Política

Consejo de la Magistratura también hace cálculos con la mira puesta en 27-O

Apuro por cierre de expedientes disciplinarios. Bonadio privilegiado. Sin bloque mayoritario y con la mira puesta en la Corte. Rojo presupuestario complica transición.

El Consejo de la Magistratura también ingresó en temporada de movimientos acelerados y reposicionamientos por efecto del resultado electoral post- PASO. Al ser técnicamente el órgano de selección y remoción de jueces y de administración del Poder Judicial está igual de alborotado que los tribunales, proyectando escenarios para el futuro luego de las elecciones generales. En los últimos días se intensificó la labor de asesores y se incrementó el cronograma de reuniones para acelerar el cierre de expedientes disciplinarios sobre algunos magistrados, con foco especialmente en Claudio Bonadio que acumulaba una denuncia por parte de Carlos Beraldi, el abogado de Cristina de Kirchner. También resurgió el interés por cuestiones de gestión, mientras el contexto general continúa dominado por la situación de emergencia presupuestaria que arrastra una situación de números rojos en materia de “caja”. A todo esto, se especula con que a fin de año existan modificaciones en la paridad de fuerzas con los cambios a nivel de representación legislativa y los realineamientos en la política.

Nadie tendrá la mayoría absoluta más allá de los resultados de octubre. Sin embargo, el Consejo actúa como si luego del 27 de octubre, los bloques fueran a reconfigurarse y la actual fisonomía que le ha sido funcional al oficialismo apuntara a alterarse. Por lo pronto, los consejeros hacen cuentas acerca de la futura representación de los bloques mayoritarios tanto en Diputados como en Senadores, donde el Frente de Todos podría quedarse con la representación mayoritaria de ambos estamentos. Eso, además, considerando que hubiese un cambio en la Casa Rosada y que a partir de diciembre, un nuevo representante por el Poder Ejecutivo desembarcase en el Consejo. El actual, Juan Bautista Mahíques tiene un cargo asegurado como Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires con su placet aprobado por la Legislatura. Los cambios –de tener un correlato electoral- también impactarán en el estamento de los abogados y en el de los jueces. Adentro del Consejo calculan que el sector de los “Celestes”, representado por el camarista de San Martín Alberto Lugones podría verse “empoderado”. Y que eso podría ser polo de atracción para los magistrados representados en “Compromiso Judicial” –y representados por Juan Manuel Culottta- generasen una alianza táctica. Todo eso, mientras la tradicional lista “Bordó” representada por el camarista civil Ricardo Recondo, con posiciones más cercanas a Cambiemos, vuelva a atravesar un proceso de reconversión interno. Todos tienen mandato por un año más. El interrogante se traslada a los abogados donde el radical –y proveniente del ámbito académico de la Facultad de Derecho- Juan Pablo Más Vélez debe enrocar su cargo con Diego Marías, un representante del PRO puro que iba segundo en la nómina en el juego de alianzas para la elección de los letrados porteños. Y en como quede posicionado también – con la mira puesta en la elección de la AFA y en Boca Juniors el presidente de la entidad xeneize Daniel “Tano” Angelici.

Alberto Fernández señaló que el Consejo es una cuestión a resolver, aunque podría quedar rezagada respecto a las prioridades de su eventual gestión al frente del Gobierno. Sin embargo, las señales que envió tranquilizaron a la Corte pero pusieron inquietos a los consejeros. Uno de los puntos centrales de la política interna fue la modificación de los reglamentos para la selección de jueces. Mientras que el kirchnerismo dejó en 2015 un sistema por el cual se seleccionaba una terna y cuando había más de una vacante se agregaba un concursante adicional por cada espacio al menú de selección del Ejecutivo, Cambiemos –bajo el supuesto dogma de mejorar los concursos- dispuso que por cada vacante hubiese una terna. De esta manera, cada tres lugares, los K proponían 5 postulantes, mientras que en estos últimos años, con la misma cantidad de vacantes, el Presidente escogía entre 15 lo que elevaba el status de “elegibles” a concursantes que habían quedado de mitad de tabla para abajo en el puntaje.

Otro señal clave fue la ratificación como consejero válido de Eduardo “Wado” De Pedro que fue definido ayer por la Sala III de la Cámara Federal, integrada por Jorge Argento, Carlos Grecco y Sergio Fernández. El hecho no pasó desapercibido hacia el mundo judicial por la oportunidad respecto a quien es hoy uno de los “cancilleres” de Fernández en su relación con varias esferas de poder.

Hay otro aspecto que se pone en la balanza: la Corte viene demorando un fallo que podría alterar todos los pronósticos y obliga a barajar de nuevo respecto al número y a la integración del Consejo. Desde 2015 existe un fallo que declaró inconstitucional el actual formato y tácitamente obliga a regresar al viejo sistema de 20 miembros con la presidencia en manos del titular de la Corte y con mayor representación política, académica y judicial. Esa decisión incluso tiene un dictamen de la Procuración General afirmando que es correcta la actual conformación con 13 miembros, algo propuesto a instancias de la entonces senadora y ahora candidata a vicepresidenta Cristina de Kirchner. Desde 2007 se discute el asunto.

Los números en rojo en cuanto administración, una dificultosa situación edilicia, un eventual parate del traspaso de la justicia nacional a la órbita porteña y el cierre “veloz” de los expedientes sancionatorios contra jueces son los temas de conversaciones que se activaron después de las PASO y con miras a octubre. Un segundo capítulo se configurará a partir de diciembre: allí se podrá diagnosticar qué pliegos ya enviados al Senado pero “freezados” luego de los chispazos entre los mandatarios provinciales y el Gobierno vuelven a un “recall” a la fábrica.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario