Economía

Diálogos de Wall Street

Pasó la reunión de la Fed y hay algunas perlas que no estaban en agenda.

Periodista: La Fed podó la tasa un cuarto de punto. El nuevo techo es 2%. Las dudas de última hora -los futuros llegaron a cotizar una Fed de brazos cruzados como lo más probable- probaron ser infundadas. No obstante, no queda claro cuál es el camino hacia delante. Como usted comentó, bien puede haber sido la última rebaja de tasas.

Gordon Gekko: La única sorpresa fue que Jay Powell admitió que el banco central pudiera necesitar aumentar su balance en un futuro próximo.

P.: ¿Vuelve la expansión cuantitativa, el QE, como pasó con el BCE?

G.: En principio no sería una acción de política monetaria. No todo aumento del balance es QE, le recuerdo.

P.: Tiene razón. Buen punto.

G.: La tasa de interés seguirá siendo el único instrumento de política, la aguja del termostato que marca la temperatura ambiente que desea la Fed. Reacomodar el tamaño de la cartera de bonos -y su contrapartida de base monetaria- obedecerá a la necesidad de que se mantenga esa temperatura uniforme en todo el sistema, sin altibajos no deseados o áreas destempladas.

P.: Hubo dos hechos violentos que ocurrieron en el contexto de la reunión del banco central que sembraron confusión. El shock petrolero luego del ataque con drones a Arabia Saudita, y un estrangulamiento súbito de la liquidez en el mercado de repos. La tasa de los pases se disparó del 2,25% a más del 9%. Y este apretón fue lo más traumático para la Fed.

G.: Todo indica que los saudís recuperarán la capacidad destruida por el ataque con mucha celeridad. Siendo así, la política monetaria no deberá prestarle especial atención. Es apenas una anécdota. Y cómo pudo suceder no es asunto de Powell &Co sino de los expertos en defensa. En cambio, si la tasa de repo se multiplica por cuatro o cinco en un abrir y cerrar de ojos, esta es una grieta peligrosísima de la infraestructura que regula y supervisa la Fed. ¿Qué pasó? ¿Se rompió algo?¿Hay algún jugador en problemas (por ejemplo, a consecuencia del salto del precio del petróleo)?¿Se durmió la Fed acaso y no previó el salto de la demanda de dinero? ¿O es que el sistema precisa contar con una liquidez mayor para evitar sobresaltos puntuales, y de ahí la mención de Powell a la posibilidad de aumentar el balance de la Fed? Lo positivo es que no hay ningún “muerto” que haya salido a la superficie. Es un problema técnico a resolver porque en caso de crisis un cortocircuito así puede resultar letal.

P.: Hacía años que una decisión de la Fed no despertaba tres disidencias.

G.: Desde diciembre de 2014 (cuando se opusieron Richard Fisher, Kocherlakota y Plosser). Lo recuerdo bien. Esta vez el rango de opiniones es aún más vasto. Eric Rosengren y Esther George no quisieron bajar las tasas en junio (y la Fed no las tocó), tampoco en julio (cuando el Fed las recortó) y menos ahora.

P.: Por su parte, James Bullard abogó por una reducción de medio punto. Si la memoria no me traiciona, a él le parecía excesivo no hace mucho tiempo atrás.

G.: Correcto. Es que no es una cuestión de dogma. Lo señaló Powell: vamos a ser muy data-dependientes, no estamos sobre una trayectoria establecida de antemano. Reunión tras reunión se examina la evidencia y se toman las decisiones.

P.: ¿Hay espacio para nuevas bajas? ¿O será la última, como nos anticipó?

G.: Será la última si la economía levanta la puntería.

P.: Y con la información que tenemos hoy... ¿qué diría?

G.: Si mira el mapa de puntos (que ubica las proyecciones de tasas de gobernadores y presidentes de distrito) notará un mosaico de 17 opiniones. Cinco hubieran mantenido las tasas sin alteraciones, otros 5 se dan por hechos con la baja que ya se ejecutó y hay 7 que ven apropiado un recorte adicional de un cuarto de punto antes de fin de año.

P.: Si promediamos las opiniones -o si tomamos la mediana- la conclusión es una sola: hasta acá llegó la relajación.

G.: Seguro. La Fed preferiría dejar las cosas como están. Pero si la situación se complica no tendrá problemas en volver a cortar tasas.

P.: El presidente Trump no quedó conforme. “Sin agallas, sin sensibilidad y sin visión”, tuiteó tras conocer la decisión.

G.: Son tres maneras de decir que la Fed es independiente. Gajes que tiene el oficio.

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