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Desafíos y cuentas pendientes de los ODS en Argentina

• ESPECIAL SUSTENTABILIDAD
La Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible es ambiciosa y desafiante. Empresas, Estado y organizaciones civiles buscan profundizar la articulación para cumplir las metas. ¿Podrán?

Faltan algo más de 4.000 días para llegar al deadline fijado para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que se establecieron en la Agenda 2030. Desde que se lanzó hace tres años, esta hoja de ruta para las empresas, el Estado y la sociedad civil se ha consolidado, expandido en su conocimiento, compromiso, y acción para cumplir las ambiciosas metas. Sin embargo, aún quedan varios desafíos y cuentas pendientes por delante.

Semanas atrás, Tres Mandamientos y Rigou Consultores presentaron su segundo estudio "Empresas y Objetivos de Desarrollo Sostenible", en el que se refleja el rol y la contribución de las compañías argentinas a los ODS. El mismo muestra significativas mejoras en las respuestas en comparación con la encuesta anterior que realizaron en 2016. Del estudio participaron 153 empresas, casi 40 más que en la edición anterior, lo que ya de por sí muestra un avance. "Esto nos marca que hay más jugadores trabajando en sustentabilidad", comenta al respecto la consultora María Rigou, en diálogo con Ámbito Biz. Algunos de los disparadores: ¿dejó pasó la sensibilización a la implementación y a la acción? ¿se sumaron nuevos jugadores a este llamado mundial para alcanzar los 17 ODS? ¿Las contribuciones provienen de programas más vinculados a la gestión corporativa alineada al negocio?

"En estos dos años hubo una evolución bastante importante en casi todos los temas que fuimos sondeando. En el sector corporativo hoy hay un 97% que dice tener algún tipo de conocimiento, y puntualmente el conocimiento profundo se disparó al 79%", señala Estefanía Giganti, directora de Tres Mandamiento. Además, el 32% de las compañías ya realizó un trabajo de alineación a esta agenda internacional, mostrando un importante avance desde el 10% registrado en 2016. Cabe señalar que los ODS ordenan en un especie de "mapa", algo que las empresas ya venían trabajando. Y se debe tener en cuenta que si bien los Objetivos son 17, desglosando más profundamente hay 169 metas, lo que habla de lo ambiciosa y desafiante que es esta agenda. Del relevamiento surge que las compañías se ven protagonistas y como actores que tienen mucho para aportar en cuanto a las aspiraciones de los ODS. Consideran como los más importantes para su sector los de "trabajo decente y crecimiento económico", "producción y consumos responsables" e "industria, innovación e infraestructura". Al respecto, Victoria Morales Gorleri, directora nacional de responsabilidad social del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, sostiene que "hay una conciencia de que el aporte del sector empresario es prioritario y urgente. Pero todavía queda mucho camino por recorrer, porque aún nos falta generar impactos concretos, más allá de las buenas y muchas experiencias positivas que tenemos".

Barreras y articulación

En la encuesta anterior, desde las empresas se respondía que la principal barrera para aplicar estrategias pensadas en función de los ODS era la falta de consenso en el interior de la organización. Ahora ese ítem está en cuarto lugar, y el primero pasó a ser la carencia de herramientas apropiadas para la implementación. Para Giganti, esto habla de una madurez y de un cambio cultural que ya se dio en las compañías, y especialmente en su dirección. Un dato interesante es que destacan la necesidad de profundizar el ODS 17, referido a las alianzas entre lo corporativo, el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. "En Argentina la articulación entre empresas y el Estado es casi nueva. Están más acostumbradas a trabajar con organizaciones de la sociedad civil, especialmente luego de la crisis de 2001 y vinculado más a temas sociales", explica Rigou. En tanto que Morales Gorleri opina que "es fundamental la complementariedad de los sectores para la solución de problemas que son complejos". Y agrega: "Aún no termina de consolidarse un vínculo de confianza. En la medida que surge esto empiezan a fluir las estrategias conjuntas que generan el impacto real. Dejan de ser decisiones de escritorio y pasan a ser estrategias que provocan un impacto real". Para la funcionaria nacional, "el accionar solo de un Gobierno no va a hacer realidad el impacto de los objetivos, se necesita también el compromiso del sector privado y la sociedad civil".

Metas

Rigou llama la atención sobre las diferencias entre los Objetivos del Milenio, establecidos a principio del siglo, y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. "Los ODM se cumplieron en un promedio del 50% y los ODS son más ambiciosos y globales. Porque no es cómo un país desarrollado piensa por ejemplo en África, sino como se piensa a si mismo. Y es que los ODS integran el crecimiento económico porque es necesario para generar impacto social y ambiental", afirma la consultora. Otro punto relevante es que la Agenda 2030 es indivisible porque los ODS están interconectados, y cada meta tiene un impacto sobre otra.

"Hay un sentido de urgencia, porque la curva todavía no está dando como debería para llegar a cumplir los objetivos en 2030. Es por eso que hay que dar un paso al frente en la implementación y acelerar", opina Giganti. Por su parte, Gorleri añade: "Seguramente no lleguemos a alcanzar muchos de los objetivos de los ODS y muchos otros sí. Creo que 2030 nos va a encontrar con impactos positivos en muchas de las metas, y en algunas otras nos quedarán temas pendientes para seguir trabajando.

"Si vemos la foto hoy parece que falta muchísimo, pero hay que tener en cuenta que estamos recién en el inicio. Tenemos que trabajar con prisa y sin pausa, y creo que así podemos llegar a cumplir las metas", concluye Rigou..

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