Política

Diputados aprobó el acuerdo con los buitres para salir del default

Tal como arroja el conteo previo de los porotos, el Gobierno consiguió el aval de la Cámara de Diputados al acuerdo con los fondos buitres. En el final de una maratónica sesión, la Cámara baja le dio media sanción por 165 afirmativos y 86 negativos a la ley que habilita a la Casa Rosada a endeudarse por hasta u$s 12.500 millones, cuya mitad será utilizada para realizar el pago al contado a los fondos buitres, que acordaron recibir el 150% de la deuda original. 

Tras más de 20 horas de debate en el que se anotaron todos los legisladores para dar su opinión respecto al pacto firmado por el Gobierno con la anuencia del mediador Daniel Pollack, designado por el longevo juez Thomas Griesa, quien ya anunció su jubilación una vez que culmine el "juicio del siglo". 

El Frente para la Victoria mantuvo su postura de rechazar el acuerdo de pago a los fondos buitres al considerar que el apuro del Gobierno llevó a cerrar un pacto desventajoso para la Argentina y al sostener la necesidad de realizar una consulta popular al respecto, algo que fue desestimado ayer por el pleno de los diputados apenas iniciada la sesión cerca de las 12.15 del mediodía. 

Además de los 89 votos propios del bloque Cabiemos, el Gobierno consiguió el aval de los 35 diputados massitas del Frente Renovador, quienes votaron a favor aunque con críticas a la forma de negociación y a los términos del acuerdo. Por caso, Marco Lavagna anticipó día atrás su voto positivo, aunque aclaró que era un pacto para votarlo con "la nariz tapada". 

También, el presidente Mauricio Macri recibió el apoyo del kirchnerista disidente Diego Bossio, quien encabeza su propio grupo de 17 diputados denominado Bloque Justicialista, en donde abrevan otros legisladores que abandonaron las filas del FpV para mostrarse como una alternativa de poder dentro del peronismo.

Ahora está pervisto que el Senado trate esta misma en la comisión de Presupuesto y Hacienda el proyecto. El primera paso será la presencia del ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, y el procurador general del Tesoro, Carlos Balbín. Sin embargo, todavía no está convocada la reunión.
El debate fue abierto por el diputado del Pro y presidente de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina, quien dijo que el Congreso "tiene en sus manos una decisión trascendente para los argentinos que puede poner fin a una saga que llevó a una situación insólita al país" y puso de relieve que Argentina consumió "unos 55.000 millones en pago a acreedores externos y hoy mantiene la casi totalidad de la deuda".

Al fundamentar el dictamen de mayoría, Laspina sostuvo que "no es cuestión de buscar culpables en el pasado sino buscar soluciones" y aseguró que el gobierno de Mauricio Macri "no vino para sacarse de encima las responsabilidades sino a traer soluciones".

Desde la oposición, el diputado nacional kirchnerista y exministro de Economía Axel Kicillof, aseguró que votar el proyecto de acuerdo con los holdouts impulsado por el oficialismo es "una rendición incondicional ante los fondos buitres" y volvió alertar sobre la posibilidad de nuevos litigios de los bonistas que ingresaron en los canjes 2005 y 2010.

Uno de los momentos más álgidos fue cuando habló el diputado del bloque Justicialista Diego Bossio, cuyas palabras fueron recibidas con silbidos de parte de algunos de sus excompañeros kirchneristas. El ex titular de la Anses dijo que "hay que darle las herramientas al gobierno" y señaló que los intereses del país deben estar por encima "de la confrontación y de la especulación política".

A su turno, el massista Marco Lavagna sostuvo que el gobierno nacional debió realizar "una negociación a las apuradas" con los fondos buitre, porque el país "fue derrotado en los tribunales de Estados Unidos", al tiempo que pidió que en el futuro no se vuelvan a "cometer los errores del pasado".

En tanto, el diputado del Partido Obrero, Néstor Pitrola, explicitó esta tarde su oposición al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo que busca resolver el tema fondos buitre, al advertir que si el Parlamento aprueba el acuerdo "pasará a la historia como el Congreso de la entrega nacional".

También rechazó el proyecto el diputado del Partido Solidario Carlos Heller, quien aseguró que la propuesta del Poder Ejecutivo para acordar con los fondos buitre "es francamente inaceptable" y volvió a reiterar que los bonistas que no ingresaron se le debe abonar el mismo valor que se le pagó a aquellos que entraron en los canjes del 2005 y 2010.

El Interbloque del Frente Amplio Progresista (FAP) no logró consensuar una propuesta única entre sus integrantes y eso determinó que las diputadas del GEN y del socialismo, Margarita Stolbizer y Alicia Ciciliani, se pronunciarán a favor del proyecto que impulsa el oficialismo, mientras que la legisladora de Libres del Sur, Victoria Donda, anticipó su rechazo al acuerdo alcanzado con los holdouts.

Por su parte, la presidenta del bloque Unidos por Una Nueva Argentina, Graciela Camaño, aseguró que "lo que se está haciendo con votar la ley de pago de la deuda es salir del Veraz", aunque advirtió que "hay otras urgencias" y que "con este acuerdo no vamos a bajar la inflación, nunca va a haber crédito con esta situación".

"No nos compramos el discurso de 'Patria o buitres', pero tampoco nos compramos el discurso de 'esto o el abismo' que dicen desde Cambiemos", expresó la diputada massista.

También se refirió a los dichos del presidente Mauricio Macri sobre la supuesta actitud especuladora de Sergio Massa en la negociación de proyecto: "No queremos que porque no estemos de acuerdo con una parte del proyecto nos hablen de 'ventajitas' ", manifestó.
"Un día vamos a votar con unos y un día vamos a votar con otros, si lo que está en juego son los intereses del pueblo", advirtió la diputada.

Para Camaño, "lo bueno de esta situación es tener a los ministros del gobierno kirchnerista sentados aquí en el Congreso; vamos a ver si lo que no respondieron como ministros lo responden como diputados".

Además, cuestionó el canje de deuda de 2010 al señalar que "fue espurio porque había sospechas de corrupción y hay una causa judicial en curso".

Por último, consideró que "Thomas Griesa es el emergente de la incompetencia del gobierno anterior para resolver este tema".

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