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Dilema por sillón de Pichetto en Consejo

Luego de la nominación de Miguel Ángel Pichetto como precandidato a la vicepresidencia por la fórmula que encabeza Mauricio Macri la discusión por su rol en el tándem oficialista se trasladó a su futuro inmediato como integrante del Consejo de la Magistratura. A fines de 2018, en un juego de sillas, Pichetto desembarcó en el órgano de selección y remoción de jueces luego de haberse auto nominado como candidato –desplazando a Rodolfo Urtubey- y junto a la senadora santiagueña Ada Itúrrez de Capellini. Presentó una nota con 18 firmas del Bloque Justicialista, más otras adhesiones de otros senadores que conformaban el interbloque Argentina Federal. Era el más numeroso, por lo que el PJ logró hacerse con los dos escaños reservados para la primera minoría del estamento legislativo que tiene representación en el Consejo. Pichetto anunció ayer que había desempeñado su cargo con “total idoneidad y responsabilidad” por lo que no tenía pensado renunciar.

Apenas oficializó su precandidatura por Cambiemos y anunció que renunciaría a la presidencia del bloque peronista, varios senadores alzaron la voz para reclamar que renuncie también a la banca de consejero que había obtenido en el marco del acuerdo parlamentario. Un detalle: en el Consejo no existen lugares asignados a la oposición y al oficialismo, sino representaciones por mayorías en cada Cámara (2 y 1 respectivamente). Inaugurada la “doctrina Massot”, se habilitó la instancia de negociar acuerdos entre los bloques que sumen la mayor cantidad de firmas de legisladores. Así el PRO le “birló” una silla al kirchnerismo apenas iniciada su gestión. A fines de 2018, la oposición utilizó (y validó) esa herramienta con un acuerdo amplio en Diputados que logró expulsar a un radical y ascender a Eduardo “Wado” de Pedro y a Graciela Camaño. El dilema que se conversaba en Tribunales es que Pichetto llegó a ese lugar por el acuerdo de una bancada que ya no preside y por la voluntad de senadores que no le responderían integrando la fórmula presidencial con Macri. Pero si no decide renunciar para ser reemplazado, es difusa la vía que tendrían los senadores disconformes para removerlo. Pichetto podría continuar presidiendo la Comisión de Disciplina y Acusación hasta fin de año. Depende también de cómo quede situada su banca dentro de la Cámara. “Pueden recurrir a la Justicia”, desafió el rionegrino a quienes reclamaron su apartamiento. De excelentes relaciones con gran parte del Poder Judicial, Pichetto sabe que los conflictos que fueron judicializados sobre la permanencia o no de consejeros manejan plazos que excederían la contienda electoral y le garantizarían permanencia.

Sin embargo, el kirchnerismo está azuzando otra posible vía para que deba dar un paso al costado basado en el artículo 3 de la Ley que organiza el Consejo. “Los miembros del Consejo elegidos por su calidad institucional de legisladores, cesarán en sus cargos si se alterasen las calidades en función de las cuales fueron seleccionados, debiendo ser reemplazados por sus suplentes o por los nuevos representantes que se designen conforme los mecanismos dispuestos”. Pero esto implicaría una jugada del propio bloque que integraba Pichetto para nominar un reemplazo o darle el plácet a su suplente a través de un nuevo acuerdo parlamentario. El sustituto de Pichetto es el kirchnerista Mario Pais –de fugaz paso como consejero- y el nombre que satisface las expectativas de la fórmula Fernández-Fernández para desbancar al rionegrino.

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