Economía

Diálogos de Wall Street

Periodista: La Fed no adoptó el consejo del presidente Trump. No hubo mucho apoyo para la moción de recortar los tipos de interés, dijo Jay Powell en la conferencia de prensa. El banco central -con nueve votos a favor- prefirió mantener las tasas cortas en su lugar. Sólo James Bullard se expresó en disidencia, y abogó por una reducción de un cuarto de punto. No conocemos todavía la opinión de Trump, pero sí la de los mercados…

Gordon Gekko: Y les pareció razonable. No hubo ningún chispazo como podía temerse.

P.: ¿Cómo interpretar a esta Fed imperturbable, algo más agresiva que lo pensado?

G.G.: La tasa de dos años cayó 12 puntos base, a 1,75%. No hay nada de agresividad reflejada allí. Todo lo contrario. Los futuros de tasa descuentan la cuasi certeza de una poda de un cuarto de punto, en la próxima reunión de fines de julio.

P.: ¿No es llamativo que los mercados hayan reaccionado tan aplomados? ¿No era previsible una decepción después de tanto menear las chances de una Fed con las tijeras en la mano?

G.G.: Los tuits de Trump levantaron mucha polvareda, pero los mercados no esperaban una rebaja ahora, sino en julio. Y preservan esa expectativa. No hay desaire ni decepción; es lógico que tampoco haya agitación. Diría, más bien, que Powell & Cía. sacaron tajada de la ocasión, haciendo lo que igualmente iban a hacer, en contraposición con lo que pedían -o exigían- los mensajes nada sutiles de Trump.

P.: De paso, Powell subrayó que su mandato dura cuatro año y que piensa cumplirlo en su totalidad. No se arredra ante las amenazas de despido que provienen de la Casa Blanca.

G.G.: No era parte de su declaración preparada, fue una respuesta a una pregunta en particular.

P.: ¿Cree que tanta insistencia de Trump por apurar la merma de tasas obliga a la Fed a contrariarlo, sólo para dejar clara la independencia de la institución?

G.G.: Tampoco. El banco central hizo lo que su discurso permitía prever de antemano, mucho antes que Trump se involucrase con sus recomendaciones de curso de acción. Lo que sí pienso es que cuando el presidente, en su catarata de tuits, da a entender que habrá una reunión con Xi Jinping en la Cumbre del G-20, eso facilita la decisión de la Fed Saber que no vamos a un choque frontal la semana que viene en Osaka torna más potable la idea de mantener las tasas en su sitio.

P.: La Fed dice que bajará las tasas si es necesario. Si no lo hizo es porque la economía no lo precisa. ¿Por qué pensar que la situación va a cambiar en seis semanas? ¿Y por qué entonces se descuenta una reducción de tasas el mes que viene

G.G.: Supongamos que Trump y Xi Jinping forjan una nueva tregua, los mercados trepan gracias al alivio (y conste que ya merodean cotizaciones récord) y la economía sostiene su andar, ¿por qué la Fed hacharía las tasas?

P.: No lo haría..

G.G.: La Fed se compromete a sostener la expansión económica, y si ella se las arregla sola, preferiría no dilapidar la escasa munición convencional a disposición.

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Mensaje. Habló Jerome Powell y los mercados estuvieron lógicamente atentos, siguiendo las determinaciones de la Fed.
Mensaje. Habló Jerome Powell y los mercados estuvieron lógicamente atentos, siguiendo las determinaciones de la Fed.

P.: Los futuros de fed funds pueden equivocarse feo si ello ocurre..

G.G.: Seguro. No son infalibles. No están incorporando en sus precios la posibilidad de una economía global que sea capaz por si sola de conservar su fortaleza. Powell ha dicho, hablando de los EE.UU., que el 70% de la economía está sólida. La industria y la inversión son los puntos flojos. La duda está dada por el sector servicios. ¿Se contagia o no? Si uno da por buena la encuesta que hizo el Informe Empire State el deterioro es cuestión de tiempo, y no mucho. Esa es la visión de los mercados, más sombría que la de la Fed. Veremos quién tiene razón.

P.: Si Trump quiere que bajen las tasas tiene que confrontar con China y no hacer las paces

G.G.: Si quiere una economía saludable, que le despeje las perspectivas electorales el año próximo, mejor que fume la pipa de la paz y se contente con las tasas actuales, que tampoco son un problema. Y de paso preserva la carga del matafuegos convencional.

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