Opiniones

Construir una democracia vibrante y pluralista en Argentina tomará tiempo

El director de Argentina 2030, Iván Petrella, analiza las repercusiones de la solicitada que firmaron intelectuales a favor de Juntos por el Cambio.

La semana pasada, circuló entre académicos, científicos, intelectuales y personalidades de la cultura una solicitada de apoyo a la fórmula Mauricio Macri – Miguel Pichetto. En pocas horas, y en forma inorgánica, el documento consiguió decenas de firmas, muchas de ellas de primer nivel local e internacional.

El contenido del documento es, en cierta medida, predecible: se valoran positivamente de los últimos cuatro años la recuperación de las estadísticas públicas, los esfuerzos por alcanzar mayor transparencia, el respeto por la división de poderes, el uso no partidario de los medios públicos, la política internacional, el respeto por el federalismo y la inversión en infraestructura. Se hace referencia también a errores, se remarca la difícil situación actual y se pone en primer plano la gran deuda pendiente: la reducción de la pobreza. Quienes firman, además, lo hacen con un apoyo crítico: sabiendo que cuatro años son poco tiempo, valorando en muchos casos más intenciones que resultados, y no dejando de lado su convicción de levantar la voz cuando disientan con ideas, propuestas o decisiones.

Como todo fenómeno horizontal en tiempos de redes sociales, la solicitada no tardó en llegar a opositores, cuya primera reacción no fue solamente criticar el contenido del documento sino criticar a las personas que firmaban, en algunos casos violentamente. Hubo casos de personas que decidieron retirar su firma, incómodas ante el tono y el contenido de los mensajes recibidos. La científica Marina Simian fue hostigada en redes una y otra vez, como si sus críticas al gobierno en materia científica le impidieran elegir votarlo por las razones esbozadas en la solicitada. Ante el volumen que adquirió la discusión, el presidente publicó el domingo en sus cuentas de Facebook y Twitter un mensaje a favor de la diversidad de ideas y de la tolerancia, agradeciendo también el apoyo recibido.

La reacción violenta contra la solicitada hizo, de forma sorpresiva para muchos opositores, que más gente quisiera firmarla. Personalidades de renombre se sumaron hacia final de la semana y durante sábado y domingo con su apoyo. El hostigamiento ante la declaración política, honestamente, sorprende: ¿qué dice el principal candidato opositor de los temas remarcados como relevantes en la solicitada? ¿Garantiza acaso la oposición la división de poderes, la transparencia, las estadísticas públicas, la inserción internacional, el federalismo o la inversión en infraestructura? Por lo hecho cuando fueron gobierno, por la composición de la fórmula y por la falta de autocrítica, no parece ser el caso.

Sospecho que la respuesta pasa por otro lado. La solicitada, con académicos, intelectuales, científicos y personalidades de la cultura, mostró que la pretensión mayoritaria del “frente de todos”, ya desde su nombre, falta a la realidad: no están con ellos todos los académicos, todos los intelectuales, todos los científicos o todos los artistas. Como acto político, además, documentos y adhesiones de este tipo tienen un efecto liberador: mucha más gente se atreve a expresarse y a marcar sus apoyos y sus críticas.

Desde el comienzo de su circulación hasta el día de hoy, la dinámica de la solicitada a favor de Macri en las elecciones de 2019 sirvió, por sobre todas las cosas, para diagnosticar a nuestra discusión pública, con sus ideas, sus conflictos y sus pretensiones. Más allá del presente electoral, si algo mostró hasta ahora la experiencia es que construir una democracia vibrante y pluralista en Argentina tomará tiempo.

Iván Petrella es director de Argentina 2030 en la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

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