Discreta comedia matrimonial con agradable fondo carioca
Se pasa el rato en esta coproducción con Brasil, que tiene buena banda sonora de tango.

Se pasa el rato, se ven lugares tranquilos y agradables de Rio de Janeiro, se conoce a una rubia seductora, y se oye buena música de tango en esta comedia matrimonial sobre un profesor porteño casado con una diputada carioca, asediado por la rubia en cuestión, y transformado en héroe sólo por chocarse con un hombre-araña (“malvado arácnido tropical”, dice el noticiero).

Risueña e interesante la escena en que la esposa está por anunciar a la prensa su candidatura como alcaldesa, el marido, sin querer, le roba protagonismo, y el candidato a vice no sabe dónde ubicarse para salir en la foto y decir su discurso. Hay algo para reflexionar sobre el concepto de “esposa de”, en esa escena. Otra clase de reflexión viene con el conflicto principal de la trama: ¿conviene decirle a la mujer que uno quisiera “no seguir durmiendo solamente contigo”? Vuelan los platos.

En pantalla, Pablo Echarri, Leticia Sabatella (“El clon”), Aline Jones, deliciosa (“Para que servem os homens”), Leticia Persiles, cuñadita perversa, Luciano Cáceres, en un personaje crecientemente gracioso, el rubio Marcos Winter, el veterano Chico Díaz como asesor de imagen de la diputada, y unos morochos para placer del público femenino. Director, Eduardo Albergaria, debutante surgido de la TV brasileña. Fotografía, música y sonido, son argentinos, y se nota (¿pero hay que ver una película mayormente brasileña para escuchar una banda sonora tanguera?)

“Happy Hour. Dale espacio a tu deseo” (Brasil-Argentina, 2017). Dir.: E. Albergaria. Int.: P. Echarri, L. Sabatella, L. Cáceres.