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Del Toro recrea el terror gótico de modo magistral

"La cumbre escarlata" (Crimson Peak, EE.UU., 2015). Dir.: G. del Toro. Int.: M. Wasikowska, J. Chastain, T. Hiddleston, C. Hunnam, J. Beaver.

Guillermo del Toro trae el horror gótico al siglo XXI con un film concebido como una pesadilla armada obsesiva y minuciosamente a partir de miles de detalles visuales que la convierten en algo que ningún fan del cine fantástico querría perderse.

Como en su temible y oscura odisea de insectos gigantes "Mimic", el director vuelve a asociarse con el talentoso Mathew Robbins, director del más dark de los films de Disney, "El verdugo de dragones", aquí un guionista de lujo que sabe perfectamente los resortes del género por momentos a homenajear, por momentos a imitar, con una parafernalia de efectos especiales y un derroche de gore e imágenes horripilantes que superan ampliamente las fuentes en las que se inspira.

Ambientada adecuadamente en 1901, la historia se toma quizá demasiado tiempo en ir al grano al plantear un auténtico y elaborado melodrama gótico al mejor estilo del Jacques Tourneur de "Experiment Perilous" con una bella joven, que intentando escapar de ciertos traumas pasados, apuesta todo por un romance imprevisto con un misterioso caballero siempre acompañado por su hermana no precisamente simpática.

La segunda parte del film avanza desde el melodrama hacia el terror como una especie de variación superexpandida, tanto en truculencia como en despliegue de producción y uso intensivo de efectos especiales modernos, de los climas y temas tanto de la Hammer Films como de la serie de films sobre relatos de Edgar Allan Poe dirigidos por Roger Corman y protagonizados por Vincent Price. Empezando naturalmente por "La pavorosa casa Usher", ya que igual que en aquel famoso film de Corman, tambien hay un caserón que, de alguna manera, a fuerza de cobijar espectros es como si tuviera vida propia.

"La cumbre escarlata" es una especie de tren fantasma de lujo donde el director y el guionista le dan al público el gusto de repasar todos los condimentos del género de casa embrujada sin salirse un ápice de las pautas argumentales clásicas y por eso previsibles, pero sorprendiendo permanentemente en cada imagen y detalle asombroso de una de las películas de terror mejor filmadas de los últimos tiempos.

Del trío estelar, lejos la mejor es la malísima cuñada Jessica Chastain, mientras que Mia Wasikowska no siempre aporta algo nuevo a su papel de novia atormentada de las formas más espantosas. Por su parte, si bien tiene momentos, Tom Hiddleston juega un personaje apuntando a la frialdad cerebral de Peter Cushing, aunque no logra ensombrecer el recuerdo del mitico Dr. Frankenstein de la Hammer.

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