Política

Discreto almuerzo empresario en plena city porteña

Hasta ahora sigue siendo el sector agropecuario el que le da algo de aire al Gobierno y los pocos “brotes verdes” que se vieron últimamente. Por caso, la caída de las importaciones (por menor actividad industrial) y, simultáneamente, la suba de los ingresos por exportaciones de la agroindustria después de la muy mala perfomance del año pasado por la aguda sequía de entonces, es lo que ahora permite tener un balance positivo de dólares que también se suma al que también ofrece el sector turístico (con más dólares que entran de los que salen). “Aunque no hay aumentos fuertes, genuinos, al menos, salen menos de los que entran”, reconocía un grupo de industriales reunidos en el discretísimo Ebano, en la zona de Catalinas. Por supuesto que los hombres de negocios miran con cautela la evolución de la política interna, y en todas las mesas se especula con los eventuales resultados de las elecciones pero, mientras tanto, “el mundo sigue andando” y las empresas tienen que continuar trabajando, sobre todo para paliar la baja de la demanda local. Por supuesto que, además de la política, el gran tema fue el del Acuerdo UE-Mercosur y sus 780 millones de consumidores, entre europeos y latinoamericanos, que llevará 4 años en ponerse en marcha. Para Europa el avance era imprescindible ante el creciente poderío asiático, y la sombra comercial permanente de los Estados Unidos y el NAFTA, pero para los locales el asunto pasa más por el temor por patentes, propiedad intelectual (en los que Argentina está muy atrasada) y las importaciones sin arancel de rubros muy poco competitivos de la industria, aunque ninguno discute sobre las mejoras potenciales que se abren para otros productos, como los de la agroindustria.

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