Política

Defensa: Di Chiaro viajó a Washington para cerrar acuerdo con el Pentágono

La viceministra de Defensa, Paola Di Chiaro junto a otras autoridades, estuvieron en Washington, D.C. para participar de reuniones en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El interlocutor en el Pentágono, Sergio de la Peña, ocupa el cargo de secretario adjunto para asuntos de Latinoamérica. Peña es coronel retirado del Ejército estadounidense y fue un portavoz activo ante la comunidad latina sobre temas de seguridad durante la campaña que llevó a Donald Trump a la presidencia de su país. El encuentro de dos jornadas (jueves y viernes pasado) tenía el objetivo principal de profundizar las relaciones bilaterales y reforzar el intercambio en el área militar. La ronda de conversaciones con los Estados Unidos sobre temas estratégicos de interés mutuo incluía; cooperación hemisférica, modernización de las fuerzas armadas, operaciones de mantenimiento de la paz, no proliferación de armas, iniciativa de centros de fusión (de información), conciencia del dominio marítimo y coordinación de ayuda humanitaria (preparación y respuesta en caso de desastre). Como es de práctica la agenda suele estirarse hacia otros asuntos, interesó a los viajeros explorar la adquisición de equipamiento vía el programa FMS (Foreign Military Sales, Ventas Militares a Extranjeros) un sistema de compras por intermedio del Departamento de Defensa de los Estados Unidos para países aliados. Se dice que el beneficio del programa radica en el precio idéntico al que se cobra a las fuerzas militares estadounidenses aunque la cifra para clientes extranjeros crece significativamente (hasta un 20 por ciento) en algunos casos por ciertos cargos adicionales, por ejemplo, reserva del insumo y gastos administrativos como sucedió con repuestos parta el avión entrenador Texan T6-C de la Fuerza Aérea Argentina. En ese programa está la adquisición de un par de aviones de exploración Orion P3-C destinados a la Aviación Naval. La Armada necesita recuperar la capacidad de control del mar y presencia en la milla 201, un espacio oceánico en el que el país pierde casi 800 millones de dólares anuales por la pesca no regulada. El gobierno compró 4 patrulleros marítimos que se fabrican en Francia y se requiere completar el paraguas disuasivo con aeronaves de largo alcance para la Escuadrilla Aeronaval de Exploración N°6. Otra faceta del problema del control oceánico radica en el intercambio de información de movimiento de buques y aeronaves, además de otros datos que permitan revelar actividades de organizaciones transnacionales dedicadas al tráfico ilegal, sean armas, sustancias tóxicas, residuos nucleares (de posible uso por terroristas en artefactos explosivos conocidos como “bomba sucia”) y personas. Fue el momento de dialogar sobre la iniciativa de los Centros de Fusión (de información), una actividad conocida por la expertise del acompañante de Di Chiaro, José Vila, subsecretario de Asuntos Internacionales, quien antaño se desempeñó como analista senior de inteligencia en la AFI (ex SIDE) y cubrió funciones en Estados Unidos. Coincidencia o no, Marianela Marzi, a cargo de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar del ministerio de Defensa (DNIEM) visitó Miami, sede del Comando Sur, a cargo del almirante Craig Faller, al mismo tiempo que Di Chiaro conversaba en Washington. El Centro de Fusión (de información) también fue parte de la agenda de Marzi. No es más que una herramienta de trabajo para compartir información de la Fuerza de Tareas Interagencia Conjunta Sur (en inglés, JITF-S, Joint Interagency Task Force South), que depende del Comando Sur y tiene base en Key West, Florida. Argentina (oficial de enlace, capitán de navío Marcelo Barbich) forma parte de esa estructura junto con Brasil, Canadá, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Francia, Honduras, México, Países Bajos, Panamá, Perú, España, Trinidad y Tobago y el Reino Unido. Hay terminales en cada uno de esos países que utilizan internet para el intercambio de información desclasificada con el objetivo de detectar y monitorear amenazas del tráfico ilícito. La formación de personal militar y de funcionarios civiles también ocupó un lugar, Di Chiaro avanzó con la postulación de personal para programas de estudio en el Colegio Interamericano de Defensa. El IADC, siglas en inglés de Inter-American Defense College), con sede en Washington, tiene un convenio de reciprocidad con el ministerio de Defensa criollo. Esa institución tiene como objetivo preparar a oficiales militares y funcionarios gubernamentales civiles de los estados miembros de la OEA para que asuman cargos de alto nivel estratégico dentro de sus gobiernos, a través de programas académicos de posgrado y nivel avanzado en defensa y seguridad. Algunos egresados son el teniente general Bari del Valle Sosa, jefe del Estado Mayor Conjunto y el vicealmirante Pedro Galardi, director de inteligencia de la Armada, también una figura política de Chile, la expresidenta, Michelle Bachellet.

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