Economía

Diálogos de Wall Street

¿Hacia dónde va la economía mundial? Las señales de recesión se multiplican, los bonos se deprimen y la Bolsa en el subibaja aunque cerca de sus récords. De eso y mucho más conversamos con Gordon Gekko.

Periodista: La recesión golpea la puerta. La curva de rendimientos aportó la evidencia que faltaba. La tasa de los bonos del Tesoro de diez años se ubicó por debajo de la de dos años. Era el último bastión de la resistencia. La Bolsa se asustó y cayó el 3%. Pero el temor le duró un día y después volvió por las suyas. Recompuesta. Como si nada.

Gordon Gekko: Es que la inversión de la curva también duró un día. Es un partido de ping pong. La Bolsa se cae en el momento en que Trump le pega a China. Y el día que Beijing le pega en represalia a EEUU. Es un bajón circunstancial. No se deprime como los bonos. De fondo preserva una visión constructiva.

P.: La evidencia de una recesión en ciernes se acumula. Y no sólo son las señales de humo que ventilan las finanzas. Tropezó Gran Bretaña, también Alemania, China reveló la peor lectura de producción industrial en 17 años, y qué decir de Hong Kong con el auge de las protestas.

G.G.: No lo discuto. La recesión en el mundo es una moneda al aire. Dicho sin ánimo de extraordinaria precisión. Quiero ser gráfico. Yo le concedí hace tiempo la realidad venidera de una recesión manufacturera global. Será la primera pata que vamos a identificar. Pero todavía no se puede confirmar a ciencia cierta.

P.: Y todavía la economía de servicios da la pelea.

G.G.: El sector financiero, la salud, los servicios de telecomunicaciones y de consumo están en expansión en el mundo. En países donde el sector industrial exportador es muy fuerte –el caso de Alemania– o la incertidumbre muy grande –Gran Bretaña por el brexit y Boris Johnson– la economía no tuvo más remedio que dar un paso atrás.

P.: ¿Puede EE.UU. ser un oasis de prosperidad? Mire que Trump también se asustó.

G.G.: El miércoles –cuando la Bolsa patinó 3%- llamó por teléfono a los CEO de los bancos. Si chocamos con el iceberg, por lo menos que le avisen.

P.: Y un día antes decidió postergar el arancel extra de 10% a las importaciones de teléfonos inteligentes y computadoras portátiles. Y conste que China no le devolvió la gentileza.

G.G.: Las probabilidades de una recesión a un año en los EE.UU. son de una en tres. Eso dice la curva de bonos. Que también dice que lo más probable es que la economía se las arregle para seguir creciendo en torno a 2% anual.

P.: A la velocidad de crucero que traía ya desde antes de Trump.

G.G.: Seguro. Desde 2010. Si lo que quiso decir es que todo el estímulo de las Trumponomics no sirvió de mucho, dígalo. La Fed subió nueve veces las tasas como dique de contención. Y no se olvide del legado. Un déficit fiscal creciente en situación de pleno empleo no es la mejor manera, si toca, de empezar una recesión.

P.: ¿Qué mantiene la fe de la Bolsa? No son ya las ganancias de las compañías. Parecería que marchan a contramano. Cayeron en el primer trimestre (año contra año) y habrían menguado también en el segundo.

G.G.: Como pasó en 2016. Y luego se pudo enmendar. Claro que hay un bache (como lo hubo entonces). La clave es evitar la colisión. Crecer al 2% no está mal.

P.: Wall Street piensa que se logrará. ¿Es la confianza en el poder de Powell?

G.G.: Es confianza en la Fed que comanda Powell, sí. En qué hará más que lo que promete, también. En los contratos de futuros de fed funds, nadie piensa que no bajará la tasa el mes que viene.

P.: ¿Un cuarto de punto?

G.G.: Mínimo. Uno de cada cinco, apuesta por medio punto. A diciembre el escenario más probable es un rango de tasa de 1,25%-1,50%. Un punto completo de recorte (contando los 25 puntos base que ya están en el bolsillo).

P.: Y la Fed no es el único banco central inmerso en la tarea.

G.G.: Hay docenas. Salvo la Argentina, donde mire. Australia y Nueva Zelanda. Rusia, China y la India. Brasil y México. Corea del Sur y Hong Kong. Dicho esto, la moneda de la recesión sigue en el aire. No se definió.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario