Política

Desde Diputados ya piden que el Presupuesto 2020 se frene hasta después del 27-O

Andrés Vallone solicitó que el kirchnerismo incluya compromisos asumidos con gobernadores en caso de ganar en primera vuelta de octubre.

La victoria del kirchnerismo en las PASO de anteayer y la pésima jornada en los mercados de las últimas horas resonaron en el Congreso. En Diputados, el legislador opositor Andrés Vallone (Unidad Justicialista-San Luis) pidió que se frene el debate del Presupuesto 2020 -que el Gobierno debe enviar a mediados de septiembre próximo- hasta que se realicen las elecciones generales del 27-O, y solicitó que la fórmula del Frente de Todos incluya todos los compromisos asumidos ante gobernadores a la denominada “ley de leyes”, siempre y cuando triunfen en la primera vuelta.

“Es imprescindible frenar hasta después de las elecciones de octubre, el Presupuesto 2020”, aseguró Vallone, cercano en su momento al sector que representa el actual senador y exgobernador puntano Adolfo Rodríguez Saá, quien semanas atrás se sacó una foto junto a Mauricio Macri y Miguel Pichetto para acordar posiciones de cara a una compulsa electoral que fue muy mala para el oficialismo.

Vallone también dijo que “el próximo Gobierno no puede administrar los recursos con un presupuesto que se basa en un tipo de cambio” y agregó que “los mercados demuestran que la volatilidad del dólar es imprevisible”, y que el resultado del domingo último demostró que “la mayoría del pueblo argentino rechazó en las urnas el plan económico” de Macri.

El diputado, cuyo mandato termina en diciembre próximo, realizará un pedido formal en la estratégica Comisión de Presupuesto de la Cámara baja -que preside el macrista Luciano Laspina-, donde es uno de los secretarios. “El Presupuesto lo va ejecutar un Gobierno que piensa bien distinto del que lo elaboró”, señaló Vallone.

A inicios de julio pasado, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, envió un anticipo del Presupuesto 2020. A lo largo de 96 hojas, el funcionario, entre otras cosas, manifestó: “Para 2019 se espera que la inflación arroje un valor algo inferior a las expectativas del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, las cuales muestran un anclaje de las expectativas de inflación para diciembre de 2019 en el 40,3%”.

Dicho relevamiento fue utilizado en muchos informes de Gobierno fue que dio en el Congreso el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien luego los obvió durante meses. Además, Dujovne resaltó que se espera, para diciembre de 2020, un aumento en el índice de precios del 26,1% y del 19,1% para la misma época, pero de 2021.

En cuanto al Producto Bruto Interno (PBI), el ministro de Hacienda aseveró que caerá durante el corriente año un 0,8%, pero que crecerá 3,5% en 2020. En esa línea, explicó: “Estimamos que esta expansión será liderada por la inversión y por el buen desempeño que continuarán mostrando las exportaciones, y que también jugará un papel importante la recuperación del consumo privado. Esta dinámica positiva será parcialmente compensada por la recuperación de las importaciones y por la reducción del consumo público previsto para alcanzar el superávit primario”.

Sobre este último punto, en el documento se detalló: “El resultado fiscal primario se había deteriorado en ocho puntos del PBI en 11 años, pasando de un superávit del 4,3% en 2004 a un déficit del 3,8% en 2015. En 2019 estamos convergiendo al equilibrio primario y aspiramos un a superávit del 1% para 2020”.

Con respecto a las obligaciones de la Argentina, Dujovne dejó claro que “la deuda soberana” del país “no presenta un problema de solvencia, y la percepción del mercado respecto de los riesgos de liquidez debería mejorar tan pronto como se disipe la incertidumbre política vinculada a las elecciones y se consiga administrar eficientemente el flujo de vencimientos de los próximos meses”.

En otro tramo del documento, desde Hacienda sostuvieron que “luego del aumento de la deuda neta en 2018 debido al movimiento pronunciado del tipo de cambio, con la convergencia al equilibrio fiscal en 2019 y el superávit fiscal a partir de 2020, la deuda neta en términos del PIB comenzaría a descender y se situaría en torno del 49% del PIB en 2019, convergiendo a alrededor del 38% del PIB hacia 2023”. En tanto, “el pago de intereses netos alcanzaría un máximo del 2,8% del PIB en 2020, disminuyendo significativamente en años posteriores”. Números que habrá que reconsiderar para septiembre.

Según Vallone, “la recesión en la que está inmersa la Nación impacta en todos los sectores de la producción genera desempleo y pobreza, por lo que el consumo se ve afectado directamente”. Y disparó: “En este contexto es difícil pensar el crecimiento económico al menos en el corto plazo”.

Desde el mediodía de ayer, Ámbito Financiero consultó al jefe del kirchnerismo en Diputados, Agustín Rossi, sobre la postura del principal bloque opositor de cara al debate del Presupuesto 2020, aunque desde su entorno evitaron contestar hasta el cierre de esta edición.

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