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Debuta nueva ley para edificaciones

En pocos días se promulgarán las normas para facilitar construcciones, que limitará a la vez las alturas y redistribuirá los usos en la Capital.

El oficialismo porteño siguió ayer la regla y aprobó las dos leyes urbanísticas más importantes de un distrito, en soledad total. Sin un voto aparte de los 34 que retiene, Vamos Juntos sancionó en segunda lectura los Códigos de Planeamiento Urbano y de Edificación.

El clima preelectoral convierte a la Legislatura porteña casi en una escribanía del Ejecutivo. Tampoco la bancada aliada de Martín Lousteau acompañó la iniciativa. Como sea, tras su publicación en el Boletín Oficial las normas regirán para la Ciudad y apuntan a provocar mayor densidad de población, entre otros conceptos, con la idea de que los vecinos tengan más cerca sus lugares de trabajo.

Las leyes sancionadas permitirán edificios con departamentos más chicos, de 18 m², pero que podrán ocupar la mitad de la superficie. Tal como anticipó este diario, ya no existirán el FOS ni el FOT para calcular cuánto se puede construir, pero habrá un límite de 38 mentros, 12 pisos, para la altura de los nuevos edificios. A la vez, se permitirán baños “incompletos” (sin bidet) y se podrá omitir la vivienda para los encargados. Promueve también la habilitación de baños sin distinción de género, la posibilidad de no instalar mingitorios y la colocación de cambiadores para bebés en los sanitarios para varones.

Los proyectos, que envió Horacio Rodríguez Larreta, fueron debatidos por meses e inclusive, la última versión fue corregida por demandas de los vecinos, como en el caso del barrio de Agronomía donde se vetó la construcción de un estadio y la apertura de una calle.

Según el oficialismo, la mayoría de la ciudad tendrá hasta cinco pisos. El Código de Planeamiento Urbano ahora reduce de 27 a 6 las alturas permitidas de acuerdo con los barrios. Facilita la “mixtura de usos” de los suelos en los barrios, lo que significa que no habrá tantas zonificaciones sino que se habilitará la combinación de las actividades.

Por otra parte, se promueven medidas como las “terrazas verdes” o “techos blancos” que absorban el calor en épocas de alta temperatura. En cuanto a los materiales para las edificaciones, se permitirán nuevas tecnologías y se impondrán, por ejemplo, las lámparas de led.

El diputado Agustín Forchieri (VJ), jefe de la bancada oficialista, dijo que “debemos crear una nueva trama urbana que identifique, aproveche y potencie los nodos y corredores existentes, desarrollando a su alrededor densos conjuntos de usos mixtos donde las personas vivan, trabajen y accedan a los servicios en un radio relativamente reducido”.

Desde el bloque Evolución (UCR-Lousteau), que rechazó las iniciativas, Juan Nosiglia dijo que “es un Código que configura el desarrollo futuro sin avanzar en la integración con el área metropolitana, en la relación con el río y muy poco ambicioso respecto del espacio verde y público”.

Para el socialista Roy Cortina “tras el discurso maniqueo del freno a las torres, el texto promueve un importante incremento de la capacidad constructiva, sin ninguna evaluación del impacto negativo que puede tener en servicios públicos que están saturados, en la disponibilidad de espacios verdes y en las identidades barriales”.

Ahora la apuesta del oficialismo porteño es aprobar la semana que viene la prohibición de la actividad de los llamados “trapitos” y limpiavidrios callejeros.

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