Economía

Diálogos de Wall Street

El panorama económico mundial es sombrío. Es la peor "cosecha" desde la caída de Lehman Brothers once años atrás. Así lo asegura el FMI. Pero las Bolsas del mundo sintonizan otro canal. Wall Street, a punto de descorchar el champán de nuevos récords. ¿Cómo se entiende? ¿Se justifica? Euforia no hay, por cierto. Consultamos a Gordon Gekko en busca de explicación.

Periodista: 2019 será el peor año de la economía mundial desde 2008, dice el FMI. Ya sabíamos que venía mal, pero la OCDE (el mes pasado) pensaba que todavía podía superar a 2009. ¿Qué película está mirando Wall Street? Porque se divierte, y no deja de escalar. El S&P500, en estos momentos, vuelve a cruzar la frontera de los 3000 puntos. Otra rueda como la del viernes y estaremos estrenando récords flamantes…

Gordon Gekko: No es solamente Wall Street. Las ocho principales bolsas del mundo acumulan avances importantes a lo largo del año. Shanghái lidera la lista con un ascenso de más del 20%...

P.: ¿Será que la guerra comercial le sienta bien?

G.G.: No a la economía china, por cierto. Es el fenómeno de bifurcación que usted apunta. Shanghái y Shenzen penaron sobremanera en 2018, y lo que les vino bien es que se nivelara el campo de batalla. Que la puja que impulsa Washington dejase de ser el tiro al pichón.

P.: Si Trump no puede llevarse a China por delante, la guerra comercial debería encontrar un límite prudencial…

G.G.: Trump acusó los golpes que le propinó Xi Jinping. Y se asustó con el impacto que vio en la Bolsa (aunque durase poco y se revirtiera rápido). Y una recesión –a inaugurar en un año electoral– no le hace mucha gracia.

P.: De ahí la idea de una tercera tregua, que parecía tan tirada de los pelos cuando la Casa Blanca no trepidó en destruir la paz anterior, gestada con dificultad en la Cumbre de Osaka del G-20.

G.G.: Ya habrá ocasión para torpedearla más adelante.

P.: La Bolsa anticipa. El FMI y la OCDE nos cuentan el presente, con los ojos del pasado. ¿Es así? ¿Nos espera un futuro sensiblemente mejor que el magro desempeño de 2019?

G.G.: Ojalá. Nadie es infalible. Y ninguna afirmación es definitiva. Menos que menos una pizarra de cotizaciones. Tiene un ejemplo espectacular a mano. Hong Kong atraviesa una situación delicadísima. Eso está fuera de discusión. Si observa el índice Hang Seng no lo diría. Trepó más de 5% desde fin de diciembre, cuando nadie imaginaba la desobediencia ni la escala masiva de las protestas contra el régimen de Beijing.

P.: El pesimismo es muy grande. En todas partes…

G.G.: Los problemas son evidentes. Las vulnerabilidades son conocidas. Y, de paso, sumamos nuevos trastornos (pregúntele a los kurdos) y el descubrimiento de componentes sensibles que no funcionan.

P.: ¿Cómo ser?

G.G.: El mercado de repos (pases). O sea, el mercado donde, en el margen, se financian los inventarios de activos financieros en cartera. Sintetizando, no hay euforia, no pisamos un terreno firme, la liquidez de los mercados secundarios es un albur, y, sobre todo en el caso de las Bolsas, no hay flujos crecientes de recursos que estén sosteniendo los precios.

P.: Increíble.

G.G.: Pero cierto. Una debacle bursátil sería lo más fácil de explicar.

P.: Algo así como el derrumbe de fines de 2018. El S&P500 cayó el 20%, rozó el límite de un mercado bear.

G.G.: Tenemos un baúl lleno de motivos letales, lo que no tenemos es la muerte anunciada.

P.: ¿Nos salva la Fed? Powell giró en una baldosa en diciembre. Entonces canceló la suba de tasas. Y ya nos proporcionó el alivio de un par de recortes.

G.G.: Escúchela a Gita Gopinath, la economista jefe del FMI, que es muy buena. La baja de tasas no da la talla para compensar el daño de la confrontación comercial. Por supuesto, los mercados creen otra cosa.

P.: Y a fin de mes se viene la tercera. ¿O no? ¿Powell querrá desligarse ahora que volvió la paz del comercio?

G.G.: En el corto plazo, los inversores están apostando a una trifecta. Una nueva rebaja de tasas, el cese de hostilidades en el campo comercial y una tercera carta todavía tapada. Puede ser la temporada de balances. JPMorgan hizo punta (hoy) con números que provocaron entusiasmo. O puede ser un acuerdo agónico que permita llevar adelante el brexit sin dar un salto completo al vacío, a la hora señalada, el próximo 31. ¿Fascinante, no? Aunque cuesta creerlo.

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