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Consejos para manejar la dermatitis atópica, una afección que empeora con el frío

El aire seco, los cambios bruscos de temperatura y los espacios calefaccionados impactan en la hidratación cutánea, lo que puede empeorar los brotes. Recomiendan insistir en los cuidados para las pieles sensibles.

El aire seco, los cambios bruscos de temperatura y los espacios calefaccionados disminuyen la humedad del ambiente, por lo que impactan en la hidratación de la piel y generan un microclima desfavorable para quienes tienen dermatitis atópica (DA), una enfermedad inflamatoria crónica -no contagiosa- que altera el sistema inmunitario y, en su variante severa, se manifiesta frecuentemente con brotes en la piel, picazón intensa y persistente, dolor, enrojecimiento, costras, secreciones e infecciones.

Está comprobado que las personas con DA experimentan más picazón en invierno, porque la piel sensible de estos pacientes reacciona ante las alteraciones bruscas de temperatura. Por tal motivo, la Asociación Civil de Dermatitis Atópica Argentina (ADAR) aprovechó el inicio de esta estación del año para realizar recomendaciones e invitar a todos a “ponerse en la piel” de los pacientes.

“Al vivir con DA, estás muy pendiente de tu piel todo el tiempo. A dónde vas y cómo te vestís son aspectos menores para cualquiera, pero pueden determinar la aparición de brotes en la piel y una picazón intensa difícil de manejar, que te puede impedir concentrarte en una reunión social o laboral y no dejarte dormir en toda la noche”, sostuvo Mariana Palacios, mamá de una hija con DA y presidente de ADAR.

El frío aumenta los brotes y agudiza los síntomas de irritación. Los ambientes cerrados y climatizados resecan la piel, lo que lleva a empeorar el cuadro de quien presenta eccemas. Esto hace importante -en esta época del año- insistir en los cuidados que la piel sensible necesita.

Recomendaciones de invierno:

  • Mantener los ambientes húmedos (colocando en cada uno un recipiente con agua)
  • Realizar baños cortos, con agua tibia
  • Utilizar jabones sin perfume
  • Aplicarse abundante crema humectante tras secarse la piel con una toalla suave.
  • No sobreabrigarse
  • Vestirse en capas, con ropa fácilmente removible
  • Evitar el aumento de la temperatura corporal y la sudoración.

“De todas maneras, siempre y sin excepciones, ante un nuevo brote, la recomendación más certera es consultar con el médico especialista, ya que cada caso es distinto y puede requerir tratamientos específicos”, aseguró Mónica Ladner, mamá de dos hijos con DA y miembro de la CD de ADAR.

Esta enfermedad se presenta como una picazón intensa y enrojecimiento de ciertas zonas de la piel como el cuero cabelludo, la cara, el cuello, la zona de pliegues o como eczema crónico de las manos. También puede comprometer la zona genital, pezones y areolas y provocar un gran impacto en la calidad de vida.

Aparece mayoritariamente en la infancia y, en un porcentaje importante de casos, con los años el cuadro se va revirtiendo. Sin embargo, en 3 de cada 10 pacientes la condición continúa tras la pubertad y, de hecho, algunas personas inclusive experimentan los primeros síntomas recién en la adultez. Los casos severos en adultos tienden a ser alrededor del 5%.

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