Convivencia entre hinchas holandeses y argentinos. Las dos hinchadas juntas en el estadio de Francfort y ninguna agresión, ni verbal, ni física. Algo que solamente puede verse en los Campeonatos Mundiales y está muy lejos de lo que pasa habitualmente en nuestro fútbol, donde se necesita a veces un millar de policías para controlar a los grupos más violentos. Algo habitual en los estadios de Alemania, donde salvo el problema entre los locales y los polacos y la agresión en una estación de trenes de Stuttgart con los « hooligans» ingleses y los alemanes «ultra», no hubo mayores hechos de violencia.
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Los «muchachos» argentinos hasta ahora han tenido un comportamiento ejemplar y ojalá aprendan que el fútbol se disfruta más sin violencia. Que se puede alentar hasta quedar afónico sin agredir a nadie y que el festejo tiene que ser a favor de nuestra Selección y no en contra del rival.