Política

Daniel Arroyo: "Apoyo a Cristina en su idea de ciudadanía responsable"

El exministro de Desarrollo Social y diputado de Red por Argentina mostró su acercamiento a la expresidente en la Feria del Libro. Sostuvo la necesidad de crear políticas que permitan reactivar el mercado interno para disminuir la pobreza.

El exministro de Desarrollo Social y diputado nacional de Red por Argentina, Daniel Arroyo, mostró su acercamiento a la expresidente Cristina de Kirchner en la Feria del Libro. Sostuvo la necesidad de crear políticas que permitan reactivar el mercado interno para disminuir la pobreza.

Periodista: ¿Cuáles considera que son las principales dificultades en la economía?

Daniel Arroyo: Está claro que la economía argentina está desmadrada en lo macro y micro. En lo macro porque el único objetivo que se planteó el Gobierno fue controlar el dólar y no lo logra. Aumenta el riesgo país, no porque Cristina escriba un libro, sino porque quienes compraron los títulos públicos cruzan datos en Excel y se retiran al considerar que no habrá forma de pagarlo. En lo micro, la vida cotidiana está desacomodada mal porque está aumentando la pobreza ante el fuerte estancamiento de trabajo y el brutal incremento de los alimentos que se fueron al demonio.

P.: ¿Existe una nueva estructura de pobreza?

D.A.: Los 90´s marcaron el fenómeno de la nueva pobreza. La pobreza estructural, es decir aquel que es pobre desde hace tiempo y tiene problemas de vivienda, salud y servicios básicos. En cambio, el pobre por ingresos tiene trabajo porque no le alcanza la plata. Los 90´s marcan la vuelta de la movilidad social descendente o de la nueva pobreza, como son los casos de chicos que se quedan a vivir con los padres y otros que se juntan porque no les alcanza.

P.: ¿Y con el kirchnerismo no hubo pobreza?

D.A.: Con el Kirchnerismo en 2003 se desarmó el esquema de la nueva pobreza y surgió el problema de la vulnerabilidad. Es decir, gente que no es pobre, que la llevaba como podía y que en esencia tenía un trabajo informal muy asociado a la coyuntura de la economía y al consumo. Pero a diferencia del anterior, este gobierno volvió a plantear el esquema de la nueva pobreza.

P.: ¿Cómo se divide la estructura social?

D.A.: Hoy se puede dividir en cuatro. La pobreza estructural, los que no tienen servicios básicos, los sectores vulnerables que se están transformando en pobres que son los que hacen changas y los que la llevan muy mal porque la economía está trabada, la clase media que claramente está perdiendo capacidad de consumo y la clase alta que solo representa al cinco por ciento de la población y que tiene niveles de ingresos muy altos.

P.: ¿Cómo se detiene la caída social?

D.A.: No se detendrá si no se cuida el mercado interno. Además, hay que establecer una política real vinculada al tema de alimentos, que estos 64 productos, una cuestión muy elemental y hecha a desgano. A partir de ahí quienes formamos parte de la oposición debemos construir una nueva política de créditos no bancarios y ampliar el derecho al consumo. Luego vendrán cambios muy profundos cortar la venta de droga en los barrios, rearmar el esquema productivo y reconstruir el sistema previsional.

P.: ¿Hay un nuevo fenómeno?

D.A.: El fenómeno hoy es la nueva pobreza por ingresos, con bajo consumo, con más gente en los comedores comunitarios, más chicos que se quedan a comer en las escuelas, falta de acceso a los medicamentos, docentes que trabajan dos turnos y de todas maneras se endeudan.

P.: ¿Qué significa ser clase media en Argentina?

D.A.: Está vinculada a tres condiciones, tener trabajo formal, proyección futura en términos de ingresos, (previsión y planificación) y movilidad social ascendente. Se perdieron 250 mil puestos de trabajo, tener trabajo formal no garantiza no ser pobre porque el sueldo no alcanza, se perdió la proyección porque no hay valor de referencia y no queda claro qué es la movilidad social ascendente porque no se sabe qué hay que hacer para lograrlo. Hay dos partes muy significativas, la nueva pobreza y la clase media en transición que la pelea permanentemente.

P.: ¿Cuál es la inflación que estima hasta octubre?

D.A.: Ya estamos camino a una inflación altísima. El presupuesto que voté en contra aseguraba una inflación de 23 por ciento y un dólar a 40 pesos. Está claro que ya está completamente desfasado y que la inflación será muy cercana a la del año pasado que llegó al 47 por ciento.Es decir, el doble de lo que prometieron.

P: ¿Tiene techo el dólar?

D.A.: Dios sabe si el dólar tiene techo, lo que sabemos es que sube el dólar y se desacomoda todo. Mi tarea como dirigente político de la oposición no es tirar leña al fuego, quiero que el Gobierno controle el tipo de cambio, garantice los 64 productos de la canasta básica y congele las tarifas. Si hace eso mínimamente, la caída social tendrá un piso y desde ahí podremos avanzar un poco. Los argentinos no se pueden seguir endeudando.

P.: ¿Por qué cree que no pueden controlar el tipo de cambio?

D.A.: En primer lugar porque hizo un acuerdo absurdo con el Fondo Monetario Internacional y el presidente del Banco Central hoy es Lagarde, no es otro. El Gobierno no tiene vocación y en vez de construir políticas, usa como única herramienta el aumento de la tasa de interés.

P.: Pero en la vida cotidiana, ¿qué medidas de desendeudamiento se pueden implementar?

D.A.: Creo que hay que hay que armar un sistema de crédito no bancario a tasas del 2 o 3 por ciento anual y en este sentido, presenté un proyecto de crédito para desendeudar a las familias. El Gobierno habla permanentemente de la globalización y de lo que ocurre en el mundo ignora que nadie en el mundo utiliza el fondo de seguridad social para dar crédito. Chile, Brasil y Ecuador tienen un sistema como el que plantee en un proyecto de ley para llegar a 4 millones de personas.

P.: El jueves pasado estuvo en la presentación del libro de Cristina Kirchner, ¿qué impresión se llevó?

D.A.: La presentación me pareció muy buena por tres cuestiones. Primero porque hubo muchísima gente y creo que cuando hay movilización se construye una identidad. En segundo lugar porque Cristina planteó cosas para adelante, como el concepto de ciudadanía responsable y la necesidad de un nuevo contrato social que defina las prioridades y el rumbo para rescatar a la Argentina y reconstruirla. El tercer aspecto que considero muy valioso que es el mercado interno como elemento clave para ponerle un piso a crisis. Celebro que se hable de futuro, de lo que va para adelante y no solo del debate de lo que pasó.

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