Otro argentino sorprende con hazaña deportiva: ganó Cabrera

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La noticia recorrerá el mundo: el argentino Angel Cabrera ganó ayer el US Open de golf, que finalizó en el complicado campo de Oakmont (Pensilvania), al superar por un golpe de ventaja a los estadounidenses Jim Furyk y al infalible Tiger Woods. Un detalle: se lleva u$s 1.250.000 de los 7 millones que otorga el torneo.

La hazaña del golfista cordobés se sumó al triunfo logrado días pasados por Emanuel Ginóbili, que conquistó por tercera vez el anillo de la NBA al vencer con su equipo de San Antonio Spurs a los Cavaliers de Cleveland.

También la historia reflejará que Cabrera aseguró su triunfo con una excelente tarjeta de 69 golpes en la cuarta y última vuelta, que le dio una luz de ventaja con 285 impactos, uno más que Furyk y Woods, quien esta vez no pudo cumplir su objetivo de alcanzar el decimotercer Grand Slam de su carrera.

Tal vez lo que pocos digan fue que el «Pato» Cabrera, como se lo conoce en el circuito, se convirtió en el primer golfista de Sudamérica que gana un Abierto estadounidense y en el segundo de la región que se impone en un torneo de Grand Slam, luego de que el maestro Roberto de Vicenzo -hace ya 40 añoslograra el máximo galardón en el British Open de 1967.

Seguramente muchos menos son los que saben que comenzó en la cordobesa Villa Allende como caddie de su coterráneo Eduardo Romero, que fue estrella en el circuito profesional de la década del 70 y que a los 20 años se convirtió en profesional, y el propio Romero fue su mentor, financiándole parte de los gastos necesarios para participar en el circuito europeo.

Lo cierto es que desde aquel 1990 comenzó una escalada que lo llevó a ganar el Abierto de Paraguay (1995), Master de América Latina (1996), Torneo de Maestros en Argentina (2001), Abierto de Argentina de PGA (2002) y Abierto de Argentina (2004). Se unió al Tour Europeo en 1996, donde alcanzó 4 victorias, y lo coronó con este magnífico US Open de Estados Unidos. Entre ellos el BMW PGA Championships durante 2005 en Surrey (Inglaterra) y el Internacional de Benson & Hedges también en ese país en 2002.

Visiblemente emocionado y mientras se abrazaba con amigos luego de que Tiger Woods dejara su «pat» a centímetros del hoyo, lo primero que atinó a decir es que este triunfo «le servía para saldar una deuda» con el público argentino, tras dos años sin triunfos.

Para redondear: «Es un momento muy especial, quiero agradecerle a mi familia y a mis hijos por tanto apoyo. Ellos son los que más se lo merecen... Tuvimos la suerte de que un grande como Roberto de Vicenzo se impusiera en el Abierto británico». Para las estadísticas también habrá que apuntar que Cabrera fue uno de los dos jugadores -el otro fue el estadounidense Anthony Kim, con 67 golpes- que ayer lograron mantenerse por debajo del par del campo de Oakmont al firmar con 69 (-1), uno de menos que los mencionados Jim Furyk y Tiger Woods, que no necesitan ninguna carta de presentación.

Para el recuerdo también quedará que Cabrera ya había liderado este US Open tras la segunda ronda y ayer resultó vencedor del difícil y complicado recorrido tras embocar cinco «birdies» por cuatro «bogeys» cometidos para terminar con ese -1 y mantener esa luz que lo llevó a este histórico y resonante triunfo.

La emoción final llegó con suspenso, porque Woods venía detrás (con tres hoyos por cumplir) y con una diferencia de sólo un golpe. Para fortuna del argentino no pudo repetir lo realizado en la tercera ronda, donde alcanzó los 72 golpes (+2) para totalizar los 286 impactos, parecido a lo que le ocurrió con Furyk cuando esperaba en el House con tremenda expectativa.

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