Política

Cruces entre el oficialismo y la oposición tras la sanción de la emergencia alimentaria

Luego de que el proyecto de prórroga hasta 2022 se convirtiese en ley por unanimidad, los senadores celebraron la aprobación con críticas a sus adversarios políticos. Qué dijeron.

El proyecto de prórroga a la emergencia alimentaria hasta 2022 fue convertido en ley este miércoles por el Senado por unanimidad -con 61 votos a favor-, una semana después de su correspondiente media sanción en Diputados, en medio de una crisis social, económica y política acelerada tras las PASO del 11 de agosto.

Finalizada la sesión, que duró menos de cuatro horas, senadores -del oficialismo y de la oposición- hablaron con la prensa y celebraron la sanción de la norma, aunque repartieron críticas a sus adversarios políticos.

“La Argentina está en Emergencia Alimentaria desde 2002. En ese contexto el Gobierno nacional ha tomado medidas para atender ese tema y eso lo ha hecho en conjunto con las provincias. Después de eso un grupo de opositores manifestó que la Argentina necesitaba una ley de emergencia alimentaria y le dijimos que ya existía esa ley, entonces le hicieron una modificación y plantearon que era para este año y no nos opusimos”, señaló el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo.

En cuanto a la puesta en marcha de la ley, sostuvo que “el Gobierno que asuma a lo mejor es el mismo Gobierno que está ahora y tendrá que implementar esta ley”.

“Yo espero que la Argentina estabilice su economía de manera consistente, que baje fuertemente la inflación y eso va a hacer que baje fuertemente la pobreza porque la inflación es la otra cara de la pobreza”, cerró.

En tanto, el jefe del bloque de senadores justicialistas, Carlos Caserio, celebró la sanción de esta ley y sostuvo: “Nadie tiene ganas de ser pobre, nadie tiene ganas de mandar a sus hijos a un comedor comunitario, ni de que coman en la escuela cuando tienen que comer en sus casas. Eso es un desafío que tiene que resolver el Estado”.

Además, en relación a la ausencia del candidato a vicepresidente del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, durante la sesión de hoy y a sus declaraciones contrarias al proyecto de emergencia alimentaria, señaló: “No vino, pero seguramente hubiese tenido una visión distinta”.

Pichetto había manifestado que la iniciativa no tenía "sentido" y había calificado a los movimientos sociales de ser "espacios dirigidos a conmocionar el espacio público".

Por su parte, la senadora del FpV y candidata a gobernadora por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, celebró que “todo el arco político se haya puesto de acuerdo en una política que era urgente” y destacó que la necesidad era “garantizar las cuatro comidas en la mesa de los argentinos”.

“La realidad es que estamos sumergidos en una crisis que no para de profundizarse y necesitábamos darle las herramientas al Ejecutivo nacional para que pueda paliar esta situación. Esto no es nada de fondo, es un parche, pero es muy importante para muchas familias. Lo que sí estamos sugiriendo al Ejecutivo nacional es que las partidas se distribuyan de una manera mucho más equitativa en toda la Argentina”.

Además, avizoró que ya llegará el momento de discutir otro tipo de proyectos más de fondo que tengan que ver con el trabajo, con la infraestructura, con el futuro de la Argentina. “Es lo que nos está pidiendo Alberto Fernández, que nos sentemos todos en una misma mesa a diagramar políticas de Estado”, agregó.

Por último, el presidente del interbloque de Cambiemos en la Cámara alta, Luis Naidenoff, autor de uno de los discursos más encendidos de la tarde en el recinto, insistió en su posición e indicó: “Lo que nosotros expresamos como bloque es que la Argentina hace 18 años de manera ininterrumpida vive con una emergencia social y alimentaria y cuando la pobreza estructural, que lleva prácticamente 25 o 30 años, ronda cerca del 25% hay responsabilidades compartidas”.

“Lo que pretendemos nosotros desde el debate es separar el contexto de la propia necesidad y la urgencia y dejar en claro nuestro compromiso. A nosotros nos corren con el estigma que somos un Gobierno que vino a sentar las bases y gobernar para los sectores más privilegiados de la sociedad argentina pero resulta que cuando mirás el presupuesto, el 76% del gasto primario es inversión social; ampliamos la AUH y eliminamos el IVA de la canasta familiar tras las PASO”, se defendió.

“Obviamente que hacemos una autocrítica, nosotros nos hacemos cargo de lo que nos toca, así como nosotros no logramos disminuir la pobreza, no fuimos los únicos generadores de la pobreza”, concluyó.

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