Política

Congreso moldea últimas sesiones para hibernar frente a la campaña electoral

La Cámara baja busca acordar encuentro sin trifulcas y con proyectos negociados. Tironeo por ley de góndolas tras abrazo Massot-Grabois. Senado mira hacia mayo para convite y algunos operadores sugieren que no se presente Marcos Peña para evitar tensión en recinto.

El Congreso se mueve a pasos de tortuga e intentará aprovechar las próximas cinco semanas para consensuar sesiones. Diputados buscará ir al recinto pasado mañana y en mayo, mientras que el Senado -con mayor actividad hasta ahora- esperará para juntar al pleno ante tensiones electorales en provincias que se aproximan y que, con el cierre de listas nacionales, provocarán el ingreso a hibernación de los legisladores.

La única ley que interesa desde fines del año pasado es la de financiamiento político, que fue aprobada por el Senado el martes pasado. Diputados tanteó al día siguiente entre operadores para empujar el tema, pero encontró algunas trabas de la oposición y una insólita siesta en el macrismo. Bajo este panorama, sólo existe un compromiso para llevar la iniciativa a comisiones para sesionar recién en mayo. Con los plazos al límite para sancionar y poner en vigencia esa ley -tal como contó Ámbito Financiero días atrás-, el proyecto corre riesgo de no llegar a ser utilizado este año.

Para pasado mañana, la Cámara baja cranea una sesión con agenda consensuada entre oficialismo y oposición aún no confirmada, ya que la desconfianza abunda ante el descalabro de gestión política en Diputados. Algunos bloques pusieron en la mira a la ley de “promoción a la economía del conocimiento” y la prórroga, hasta el 31 de diciembre de 2030, del Régimen de Promoción del Software, iniciativas que se tratarán este martes en plenario de comisiones.

Un proyecto que promete lesionar el arco oficialista y que aún no llegará al recinto es la ley de góndolas que reflotó Elisa Carrió y con la que se divirtieron la semana pasada, en una reunión amistosa, el diputado de la Coalición Cívica Juan Manuel López; el jefe del Pro en al cámara baja, Nicolás Massot -amaga con irse antes de diciembre, tras haber obtenido una beca en Yale-; y el referente de la CTEP Juan Grabois, reconocido militante papal y de Cristina de Kirchner. Esta semana comenzará a discutirse en una comisión.

El Senado, con un mínimo no imponible de sesiones que lo favorece si se lo compara con Diputados, continuará esta semana con un puñado de comisiones e intentará juntarse en el recinto recién en mayo. Ese mes tendrá que volver a dar un informe de gestión el jefe de Gabinete, Marcos Peña, aunque algunos operadores ya ponen en duda esa visita para evitar tensiones innecesarias entre oficialismo y oposición.

“Ya arrancamos el año con cuestiones de privilegio cristinistas que nos hacen perder una hora de sesión y nos estamos empezando a parecer a Diputados, donde ninguna autoridad pone orden. Encima, se vienen las primarias y generales fuertes en algunas provincias y ningún bloque va a poder asegurar la presencia de todos sus senadores. Con una sesión en mayo vamos a estar bien y si no viene Peña, mejor. Estamos en un momento complicado por el clima económico-político actual y quizá la ausencia del jefe de Gabinete sea un beneficio para todos”, deslizó un histórico cabalgador de peripecias legislativas a este diario.

Pliegos judiciales

La comisión de Acuerdos del Senado realizará mañana una audiencia pública para tratar designaciones de magistrados federales en los fueros Criminal y Correcional, Contencioso Administrativo, y del Trabajo para diferentes distritos. También habrá postulantes a vocales de cámaras de apelaciones.

La semana pasada, la cámara alta avaló un puñado de pliegos en el recinto pero dejó pendientes jugosas designaciones en Buenos Aires y Santa Fe.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario