, que hacen que todavía esta consideración requiera un mayor tiempo para poder evaluar correctamente el resultado clínico. No está dicha la última palabra en ese sentido. Cada año van mejorando las condiciones en términos de resultados con óvulos vitrificados.

¿Cómo elijo el profesional y el centro médico para realizar el procedimiento?

SAMeR y las sociedades científicas Americanas y Europeas recomiendan que los tratamientos de fertilidad, entre ellos la vitrificación de óvulos, sean realizados por profesionales certificados en medicina reproductiva y un centro acreditado. Ser profesional certificado significa que el profesional está reconocido por estas sociedades científicas y se somete a programas de educación médica continua y es evaluado por sus pares en cuanto a sus condiciones profesionales y éticas. Ser un centro acreditado significa que cumple estándares de calidad, tiene protocolos para generar mejores resultados en términos de cuidado del paciente y de efectividad clínica.

Por Dra. Stella Lancuba, presidenta de SAMeR

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