Política

Despedida con críticas al alfonsinismo

Patricia Bullrich y Federico Pinedo representaron al Gobierno durante la ceremonia en un cementerio privado de Pilar. Ausencias radicales.

El mensaje más duro quizás provino de Nicolás Gallo, amigo personal y funcionario de Fernando de la Rúa tanto en el gobierno porteño como el nacional. En ese rol habló en la despedida de los restos del expresidente durante la ceremonia privada que se hizo en el cementerio Memorial de Pilar. Y no anduvo con vueltas para culpar a la complicidad del alfonsinismo y los radicales bonaerenses en la crisis que terminó con la caída del gobierno de la Alianza en diciembre del 2001.

No es el único que habló en ese ámbito, un poco más reservado que el velatorio del día anterior en el Salón de Pasos Perdidos de Diputados, sobre las presiones del peronismo y la relación con el final trágico del gobierno de De la Rúa.-

Bullrich fue terminante en la reivindicación de su participación en ese gobierno como ministra de Trabajo. “Yo estoy acá, participé de un gobierno honesto. Nadie puede asociarme a la corrupción”, dijo y recordó que la ley que volteó a De la Rúa fue la reforma laboral, con la denuncia de sobornos que lanzó el peronismo y los sindicatos. Esa norma se aprobó en el 2000 y en el 2004 el gobierno de Néstor Kirchner la hizo dar marcha atrás.

El enojo más grande de los radicales amigos de De la Rúa no estaba centrado en las denuncias sobre esa votación, sino en la actitud de los propios dirigentes de la UCR, tanto en ese momento como ahora ya que muchos estuvieron ausentes en la despedida.

Rafael Pascual fue uno de los más duros en ese sentido: “Si hay algo que a De la Rúa le dolió fue el intento por expulsarlo del partido” y agradeció a Hipólito Solari Yrigoyen y Elba Roulet por haber frenado ese intento en la Comisión de Ética del Comité Nacional.

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