Economía

¿Cuáles son los 5 emergentes más riesgosos y vulnerables?

Un estudio sobre el endeudamiento de los países emergentes muestra que a pesar de que algunos hacen los deberes, el panorama sigue inquietante.

El nivel de endeudamiento de los países emergentes (EM) sigue inquietando a los expertos. Aunque se han visto mejoras en varios de ellos, entre los cuales destacan a la Argentina, los esfuerzos fiscales que deben encararse o continuarse son de tal magnitud que generan dudas sobre la sostenibilidad de las deudas soberanas. Según un reciente estudio del prestigioso Institute of International Finance (IIF) con sede en Washington y del cual se nutren los principales bancos y fondos de inversión del mundo, los nuevos focos de alto riesgo son además del caso argentino, el de Brasil, Pakistán y México entre otros.

Con respecto al caso argentino, los autores del estudio los economistas del IIF Sergi Lanau, Jonathan Fortun y Boban Markovic, destacan que pese a tener un alto nivel de deuda muestra cierta estabilidad, pero de todas maneras alertan sobre el riesgo de roll-over (refinanciación) dado que si las necesidades de financiamiento bruto (por el servicio de la deuda) son significativas debe endeudarse sustancialmente en condiciones adversas del mercado. También hacen hincapié en los choques cambiarios como una de las principales fuentes de riesgo que observan sistemáticamente, ya que la alta dolarización de la deuda argentina hace que la trayectoria de la deuda sea especialmente sensible a la depreciación. “Otra dimensión crucial de la sostenibilidad de la deuda es la viabilidad de ejecutar una política fiscal estricta de manera consistente para reducir la deuda”, enfatizan los economistas del IIF y ponen el acento en el caso argentino por ser un país con alta deuda que está bajo un programa del FMI con el compromiso de un ajuste fiscal significativo en relación a programas anteriores para reducir el endeudamiento público. “Argentina necesita un ajuste fiscal desafiante en el contexto de sus programas del FMI para reducir el alto nivel de deuda soberana”, dice el estudio que a su vez advierte que la experiencia histórica de programas similares del Fondo dan cuenta que los objetivos planteados ni son ni fueron fáciles de conseguir por la mayoría de los países que se comprometieron a metas similares.

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A continuación lo más relevante del informe “Debt Sustainability in EM” que evalúa la vulnerabilidad de la deuda emergente.

En las últimas semanas advertimos sobre el aumento de los niveles de deuda en todo el mundo. Creemos que el riesgo de la deuda es un tema principal para ver en los mercados emergentes de manera más amplia.

La deuda es alta en bastantes mercados emergentes y, en virtud de la política actual y la configuración macroeconómica, no se garantiza que se estabilice o disminuya en todos los ámbitos. Las necesidades de financiamiento del gobierno, una medida del riesgo de reinversión, también son altas en algunos países. Nuestra metodología señala una alta vulnerabilidad en lugares como Argentina, Brasil, Egipto, Pakistán y Sudáfrica. La consolidación fiscal en curso en los programas del FMI como los de Argentina y Pakistán podría reducir notablemente el riesgo, pero un análisis de programas anteriores muestra que sus objetivos fiscales son desafiantes, ya que están en el rango superior de lo que otros países lograron.

Basamos nuestra evaluación de riesgo de deuda entre países en tres pilares, en línea con el conjunto de herramientas de vulnerabilidad fiscal EM: el primero es el nivel de deuda actual y la trayectoria probable dada la configuración de políticas existentes y las condiciones de crecimiento (riesgo de solvencia, esencialmente); el segundo son las necesidades brutas de financiamiento, que son un indicador de riesgo de reinversión; y el tercero es un conjunto de herramientas para medir qué tipo de choques podrían afectar significativamente la trayectoria de la deuda y comprometer la sostenibilidad a mediano plazo.

Los índices de endeudamiento están por encima del 50% del PIB en muchos EM que monitoreamos y, en algunos casos, están en zona de alto riesgo. El riesgo que representa la alta deuda depende de si se espera que la deuda disminuya. La mayoría de los EM altamente endeudados tienen planes para reducir la deuda en el mediano plazo. Dado que la capacidad de los países para hacer ajustes fiscales es incierta, evaluamos la dirección de la deuda bajo la política fiscal actual y el entorno macro, calculando la brecha entre el saldo primario estabilizador de la deuda y el saldo primario real. Cuando la brecha es positiva, se espera que la deuda aumente a menos que el país ajuste la política fiscal. Usando esta métrica, identificamos a Brasil, Pakistán y Sudáfrica como países de alta deuda donde el riesgo de solvencia puede aumentar. Otro grupo de países, incluidos Argentina e India, muestran niveles de deuda bastante altos, pero al menos en las condiciones actuales, puede esperar a verse una deuda estable.

Los países con deuda alta pero en caída, aún pueden enfrentar un riesgo de reinversión si las necesidades de financiamiento bruto son grandes, ya que deben endeudarse sustancialmente, en condiciones adversas. Proyectamos que el financiamiento bruto debe ser alto en Argentina y Brasil, principalmente debido al servicio de la deuda, y muy alto en Egipto, Líbano y Pakistán.

Dado que la sostenibilidad de la deuda es inherentemente prospectiva, utilizamos herramientas para evaluar cuántos choques podrían cambiar las trayectorias de la deuda. Los choques cambiarios son una de las principales fuentes de riesgo que observamos sistemáticamente, ya que la alta dolarización de la deuda en países como Argentina, Ucrania y Venezuela hacen que el camino de la deuda sea especialmente sensible a la devaluación. Otra dimensión crucial de la sostenibilidad de la deuda es la viabilidad de ejecutar una política fiscal estricta de manera consistente para reducir la deuda. Por ejemplo, dos de los países con alta deuda en los que estamos enfocados, Argentina y Pakistán, están en programas con el FMI con el objetivo de un ajuste fiscal significativo para reducir la deuda.

Si bien la vulnerabilidad externa de los EM en general disminuyó en el último año, seguimos preocupados por los focos de alto riesgo de deuda: Brasil enfrenta una combinación de deuda alta y creciente, y grandes necesidades de financiamiento. Egipto y el Líbano enfrentan circunstancias similares, a pesar de que sus trayectorias de deuda son más favorables si perdura la disciplina fiscal. Argentina y Pakistán necesitan un ajuste fiscal desafiante en el contexto de sus programas del FMI para reducir la alta deuda.

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