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Crecen las dudas sobre la muerte de cinco calcinados en las protestas en Chile

El Servicio Médico Legal (SML) no informó acerca de los orificios a la altura del torso de Joshua Osorio, de 17 años, y adjudicó su muerte a asfixia por incendio. El organismo oficial reconoció que no hizo ningún peritaje balístico a los otros cuatro cuerpos.

Santiago - El Servicio Médico Legal (SML) admitió ayer que no realizó ningún tipo de peritaje balístico a los cuerpos de cinco personas que murieron calcinadas en un incendio en la bodega de una empresa de ropa interior, el pasado 20 de octubre, en el marco de las protestas contra el Gobierno de Sebastián Piñera. Así respondió a la versión del sitio online Interferencia, el cual informó que, al menos una de las víctimas tiene tres impactos de balines en su cuerpo, pero que oficialmente se atribuyó el deceso a intoxicación y asfixia.

Se trata de uno de los caos en un mar de denuncias contra las diferentes fuerzas que participaron en la represión (Carabineros y Ejército), que contemplan desde sospechas de asesinato, hasta torturas y violaciones. Las acusaciones llevaron a la Alta Comisionada de Naciones Unidos para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, a enviar una misión de expertos a verificar dichas acusaciones.

En un comunicado de siete puntos, el organismo dependiente del Ministerio de Justicia defendió que “en todos los casos relacionados con la contingencia de las últimas semanas, sus profesionales, funcionarios y funcionarias han aplicado correctamente los protocolos establecidos”.

Aunque no menciona que el 22 de octubre fue removida de su cargo a la jefa del laboratorio de autopsias, Aleida Kulikoff, el Servicio Médico Legal sostuvo que “sus equipos humanos han sido en extremo apegados a la rigurosidad e imparcialidad que debe tener la acción del Servicio, en particular desde su departamento de Tanatología”.

En el cuarto punto, precisó que “el SML no realiza pericias balísticas” y reafirmó que tienen instrucciones del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de “realizar todos los esfuerzos, dentro de nuestras facultades legales, en que se esclarezcan las circunstancias de quienes fallecieron en estos días”.

El sitio online Interferencia pidió al médico forense Luis Ravanal analizar las lesiones descritas por el SML en el tórax de Joshua Osorio, cuyo cuerpo fue encontrado en la empresa Kaiser.

El local fue saqueado al mediodía del 20 de octubre y luego de que las llamas consumieran el lugar aparecieron horas después cinco cadáveres. Todos calcinados. Era el primer día en toque de queda y el segundo bajo estado de emergencia, y el caso de las cinco víctimas se mantiene confuso porque fue muy difícil para los familiares identificar los cuerpos de sus parientes que habían dado por desaparecidos.

Joshua Osorio tenía 17 años, cursaba segundo año del nivel medio y su autopsia, que se llevó a cabo el 21 de octubre, demostró que su cuerpo tenía tres orificios en el tórax que no fueron medidos por el SML, aseveró Interferencia.

De acuerdo al documento al que tuvo acceso ese medio, el joven tiene dañada la “parrilla costal posterior derecha, entre las costillas 10 y 11”. Lo que haya provocado los orificios también dañó la costilla número 10, la que presenta astillamiento y bordes irregulares.

Ravanal insistió en que “el SML debió analizar los orificios en la espalda”. Además, criticó que “no envía muestras para estudio de residuos de pólvora o de disparo. “¿Cuál es el origen de los orificios en el tórax, que ni siquiera se miden? No se realiza ninguna descripción radiológica”, y apuntó que “los cadáveres no deberían ser sepultados hasta que no se revisen los informes de autopsia”. “Es atípico que exista un orificio con una fractura aislada sin que se afecten simultáneamente el resto de las costillas expuestas a las mismas condiciones de calor y fuego”, completó.

“La preocupación es mundial sobre Chile por todo lo que ha pasado”, dijo la guatemalteca Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz 1992, tras reunirse con autoridades del Instituto Nacional de Derechos Humanos en Santiago.

La activista llegó en representación de organizaciones sociales de varias partes del mundo para solidarizarse con los familiares de los 20 muertos durante las protestas. Además busca conocer los detalles de las 179 denuncias interpuestas ante la justicia por el INDH por casos de maltratos, torturas y abusos sexuales sufridos por manifestantes.

“Ha caído un paradigma sobre Chile en el sentido que se suponía que este era el país mas avanzado en la región (...) y de repente se nos destapa una situación verdaderamente brutal”, acotó la premio Nobel.

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